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 LA MÚSICA Y EL ISLAM

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nadia hmaidi

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MensajeTema: LA MÚSICA Y EL ISLAM   Lun 14 Jun 2010 - 8:32

Imran ibn Husayn (radhiyaAllaahu 'anhu) narra que el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él)dijo:

"En esta comunidad islámica habrá [personas que se verán] hundidas en la tierra, deformadas, y sobre los que les lloverán piedras desde el cielo."

Se dijo: «¿Y cuándo será eso?"

Él respondió:

"Cuando las niñas canten y los instrumentos de música vean aparecer (o sean frecuentes), y el alcohol sea bebido." [1]

Y ha llegado en una vía como Mursal[2], y en otra vía como conectado - y éste es el más auténtico de los dos-de Abu al-Abbás Hamdaani de Ammaara Ibn Raashid, de al-Ghaazi ibn Rab'iia, que eleva a el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él) diciendo:

"Habrá un pueblo que se deforme en monos y cerdos cuando estén reclinados en sus sillones. Debido a su consumo de alcohol y al uso del laúd [instrumentos] y a las niñas que canten. " [3]

Y se refuerzan más estas narraciones sobre la corroboración de Fitan [ensayos para presentarse en el final de los tiempos], y de estos, es el hadiz:

"Un grupo de entre esta nación pasará una noche bebiendo y comiendo, y de entretenimiento con el juego, y por la mañana, cuando llegue la hora, llegará a ellos y se les convertirá en cerdos y monos, y se les dejará en una lluvia de piedras, y la tierra se dividirá hasta que los trague. Así, la gente dirá: "Anoche el clan de tal-y tal -fueron tragados por la tierra ', [y también dirán]:' En la noche la casa de tal-y tal-de manera individual se sumergirán dentro de la tierra .

Y, de hecho piedras desde el cielo caerán sobre ellos, en una determinada tribu y los que les rodean-al igual que descendió sobre el pueblo de Lot, y un [violento] viento seco que destruyó el pueblo de 'Aad será enviado a una tribu y los que les rodean:

[Todo esto] debido a su consumo de alcohol, y a el uso de seda [en los hombres], y con el entretenido del cante femenino, y por el consumo de ribaa [usura], y el corte de los lazos de parentesco ".

[Jaafar uno de los narradores, dijo: "Y se refiria también a otra cosa que yo olvidé."] [4]

[Imán Al-Albaani sigue diciendo]: 'Sí, y en este punto [esta narración] se convierte en el único auténtico, sin duda alguna, debido a estas evidencias que se corroboran ".

Arriba donde también se dijo:

'Y hay otra como esta narración de Anas (radhiyaAllaahu anhu) que dijo: "el Mensajero de Allah (la paz y las bendiciones de Allah sean con él)dijo:

"Cuando mi nación permita hacer seis cosas, entonces para ellos será la destrucción:

"Cuando el maldecirse entre sí [aumente] y se haga evidente entre ellos, y consuman estupefacientes y hagan uso de la seda [para los hombres], y empleen cantantes, y cuando se de como resultado que los hombres ya sean suficienten por con los hombres y las mujeres con las mujeres [es decir, cuando se tomen sobre la homosexualidad]. " [5]


NOTAS:

[1]Al Dhamm-Malaahi.
[2] Una narración en el que se omitió un narrador.
[3] En su recorrido, Ibn Asaakir en al-Taarikh Dimashq: 12/582, Ibn Abi ad Dunya en al Dhamm-Malaahi,
[4] Al-Hakim: 4 / 515, Al-Bayhaqi en Al-Shu'b Iman: 5 / 16, Ahmad: 5 / 329, Al-Asbahaani en Al-Targhib: 1/498-499, Abu Nu'aym en al-Hilyah: 6 / 295. Que fue autenticado por Al-Hakim y Ad-Dhahabi de acuerdo con él.
[5] Al-Tabaraani es Mu'yam-Wasit (1/59/1060 de mi enumeración), y al-Bayhaqi en Shu'b: 5/377-378 a través de dos rutas a partir de lo que Bayhaqi utilizó para fortalecer [ la autenticidad] de ellos.

Intercambio de Información sobre las dudas y la satisfacción de los intelectuales sobre la inadmisibilidad de la música y sus instrumentos.
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MensajeTema: Abrumadoras evidencias de la prohibición de la Música   Lun 14 Jun 2010 - 8:35

Del Corán:

Y de la humanidad es el que compra conversaciones ociosas (musica, canto, etc) para inducir a error (a los hombres) del camino de Allah sin conocimiento, y la toma en (el camino de Allah, los versos del Corán) a modo de burla. Para tales habrá una humillante tormento (en el fuego del Infierno). (Luqman 31:6)

Del Tafsir Ibn Kathir:

los condenados están preocupados por palabras ociosas y se apartan de las Ayats de Allah. Cuando se menciona la bendición de Allah - que son los que se guían por el Libro de Allah, y beneficiarse de lo que oyen, como Él dice:

(Que Allah ha revelado la mejor declaración, un libro, sus partes parecen entre sí (y) a menudo repetido. La piel de quienes temen a su Señor se escalofrían con ella. Luego, su piel y su corazón se suavizan con el recuerdo de Allah) ( 39:23).

El que contactar con la mención de los condenados, a quienes se aparten del Corán y no se beneficien de escuchar las palabras de Dios. En su lugar, se vuelven a escuchar a las flautas y cantando acompañados por instrumentos musicales. Como Ibn Mas `ud comentó acerca de la aleya:

(Y de la humanidad es el que compra Lahu Al-Hadith para inducir a error (a los hombres) de la senda de Allah), dijo, "Este - por Allah - se refiere al canto."

(Y de la humanidad es el que compra Lahw Al-Hadith para inducir a error (a los hombres) de la senda de Allah sin tener conocimiento,) Qatadah, dijo: "Por Allah, no pueden gastar dinero en ello, pero su compra significa que les gusta, y cuanto más equivocados que están, más les gusta y más prefieren la mentira a la verdad y las cosas más perjudiciales a las cosas beneficiosas. Se dijo que lo que se entiende por las palabras

(compras de conversaciones ociosas) es la compra de cantantes sirvientas. Ibn Jarir dijo que toda palabra que significa que impiden que las personas vean los signos de Allah y el seguir su senda. Diciendo:

(inducir a error (a los hombres) de la senda de Allah) los medios, lo hace para oponerse al Islam y a sus seguidores.

(y lo toma a modo de burla.) Mujahid dijo, "Esto significa burlarse del camino de Allah y burlándose de él."

(Para tal habrá un castigo humillante.) Así como no mostraron el respeto a las señales y el camino de Allah, así, no se les tendrá respeto en el Día de la Resurrección, y serán sometidos a un doloroso y constante tormento.

De la fatwa (incluyendo otro hadiz) de la Comisión Permanente de Investigación y Veredictos:

"Y de la humanidad es el que compra habladurías (Lahwul-Hadiz) induciiendo a error a los hombres del camino de Allah sin conocimiento, y lo lleva a través de burla. Para tal habrá un castigo humillante. " [Luqman 31]

El canto en la cuestión que se menciona es parte de Lahwul-hadiz. Se tienta el corazón, y lo lleva al mal, teniendoles lejos de ser buenos, y lo que les hace es perder el tiempo. Así que por esta razón, entra en el sentido general de Lahwul-Hadiz, es la misma para el que canta como para el que escucha el canto, todos ellos entran en la categoría general de comprar Lahwul-Hadiz y engañar a otros en el camino de Allah. Así que existe una prohibición y una advertencia de un gran castigo por hacerlo. Así como la prohibición de cantar y escuchar ya se demuestra en el Corán, también lo tiene la Sunnah.

El Profeta (sallallahu alayhi `wa salam) dijo, en un hadith," Habrá de mi nación un pueblo que considere la fornicación, la seda (para los hombres), el alcohol y la música ser admisible, y habrá un pueblo que acampen junto a una alta montaña, cuando un hombre pobre pase por ellos y pide una necesidad, se le dirá, 'Vuelve a nosotros mañana. En la mañana, Allah lo hará bajar a la montaña sobre ellos y los otros (los que se salvan) se transformarán en monos y cerdos, hasta el Día del Juicio ". (Al-Bukhari no. 5990)

La música es el uso de instrumentos de Lahw, y parte de esto es cantando y escuchando a la misma. Entonces el Mensajero de Allah (sallallahu 'alayhi wa salam) condenó a aquellos que piden la legalización de la fornicación, el uso de la seda para los hombres, beber alcohol, y los instrumentos de entretenimiento, y escuchar a los mismos. Aquí, ésta acompaña (la música) con otros pecados mayores.

En el final del hadiz que amenazaba a los que lo hacen con un castigo. Esto demuestra que escuchar música es ilegal.

Pero una persona no es pecador cuando accidentalmente escucha música, como una persona que está caminando en la calle y escuchando la música que se está reproduciendo en las tiendas, o en un coche, siempre y cuando no lo haga con el deseo de escucharlo.

Tal persona no es pecador porque no tiene otra opción, sin embargo, deberá informar y advertir a los que están tocando la música, él debe hacerlo con sabiduría y buena exhortación.

Y debe evitar en lo posible, ir a lugares donde se toca música, y Allah no impone una carga a un alma más grande de lo que puede soportar.

Desde el famoso compañero:

Abdullah b. Mas'ud ( que Allah esté complacido con él) dijo:

Cantar hace brotar la hipocresía (nifâq) en el corazón como el agua hace brotar las verduras y las hierbas.
Ibn Battah, Al-Ibanah Al-Kubra Vol.2 pág 469, y Al-Bayhaqi, Al-Sunan Al-Kubra vol. 52 Pág 231.

De los Sabios:

Ibn Al-Qayyim Jawziyah (que Allah tenga piedad de él) dijo en Madarij Al-Salikin, Vol.1 p487:

Éstas son las palabras de álguien que totalmente entendió el cantar y sus efectos, ya que no hay nadie que cante con regularidad o escuche canciones sin que su corazón caiga en el nifâq sin él darse cuenta. Si tal persona entendiera la realidad del nifâq y su final él lo vería en su propio corazón. Nunca el amor a la canción y el amor al Qur'an vienen juntos al corazón de una persona sin que uno expulse al otro. Yo y otros hemos atestiguado de cuán pesado el Qur'an se siente para cantantes y oyentes de canciones; cómo ellos se mueven en circulos cuando es recitado y como ellos se enfadan con un recitador cuando él recita demasiado tiempo para ellos (en la oración, etc.); y como sus corazones no se benefician de lo que él recita: ellos no son movidos a hacer algo por él.¡Pero cuándo el Qur'an del Shaytaan viene, la ilaha illallah! ¡Cómo bajan ellos sus voces y se calman! Cómo sus corazones se sienten en paz y cómo el llanto y las emociones comienzan, qué conmovidos estan interiormente y en apariencia y gastan en ropa y perfume y permanenciendo esperando una noche larga por delante. Si esto no es nifâq entonces esto es seguramente el camino hacia ello y su fundamento.

Sobre la Sunnah del Profeta (salallaahu 'alaihiwasallam) y la colocación de los dedos índices en los oídos cuando se escucha música:

Sulayman bin Musa informó sobre la autoridad de Naafi ', quien dijo:

Yo estaba con Ibn' Umar en una carretera cuando oyó el sonido de alguien tocando un instrumento de viento (es decir, tubo), que llamó su atención. Así que él [Ibn 'Umar] se alejó de la carretera y se llevó los dedos índice en sus oídos. Luego dijo: "¡Oh, Naafi ', ¿no oyes? ¿Lo oyes? Le dije: "Sí". Así que continuó y luego dijo: 'Oh Naafi', ¿todavía oyes? " Me dijo: 'No.' Así que le tomó las manos de las orejas y le dijo: 'Esto es lo que vi del Mensajero de Allah (salallaahu' alaihiwasallam) hacer ' ".

Reportado por Abu Dawud en su Sunan, diciendo de él: "Este hadith se munkar". También se informó por Abu Bakr al-Khalaal a través de numerosos caminos de la narración. Ahmad informó con una buena cadena de narración, y de Ibn Taymiyyah lo mencionó en su Majmu'-ul-Fatawa (30/212). Sin embargo, el hadith no es de nula debilidad. Consulte Takhrij de Mishkaat-ul-Masaabih por el Imam al-Albani (n. 4811).

Ahmad ibn Hanbal se le preguntó acerca de este hadiz, así le dijo: Sulayman bin Musa informó Naafi 'de Ibn' Umar.

Imam Abu Muhammad Ibn Al-Qudaamah Maqdisi [Murió 620 DH] dijo, "Esta es una profunda acción del Profeta (salallaahu 'alaihiwasallam) indicando su prohibición, debido al cierre de sus orejas (al escucharlo) y su alejamiento de ese camino. Uno de estos actos no es suficiente sin el otro. Esto se debió a que escuchó los instrumentos de viento que se estaban reproduciendo.

musulmanes - La Música embriaga el intelecto!

17. Alejar de vuestras casas (si se puede) de cualquier tipo de campanas.

Abu Hurayrah informó del Mensajero de Allah (sallallahu 'wa alahi wa salam) que dijo: "La campana es el instrumento musical de Shaytaan" 1.

Si este es el caso, - la campana es el instrumento musical de Iblis - entonces, ¿cómo será posible que un musulmán que dice temer a Allah, va contoneando en su coche o fuertemente en su casa, por el jazz, el rhythm & blues, pop, hip - hop, el rap, toda clase de canciones o algo así?

¡Mucho peor que eso, es la melodía musical proveniente del móvil / teléfono celular en las casas de Allah(mezquitas), especialmente durante los tiempos del salaat!

Shaykhul-Islam Ibn Al-Qayyim Jawziyyah en su libro Madaarijus 'Saalikin'(1 / 485) dijo:

"¿¡Qué asombroso! Es decir, qué tipo de fe, la luz, la visión, la orientación y el conocimiento puede ser adquirido de escuchar versos y música melódica en la que la mayor parte de lo que se está diciendo está prohibido y garantiza que Allah esté enfadado con ellos y justifiquen el castigo de Allah y de Su Mensajero? "

También dijo en su libro Ighaathatul-'Lahfaan "(1/258-259)" sobre el Canto [y la música] es peor y más perjudicial que las historias de los emperadores, porque dirigen [uno] hacia el adulterio y la fornicación y es la fuente de la hipocresía.

Es la trampa del Shaytaan, y embriaga el intelecto.

Obstruye a las (personas) del Corán, es peor que cualquier otro tipo de forma o discurso falso, porque las almas de las personas se inclinan hacia él [cuando suena éste] y tienen el deseo de escucharlo ".

¿Cómo puede cualquier persona que tenga la menor cantidad de conocimiento basirah, y la vida en su corazón, tratando de acercarse a Allah y de aumentar su fe en disfrutar de algo que es odiado por Él(por Allah)?

Un extracto de la próxima publicación de TROID: Cómo protegerse de Shaytaan.
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MensajeTema: LA MÚSICA Y EL ISLAM   Dom 20 Jun 2010 - 8:35




LA MUSICA Y EL ISLAM
Por los hermanos musulmanes de la Mezquita Al-Imam
La palabra árabe “guiná” abarca a todo canto, danza o música profana que incita en el oyente sus bajas pasiones y le priva de su capacidad de razonar y pensar. Esta clase de música es considerada ilícita en el Islam. Aparta al hombre del recuerdo de Allah (Dios en idioma árabe) y lo predispone a una conducta inmoral, como el consumir alcohol u otros embriagantes, el abandono del pudor y el recato, el exhibicionismo o desnudez, los placeres carnales prohibidos, el adulterio, la fornicación, etc. En pocas palabras es una de las vías que conduce a la corrupción del individuo, la familia y la sociedad.

Es sabido que los poderes imperialistas y sus lacayos siempre se han servido del guiná como una de las armas de dominación de los pueblos para privarlos de su voluntad de lucha y determinación en pro de la justicia, la libertad y la adoración a Dios como fuente de toda perfección.

El Imam Sadiq (P.) dijo: “Lo ‘halal’ –lícito- impuesto por Muhammad (B.P.D.), es halal hasta el Día de la Resurrección”.

El Imam Alí (P.) sostuvo que: “Quien se precipita desesperadamente tras los deseos inmoderados, corre el riesgo de encontrar la destrucción y muerte”.

Del Profeta (B.P.D.) se narra que afirmó: ‘A cinco personas Dios no mirará (no será indulgente con ellos) el Día de la Resurrección...’ Nombró entre las mismas al cantante del guiná.

Según Iusuf Islam (Cat Stevens, ex cantante de rock inglés), la música que él realizaba no lo satisfacía interiormente a pesar del éxito y popularidad lograda. Reconoció el carácter vano e ilusorio de la música que componía.

Los efectos del guiná o música nociva que alcanza en mayor medida a los jóvenes pueden llegar a ser desbastadores para la personalidad. Cuántos seres humanos simples son transformados en personas indiferentes, ociosas, irresponsables, y a veces violentas, alcohólicas drogadictas u homosexuales.

Observando bien a través de la experiencia ajena, los lugares bailables actuales muestran un acondicionamiento que sin lugar a dudas daña física y espiritualmente a los jóvenes. Música estridente que afecta al sistema nervioso y lo debilita; oscuridad y lugares especialmente acondicionados para exacerbar los instintos sexuales; muchas veces se incluye la venta de alcohol.

Muchas veces se observa en el vecindario de las discotecas las secuelas de destrozos y pintadas que dejan quienes frecuentan esos antros nocturnos. Incluso se ha llegado a ver grafitos obscenos en templos religiosos aunque estos templos pertenezcan a su propio credo.

Dijo el Imam Alí (P.): “La frecuente audición de canciones (guiná) produce la miseria”.

Uno de los slogans pregonados por muchos cantantes de rock es el de “Sexo, droga rock & rol”, con este slogan y con los ejemplos que ofrecen los “ídolos” del rock como el conjunto “Gun’s Roses, Madona, Michael Jackson, etc., ¿qué clase de educación y qué tipo de valores y modelos se le inculca a los adolescentes? ¿Qué beneficios físicos y espirituales les depara a los jóvenes y no tan jóvenes nutrirse del producto de estos cantantes? ¿No generan acaso una rebeldía vana de los jóvenes hacia sus mayores como se ve en el caso de la adolescente que se suicidó aquí en Buenos Aires porque sus padres no la dejaron ir al recital de los “Gansos”?

El Islam nos enseña a defendernos y purificarnos con respecto al guiná y sus efectos nocivos para nuestra alma, a través de la guía del Sagrado Corán, la Sunna (Tradición) del Profeta Muhammad (B.P.D.) y los dichos de los Santos Imames (P.)

Dijo el Profeta Muhammad (B.P.D.): “Fue Iblis (el demonio) el primero que hizo guiná”.
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MensajeTema: Re: LA MÚSICA Y EL ISLAM   Dom 20 Jun 2010 - 20:53




CANTOS Y MÚSICA

Entre los entretenimientos que pueden reconfortar el alma, satisfacer al corazón y refrescar el oído está el canto. El Islam permite cantar bajo la condición de que no sea de forma obscena o dañina a la moral islámica. Y no hay problema en acompañar el canto con música que no sea excitante.

Para crear un a atmósfera de júbilo y alegría, es recomendado cantar en las ocasiones festivas como los días del Eid, los matrimonios y los banquetes de bodas, los nacimientos, las aqiqas (celebración de la llegada de un recién nacido degollando un cordero), y al regreso de un viajero.

Aisha narró que cuando una mujer se casó con un hombre de los Ansar, el Profeta (B y P) dijo: "Aisha, ¿Tuvieron algún entretenimiento? Los Ansar son aficionados al entretenimiento" [4].

Ibn Abbás dijo: "Aisha dio a una de su familiares en matrimonio a un hombre de Ansar. El Profeta llegó y preguntó '¿Has enviado con la chica alguien que cante? ' 'No', dijo Aisha. El Mensajero de Allah (B y P) dijo entonces, 'Los Ansar son gente que gusta de la poesía. Debías haber enviado también alguien que les pueda cantar: Aquí estamos, a vosotros venimos, saludadnos como os saludamos'[5]".

Aisha narró que durante el peregrinaje, en el día del Eíd, dos niñas la acompañaban, cantando y tocando un tamborcillo (Duf). El Profeta (B y P) estaba presente escuchándolos con su cabeza bajo una manta. Abu Bakr entró y regañó a las niñas. El Profeta (B y P), descubriendo su rostro, le dijo: "Déjalas, estos son días de fiesta"[6].

En si libro "Ihiá 'ulum al Dín [7], el Imam Al Ghazzali menciona los hadices sobre las niñas cantando, el de las abisinios exhibiendo sus habilidades con las lanzas y el de Aisha jugando con su muñecas, luego dice" Todos estos hadices son citados por Al Bujari y Muslim en sus 'Sahih', y prueban claramente que cantar y jugar no es pecado. De esto hadices podemos deducir lo siguiente:

  1. La permisibilidad de jugar, los abisinios tenían la costumbre de bailar y jugar.
  2. Se puede hacerlo en la mezquita.
  3. Las palabras del Profeta "Vamos hijos de Arfida", era una orden y un pedido para que empiecen sus juegos; entonces ¿Cómo se puede considerar estos juegos haram?.
  4. El Profeta (B y P) Prohibió a Omar y Abu Bakr de interrumpir y acosar a los que jugaban y los que cantaban. Dijo a Abu Bakr que el Eid es una ocasión festiva y que cantar es una forma de festejo.
  5. En ambas ocasiones estuvo largo tiempo con Aisha, dejándola ver la exhibición de los abisinios y escuchando con ella el canto de las niñas. Esto prueba que es mucho mejor complacer a las mujeres y los niños con juegos, y de buen humor, que expresar desacuerdo con tales diversiones a causa de la piedad extrema y el ascetismo.
  6. El Profeta (B y P) mismo alentó a Aisha al Preguntarle, "¿Te gustaría observar?"[8].
  7. La permisibilidad de cantar y tocar el tambor ...".

Se ha mencionado que muchos sahabis del Profeta (B y P) y algunos eruditos de la segunda generación de musulmanes (Tabeín), solían escuchar cantos y no veían en ello nada malo. En lo referente a los hadices contra los cantos, son todos infundados y los investigadores han demostrado que son dudosos. El jurista Abu Bakr Al Arabi dice: "No se cuenta ni con un solo hadiz auténtico sobre la prohibición de cantar", Ibn Hazm dice, a su vez, "Todo lo citado en este sentido es falso y fabricado".

Sin embargo, debido a que cantar es muchas veces asociado con borracheras y clubes nocturnos, muchos eruditos lo han declarado haram o por lo menos makruh. Sostienen que el canto es ese tipo de "palabras vanas" mencionada en la aleya:

"Hay entre los hombres quien compra palabras vanas para, sin conocimiento, extraviar a otros del camino de Allah y para tomarlo a burla. Quienes tal hagan tendrán un castigo humillante" (31:6).

Ibn Hazm dice: "Esta aleya condena una conducta especifica, la de hacer cosas burlándose de la causa de Allah. Quien haga esto es un incrédulo; aunque compre una copia del Corán, hacerlo para burlarse de él y así desviar a la gente lo convierte en un incrédulo. Este es el tipo de conducta que es condenado por Allah y no se refiere a las conversaciones triviales que uno puede sostener para relajarse, sin intentar desviar a la gente de la senda de Allah".

Ibn Hazm también refuta el argumento de aquellos que dicen que porque el canto no es "la verdad" debe necesariamente, ser "el extravío", refiriéndose a la aleya coránica: "Ése es Allah, vuestro verdadero Señor. Y ¿qué hay más allá de la Verdad, sino el extravío? ¡Cómo podéis, pues, ser tan desviados!" (10:32) Dice Ibn Hazm: "El mensajero de Allah (B y P) dice: 'Las obras serán juzgadas según las intenciones, cada uno obtendrá lo que deseaba'[9]. Así pues, quien escucha el canto con la intención de usarlo para cometer un pecado es un pecador; esto se aplica también a otras acciones fuera del canto; mientras que quien escucha el canto para refrescar su alma y así ganar fuerzas para cumplir con su deber hacia Allah y hacer buenas obras, es un siervo de Allah bueno y obediente. Y aquel que escucha el canto sin intenciones de obediencia ni desobediencia está haciendo algo neutro e inofensivo, que es similar a ir al parque a pasear, pararse junta a una ventana y mirar al cielo, vestir ropas azules o verdes, etc."

Sin embargo, hay algunas limitaciones que debemos observar respecto al canto:


  1. El tema y la letra de las canciones no deben estar en contra de la enseñanzas del Islam. Por ejemplo, si la canción es un elogio al vino, e invita a la gente a beberlo, cantarla o escucharla es un pecado.
  2. Aunque el tema de la canción no esté en contra de las enseñanzas del Islam, la forma de cantarla la hace haram; esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando se acompaña el canto con movimientos sexuales sugestivos.
  3. El Islam combate el exceso y la extravagancia en todo, incluso en los ritos de adoración. ¿Como, entonces, podrá tolerar la dedicación excesiva al entretenimiento? No se debe desperdiciar mucho el tiempo en tales actividades; después de todo, ¿Qué es el tiempo sino la vida misma? Nadie puede discutir el hecho de que gastando tiempo en actividades permitidas consumirá el tiempo que debe reservarse para obligaciones religiosas y hacer buenas obras. Se puede decir que "el exceso no se da sino a expensas de una obligación incumplida".
  4. Cada individuo es el mejor juez de si mismo. Si cierto tipo de cantos excitan las pasiones de la persona, la dirigen hacia el pecado, excitan los instintos animales y anulan la espiritualidad, pues debe evitarse para cerrar los puertas a la tentación.
  5. Hay un consenso de que, si el canto se realiza en combinación con actividades ilícitas, por ejemplo, en borracheras, o junto con obscenidades y pecados, es haram. El Profeta (B y P) predijo un severo castigo para la gente que canta o escucha canciones en tal situación; dijo: "Algunas personas de mi nación beberán vino, llamándolo con otro nombre, mientras escuchan a cantantes acompañados por instrumentos. Allah hará que la tierra se los trague y convertirá a algunos en monos y cerdos"[10].

Esto no significa necesariamente que se conviertan físicamente en monos y cerdos sino que lo serán en corazón y alma; portarán el corazón de un mono y el alma de un cerdo en sus cuerpos humanos.

Lo Licito e ilícito en el Islam, Página 151 : http://www.xlugh.com/islamnews/docs/laley.pdf
Autor: Al-Qaradawy Yusuf (Dr.):
nacido en 1926) religioso musulmán sunita catarí deo rigen egipcio.
Es el presidente de la Unión Internacional de los Sabios Musulmanes (ulemas), miembro de la confreria de los hermanos musulmanes y del Consejo Europeo por la Búsqueda de la Fatwa.
Aparece también como consultador religioso en Al-Jazira.

. [4]Citado por Al Bujari.
· [5]Citado por Ibn Maya.
· [6]Citado por Al Bujari y Muslim.
· [7]Bajo "COSTUMBRE", en el capítulo "Escuchando cantar".
· [8]Citado por Al Bujari y Muslim.
· [9]Citado Por Al Bujari y Muslim.
· [10]Citado por Ibn Maya.
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MensajeTema: la musica en el islam   Lun 21 Jun 2010 - 5:04

hay distintas opiniones sobre la musica en el islam pero en unos de los libros de al bujari que es unos de los mas acertados despues de nuestro amado profeta muhammad(saws)dice que la musica eses ilicita ya que te entorpece el alma y te distrae la mente si es puesto este post es porque ante de ponerlo me asegure bastante de lo que esta y no esta bien dentro del islam ahora si bien hay distintas opiniones yo creo que no vamos ha terminar de entender cada respuesta ni cada tema que exponen porque la mayoria dicen lo contrario de lo que se decia hace 1431 años atras
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MensajeTema: Re: LA MÚSICA Y EL ISLAM   Lun 21 Jun 2010 - 6:45

En el nombre de Allah, Clemente y Misericordioso.

Allah bendiga y salve a nuestro señor Muhammad, a su Familia y a sus Compañeros.

Dice Abû Muhammad [Ibn Haçm]: Alabado sea Allah, Señor de los mundos. La recompensa será para los hombres piadosos, No habrá dureza más que para los injustos. Allah bendiga a Muhammad, sello de los Profetas.

Y después:

Allah te asista, y también a mí, con Su favor, y nos ayude con Su gracia para reconocer Sus verdades. Tú deseas que te explique si el canto con música instrumental es lícito o ilícito, puesto que nos han llegado algunas tradiciones (ahâdîz) que lo prohíben y otras que lo permiten. Voy a exponer las tradiciones que lo prohíben y señalaré los defectos de que adolecen (`ilal), y luego registraré las tradiciones que lo permiten y demostraré su autenticidad, si Allah quiere, pues Allah es el que ayuda a encontrar la verdad.

Las tradiciones que lo prohíben son éstas:

1] La que transmitió Sa’id ibn Abí Razin, tomada de su herma no; quien la recibió de Layz ibn Abi Salim, y éste de ‘Abd ar-Rahmân ibn Sábit, y éste de ‘A'isha Madre de los creyentes, y ésta del Profeta - sobre él sea la paz -, quien dijo: Allah ha prohibido las cantoras, ha prohibido venderlas, pagarlas, enseñarles [el canto] y escucharlas.

2] Transmitió Láhiq ibn Husayn ibn `Umar, que Ibn Abû-l-Ward al-Maqdisi refirió lo siguiente: Nos contó Abú-l-Murayyá Dirár ibn 'Ali ibn `Umayr el qádi a1-Yayláni, quien lo tomó de Ahmad ibn Sa'id, y éste de Muhammad ibn Kutayyir al-Himsi, y éste de Faray ibn Faddála, y éste de Yahyá ibn Sa’id; y éste de Muhammad ibn al-Hana fiyya, y éste de `Ali ibn Abi Tálib, lo siguiente: Dijo el Enviado de Allah: Cuando mi nación practique quince cosas que acarrean la ruina, es decir: cuando sea el dinero todopoderoso; y la lealtad perseguida; y el diezmo forzado; y el hombre se humille a su esposa, y desobedezca a su madre y maltrate a su padre; y se alcen las voces en las mezquitas; y el príncipe del pueblo sea el mayor malvado; y se honre a un hombre por temor al daño que pueda hacer; y se vistan de seda; y se utilicen cantoras e instrumentos musicales; y cuando el último de esta nación maldiga al primero de ella: entonces serán castigados con un viento rojo, transformados en monstruos y aniquilados.

3] Transmitió Abú `Ubayda ibn Fudayl ibn `Iyád, tomándolo de Abú Sa'id, mawlá de los Banú Hásirn, llamado `Abd al-Rahmán ibn `Abd Alláh, quien lo recibió de `Abd al-Rahmán ibn al-'Alá', y éste de Muhammad ibn al-Muháyir, y éste de Kaysán, mawlá de Mu'áwiya, y éste de Mu'áwiya, que el Enviado de Allah - Allah lo bendiga y salve - prohibió nueve [cosas], entre ellas el canto (al-giná'), el llanto de plañideras, la reproducción de figuras, la poesía, el oro, las pieles de animales, la seda gruesa y la seda fina.

4] Transmitió Salám ibn Miskin, tomándolo de un shayj que co noció a Ibn Mas'úd, lo siguiente: El canto (al-giná') engendra descreimiento hipócrita (nifáq) en el corazón.

5] Transmitió `Abd al-Malik ibn Habib, tomándolo de `Abd al `Aziz al-Andalusi, quien lo había recibido de Ismá'il ibn 'Ayas, y éste de 'Ali ibn Zayd, y éste de al-Qásim, y éste de Abú Umámá, que había oído al Enviado de Allah decir lo siguiente: No es lícito instruir a las cantoras, ni venderlas, ni comprarlas, ni utilizarlas, pues el lucrarse con ellas es cosa prohibida. Allah reveló esto en Su Libro [cuando dice]: «Entre los hombres, hay algunos que, faltos de conocimiento, compran relatos de recreo para extraviar a otros del camino de Allah» [Alcorán, XXXI-5]. Y ¡por Aquél en cuyas manos está mi alma! siempre que un hombre levanta su voz con el canto, le acometen dos demo nios que con sus pies le golpean pecho y espalda hasta que se calla.

6] También según `Abd al-Malik ibn Habib, quien lo había to mado de al-Uwaysi, y éste de `Abd Alláh ibn `Umar ibn Hafs ibn `Asim, el Enviado de Allah había dicho: Ciertamente el oído del cantor está en la mano de un demonio, que le hace temblar, hasta que se calla.

7] También según `Abd al-Malik ibn Habib, quien lo tomó de Ibn Mu'in, y éste de Músá ibn A'yan, y éste de al-Qásim, y éste de Abú Umáma, el Enviado de Allah había dicho: Ciertamente Allah prohibió instruir a las cantoras, comprarlas, venderlas y comer con el producto de su precio.

8] Bujári registra lo siguiente: Refiere Hisám ibn `Ammár, quien lo tomó de Sadaqa ibn Jálid, y éste de `Abd al-Rahmán ibn Yazid ibn Yábir, y éste de `Atiyya ibn Qays al-Kilábi, y éste de `Abd al-Rahmán ibn Gánim al-Ash'ari, y éste de Abú `Amir ó Abú Málik al-Ash'ari, quien había oído al Profeta - sobre él sea la paz - decir lo siguiente: Ciertamente, en mi nación, existirán algunas gentes que con siderarán lícito el uso de la seda gruesa, la seda fina, el vino y los instrumentos musicales.

9] Transmitió Ibn Sufyán, quien lo recibió de Ibráhim ibn `Utmán ibn Sa'id, y éste de Ahmad ibn al-Gamr ibn Abi Hammád, en Emesa, y de Yazid ibn `Abd al-Samad, y estos dos de `Ubayd ibn Hishám al-Halabi, apellidado Abú Nu`aym, y éste de `Abd Alláh ibn al-Mu bárak, y éste de Málik, y éste de Muhammad ibn al-Munkadar, y éste de Anas, que el Enviado de Allah había dicho: Aquél que escuche a una cantora (qayna), [sepa que], el día del juicio, se derramará plomo derretido en sus oídos.

10] También según Ibn Sha'bán, que lo tomó de su tío, y éste de Abú `Abd Alláh al-Dawri, y éste de `Ubayd Alláh al-Qawáriri, y éste de `Imrán ibn `Ubayd, y éste de `Atá' ibn al-Sá'ib, y éste de Sa'id ibn Yubayr, y éste de Ibn `Abbás, quien comentando las palabras de Allah - glorificado y ensalzado sea -, «Entre los hombres, hay algunos que compran relatos de recreo para extraviar a otros del camino de Allah», había dicho: Se trata del canto (al-giná') .

11] Transmitió Abú Bakr ibn Abi Sayba, tomándolo de Zayd ibn al-Habbáb, y éste de Mu'áwiya ibn Sálih, y éste de Hátim ibn Hurayz, y éste de Málik ibn Abi Maryam, quien dijo: Vino a vernos `Abd al Rahmán ibn Gánim y nos refirió que les había contado Abú Málik al-Mari que había oído al Profeta - sobre él sea la paz - decir lo siguiente: Gentes hay en mi nación que beben vino dándole otro nombre, que tocan instrumentos musicales sobre sus cabezas, y utilizan cantoras (al-qaynát), y por los cuales Allah arrasará la tierra.

12] También transmitió que Allah - ensalzado sea - ha prohibido dos voces malditas: la voz de la plañidera y la voz de la canto ra (muganniya).

En todo esto no hay nada de verdad, pues son relatos apócrifos: Por lo que se refiere a la tradición de `A'isha - Allah esté satisfe cho de ella - [n° 1], la transmite Sa'id ibn Razin, que la tomó de su hermano, y nadie sabe quién ha sido ninguno de los dos.

En la tradición de `Ali - Allah esté satisfecho de él - [n° 2], todos los transmisores citados hasta Yahyá ibn Sa'id no se sabe quiénes han sido. En cuanto a Yahyá ibn Sa`id, no transmitió ni una palabra de Muhammad ibn al-Hanafiyya, pues no le alcanzó.

En la tradición de Ibn Mas'úd - Allah esté satisfecho de él - [n° 4], se alude a un Shayj que no se nombra y al que nadie conoce. En la tradición de Mu'áwiya [n° 3], se cita a un Kaysán que no se sabe quién es, y a Muhammad ibn Muháyir que es dudoso (da'if) . En ella se prohíbe también la poesía, la cual era cosa permitida.

Las tradiciones de `Abd al-Malik ibn Habib [nos 5, 6 y 7], todas ellas son falsas (hâlika). En la de Abû Umáma [n° 5], se cita a Ismá'il ibn 'Ayash, que es dudoso (da'if), y a al-Qásim [citado también en la n° 7] a quien le ocurre lo mismo.

La tradición aducida de al-Bujári [n° 8], no la registra este autor con el isnâd reglamentario, pues se limita a decir: «Refiere Hishám ibn `Ammár...» y luego sigue hasta Abû `Amir o hasta Abû Málik, y no se sabe quién es este Abû `Amir.
Las tradiciones de Ibn Sha'bán [n° 9 y 10] son falsas (hâlika): La de Anas [n° 9], es recusable (baliyya) porque se transmite por desconocidos, y no fue nunca transmitida por los discípulos fidedignos de Málik.

La segunda tradición, se registra como procedente de Makhúl quien la había recibido de `A'isha, cuando aquél jamás alcanzó ni conoció a ésta; por otra parte, existen en él transmisores desconocidos, como Hâshim ibn Násih y `Umar ibn Músá; además, está truncado. - La tercera [n° 10] viene tomada de Abú `Abd Alláh al-Dawri, que no se sabe quién es.

En la tradición de Ibn Abi Shayba [n° 11] aparecen Mu'áwiya ibn Sálih, que es dudoso (da'if), y Málik ibn Abi Vlaryam que no se sabe quién es.

En cuanto a la prohibición de las dos voces [n° 12], no se sabe quién la ha transmitido.

Así, cae absolutamente todo lo que afecta a este capítulo.

Por lo que toca a la explicación dada a las palabras de Allah - ensalzado sea - [nº 10]: Hay algunos hombres que compran relatos de recreo..., diciendo que aquí se trata del canto (al-giná'), tal interpretación no procede del Enviado de Allah, ni se atestigua en ninguno de sus Compañeros; únicamente es la opinión de un comentarista que no aporta ninguna prueba documental a su criterio, y lo que así se dice no es aceptable. Pero, aunque fuera cierto, no habría que enten der que alude sólo al canto, pues Allah - ensalzado sea - sigue diciendo: ... para extraviar a otros del camino de Allah; y todo lo que puede provocar este extravío es una ofensa y un delito, aunque se trate de la compra de un libro sagrado o de la enseñanza del Al-Qur’ân. En Allah está el remedio.

Pero no hay nada de cierto en ello, pues Allah - ensalzado sea - ha dicho: «Ya se os ha explicado con detalle lo que se os ha prohibido» [corán, VI, 119]. También ha dicho - ensalzado sea -: «El es quien creó para vosotros todo lo que existe en la tierra» [corán, II, 27]. Y el Enviado de Allah, en la línea de Sa'd ibn Waqqás, línea só lida, ha dicho: «La mayor parte de los musulmanes que cometen negligencias, son [los que preguntan por algo] que no está prohibido y queda prohibido por causa de su pregunta».

Queda claro, pues, que todo lo que Allah - ensalzado sea - nos prohibió, nos lo ha explicado con detalle, y que aquello cuya prohibi ción no nos consta detalladamente, está permitido.

Muslim ibn al-Haÿÿâÿ registra [la siguiente tradición] tomada de Hárún ibn Sa'id al- Ayli, quien la recibió de `Abd Alláh ibn Wahh, y éste de `Amr ibn al-Háriz, y éste de Ibn Shiháb y éste de `Urwa h, az- Zubayr, y éste de `A'isha, Madre de los Creyentes, según la cual, Abû Bakr entró a verla en los días de Miná, cuando con ella estaban dos esclavas cantando y tañendo, mientras el Enviado de Allah estaba arrebozado en su manto; Abû Bakr quiso arrojar de allí a las esclavas, pero el Enviado de Allah se destapó y dijo: ¡Déjalas, Abú Bakr, que son días de fiesta!
También registra Muslim, procedente de `Amr ibn al-Háriz, quien lo tomó de Muhammad ibn `Abd ar-Rahmán, y éste de `Urwa, y éste de `A'isha, que ésta refirió lo siguiente: Entró el Enviado de Allah, cuando dos esclavas estaban cantando una canción excitante, y se acostó en el lecho volviendo la cara; entonces entró Abú Bakr, quien me reprendió, diciendo: ¡El canto de Satán en la casa del Enviado de Allah! - Pero éste se volvió a él y le dijo: ¡Déjalas!

Si se dice que Abú Usáma transmitió esta tradición tomándola de Hishám ibn `Urwa, que éste había tomado de su padre y en la que dice: «No eran cantoras», se puede replicar que `A'isha dice que «cantaban» (tuganniyáni), con cuya palabra se documenta el «canto» (al -giná') de ellas, aunque no fueran [propiamente] «cantoras», es decir, «expertas» [en el canto]; y el Enviado de Allah, al oír decir a Abû Bakr: «El canto de Satán», desaprobó sus palabras, pero no desaprobó el canto de las dos esclavas. Esta es la prueba que nadie ha contra dicho y que siempre se ha considerado auténtica.

Transmitió Abú Dáwúd al-Siÿistáni, tomándolo de Ahmad ibn `Ubayd al-‘Adáni, quien lo había recibido de al-Walid ibn Muslim, y éste de Sa'id ibn `Abd al-`Aziz, y éste de Sulaymán ibn Mûsá, y éste de Náfî`, quien refirió lo siguiente: Oyó Ibn `Umar una flauta y puso sus dedos sobre sus oídos, apartándose del camino, y luego dijo: Nafî’, ¿oyes algo? - Contestó éste: No . - Entonces levantó sus dedos y dijo: Estuve con el Enviado de Allah y oyó algo igual a esto, y obró de forma igual a ésta. - Si hubiera sido una negligencia, el Enviado de Allah no hubiera permitido a Ibn `Umar escucharlo, y Ibn `Umar tampoco hubiera permitido a Náfi` escucharlo. Sin embargo - sobre él sea la paz - repugnaba para sí todo lo que no fuera acercarse a Allah, como repugnaba el recostarse para comer, el enjugarse con su ropa después.

de lavarse y de perfumarse, el poner cortinas de brocado sobre la puerta de `A'isha o sobre la puerta de Fátima - Allah esté satisfecho de ellas -, y como repugnaba en extremo - sobre él sea la paz - que en su casa hubiera un dinar o un dirham. únicamente su misión sobre él sea la paz - fue prohibir lo reprobable y ordenar el bien. Si aquello hubiera sido una negligencia, no se hubiera limitado - sobre él sea la paz - a taparse los oídos, sin ordenar que se suprimiese, prohi biéndolo. Pero no hizo - sobre él sea la paz - nada de eso, sino que lo dejó seguir y él se alejó. Está claro, pues, que es cosa lícita, aunque el abstenerse sea más meritorio, como ocurre con las demás cosas superfluas pero lícitas del mundo, sin ninguna diferencia.

Transmitió Muslim ibn al-Haÿÿâÿ, tomándolo de Zuhayr ibn Harb, quien lo había recibido de Yarir ibn Hishâm ibn `Urwa, y éste de su padre, y éste de `Á'isha, la cual refirió lo siguiente: Un grupo de abisinios comenzaron a danzar en la mezquita, un día de fiesta; el Enviado de Allah me llamó, puse mi cabeza sobré su hombro, y comencé a mirar a sus juegos [de danza], hasta que fui yo la que tuve que retirarme con él cesando de mirarlos.

Transmitieron Sufyán az-Zawri y Shu'ba, tomándolo ambos de Abû Isháq al-Sabi'i, y éste de `Amir ibn Sa'd al-Baÿali, quien refirió lo siguiente: Abû Mas'ûd al-Badri, Qurza ibn Ka'b y Zábit ibn Çayd, estaban en al-`Aris, y entre ellos sonaba el canto (giná'). Yo les dije: ¿Cómo es esto, siendo vosotros Compañeros del Enviado de Allah? - Y contestaron: Ciertamente se nos ha permitido el canto (al-giná') en las bodas y el llanto sin plañideras sobre los muertos. - únicamente difieren en que Shu'ba trae «Zábit ibn Wadi'a» en lugar de Zábit ibn Çayd», y no menciona a «Abú Mas'ûd».

Transmitió Hishâm ibn Çayd, tomándolo de Hassán, y éste de Muhammad ibn Sirin, quien refirió lo siguiente: Un hombre vino a Medi na por esclavas, y se alojó en casa de Ibn `Umar, pues había entre ellos quien tenía una esclava que tocaba [instrumentos musicales]. Llegó un hombre con él que estuvo regateando el precio, sin llegar a un acuerdo, y entonces dijo [Ibn `Umar]: «Vámonos a ver otro hombre que será más propicio que éste en la venta».- Fueron a `Abd Allah ibn Ya'far, quien les mostró las esclavas, y ordenó a una dé ellas: «¡Empieza [la música]!». - Ella comenzó a hacerlo hasta que Ibn 'Umar sospechó que aquello iba dirigido a él, y dijo: «¡Basta ya! ¡Todo el día con el canto de Satán!». - Y se concertó la venta. Luego volvió aquel hombre a ibn 'Untar y le dijo: «¡Oh Abû `Abd ar-Rahman! He sido estafado en novecientas dirhams». - Entonces vino Ibn 'Umar con aquel hombre al vendedor, y le dijo: «Este ha sido estafado en novecientos dirhams, de modo que, o se los das o se devuelve la compra». Y con testó: «Bien; se los daré». - Así pues, `Abd Alláh ibn Ya'far y `Abd Alláh ibn 'Umar - Allah esté satisfecho de ellos - escucharon el canto con laúd; aunque Ibn 'Umar repugnaba las cosas que no eran serias, no lo prohibió [el canto], e incluso intervino en la compra de una cantora (muganniya), como ves; si hubiera sido ilícito, no lo habría permitido, de ninguna manera. - Si alguien arguye que Allah - en salzado sea - ha dicho: «¿Qué hay más allá de la Verdad, sino el extravío?» [corán, X-33], y entendiera que en éste entra el canto (giná'), se le podría replicar: ¿Y dónde entra el solazarse en los jardines, el teñir de colores las ropas y todo lo que es cosa de recreo?

Dijo el Enviado de Allah: Las obras se valoran según las intenciones, y a cada hombre [se le juzgará] según la intención que haya tenido. - Cuando el hombre se propone con aquello la recreación de su alma y encauzarla para fortalecer su obediencia a Allah - glorificado y ensalzado sea - eso no acarrea extravío. Abû Hanifa ha dicho: A quien roba una flauta- o un laúd, se le corta la mano, y quien los rompe debe pagarlos. No se puede prohibir ni permitir nada sino con un texto de Allah - ensalzado sea - o de su Enviado - sobre él sea la paz -, porque está informado por Allah - ensalzado sea -, y no es lícito aportar información procedente de El - ensalzado sea - sino con un texto sobre el que no exista ninguna duda, pues el Enviado de Allah ha dicho: «Aquél que mienta sobre mí, intencionadamente, tiene preparado su asiento en el infierno».

Dijo Abû Bakr `Abd al-Báqi ibn Burriyál al-Hiÿári -- Allah esté satisfecho de él -: Cierto principal personaje me contó lo siguiente: Tomé el ejemplar que contiene las tradiciones aducidas sobre El vituperio del canto (al-giná') y la prohibición de vender las cantoras (al-muganniyât); y lo que sobre ellas dice Abû Muhammad [ibn Haçm] - Allah esté satisfecho de él -, y lo llevé al imâm y al-faquí Abû `Umar ibn `Abd al-Barr, y se lo confié durante unos días rogándole que lo revisara detenidamente; el ejemplar quedó en su poder unos días, al cabo de los cuales volví a él y le dije: ¿Qué hiciste con el ejemplar? - Y contestó: «Lo he examinado, y no veo que haya en él cosa que añadir ni quitar».
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MensajeTema: Re: LA MÚSICA Y EL ISLAM   Mar 8 Mayo 2012 - 22:29

La Cultura Islámica ha tenido cierta consideración a la música, y se presentan asimismo hádices que la aprueban.

La entonación melodiosa de los versos Coránicos sería un ejemplo general, y nadie puede negar el valor que tiene la música en el Sufismo.

Si la música incita al disfrute de los sentidos o fomenta el sensualismo,debe evitarse, esta música es haram a no dudarlo. Pero por otro lado la música devocional o con una orientación espiritual ¿puede ser haram o malo ?

Un famoso hadiz del Sahih Muslim dice "Allah es bello y ama la belleza". De modo que mi pregunta es ¿siendo la música una belleza tan sublime y exquista, puede ser algo prohibido?

En mi reciente estudio del Islam he aprendido que uno debe saber reconocer la grandeza de Allah por los signos de este mundo., cada creación bella, esplendorosa, es un signo del poder y grandeza de Allah.,

Entonces ,¿será que esto se aplica solo a la naturaleza, la luna, el mar, las estrellas, el sabor dulce, el aroma de una flor, todos los aspectos bellos menos la música?

Puede entonces, el Islam, que es la religión más perfecta, carecer de esta exquisitez?

Citación :
"El corazón del hombre ha sido constituido de tal manera por el Todopoderoso que, como el pedernal, tiene un fuego escondido que es despertado por la música y la armonía dejando al hombre postrado en éxtasis. Estas armonías son ecos de aquel mundo superior de belleza al que llamamos el mundo del espíritu; le recuerdan al hombre su relación con aquel mundo, y producen en él una emoción tan profunda y extraña que él mismo se ve incapacitado para explicarla. El efecto de la música y la danza es tanto más profundo cuanto más simples y propensas a la emoción son las naturalezas sobre las que actúan. Avivan la llama de cualquier clase de amor que se encuentre adormecido en el corazón, ya sea terrenal y sensual o divino y espiritual.

Por ello ha habido grandes discusiones entre los teólogos acerca de la legitimidad de la música y la danza consideradas como ejercicios religiosos. Hay una secta llamada de los zahiritas1, que, pretendiendo que Dios es totalmente inconmensurable, niegan la posibilidad de que el hombre pueda sentir de verdad amor por Dios, afirmando que sólo puede amar a aquellos de su propia especie. Si de hecho, siente lo que él considera que es amor por su Creador, dicen que es una simple proyección o una sombra arrojada por su propia fantasía, o un reflejo del amor hacia otra criatura; la música y la danza, según ellos, sólo tienen que ver con el amor por otra criatura, y son por lo tanto ilegítimas como ejercicio religioso. Si les preguntamos cuál es el significado de ese amor por Dios que prescribe la ley religiosa, contestan que significa obediencia y adoración. Este es un error que esperamos refutar en un capítulo posterior en el que hablaremos del amor de Dios. De momento nos contentaremos con decir que la música y la danza no ponen en el corazón nada que no estuviera previamente en él, sino que simplemente avivan la llama de las emociones dormidas.

Por lo tanto, si uno tiene en su corazón aquel amor por Dios que la ley prescribe, es perfectamente lícito e incluso loable para él tomar parte en ejercicios que lo promuevan. Por otra parte, si su corazón está lleno de deseos sensuales, la música y la danza no harán sino incrementarlos, por lo que serán ilícitos para él. Mientras que si los escucha sólo por diversión no serán ni lícitos ni ilícitos, sino indiferentes, puesto que el solo hecho de que sean agradables no los convierte en ilícitos, lo mismo que el placer de escuchar el canto de los pájaros o mirar el verdor de la hierba y el correr del agua no son ilícitos. El carácter inocente de la música y la danza, consideradas como simples pasatiempos, se ve corroborado por una tradición auténtica que nos viene desde Ayesha2, que relata: “Un día de fiesta había unos negros actuando en una mezquita. El Profeta me dijo: ‘¿Quieres verlos?’ Contesté: ‘Si’. Por tanto me levantó con su santa mano y estuve mirando durante tanto rato que más de una vez me dijo: ‘¿No has tenido bastante?’.”

Otra tradición que nos viene de Ayesha es la siguiente: “Un día de fiesta dos niñas vinieron a mi casa y empezaron a tocar instrumentos y a cantar. El Profeta entró y se tumbó en un lecho volviendo la cara. Entonces entró Abu Bakr3 y al ver a las niñas tocando exclamó: ‘¡Qué es esto, la flauta de Satanás en la casa del Profeta!’. A lo que el Profeta se volvió y dijo: ‘Déjalas en paz, Abu Bakr, que hoy es un día de fiesta’.”


Dejando a un lado los casos en los que la música y la danza avivan la llama de deseos malignos que ya estaban adormecidos en el corazón, llegamos a aquellos casos que son sensiblemente lícitos.

  • Tal es el caso de los peregrinos que alaban con canciones las glorias de la casa de Dios en la Meca, y así incitan a otros a seguir en su peregrinaje;

  • o el de los ministriles cuya música y canciones despiertan el ardor marcial en el pecho de quien les escucha, incitándole a luchar contra los infieles.

Análogamente, la música de duelo, que despierta la tristeza por el pecado y por el fracaso en la vida religiosa, es lícita
; la música de David era de ese tipo. Pero los cantos fúnebres que aumentan la tristeza por los muertos no son lícitos, pues está escrito en el Corán: “No os lamentéis por lo que habéis perdido”.

Por otro lado, la música alegre en las bodas, fiestas y otras ocasiones parecidas, como una circuncisión o el regreso de un viaje, es legítima.

Llegamos así al uso puramente religioso de la música y la danza: como es el caso de los sufíes, quienes de esta manera despiertan en su interior un amor aún mayor hacia Dios y por medio de la música a menudo obtienen visiones espirituales y éxtasis. Su corazón en esta situación se vuelve tan limpio como la
plata en la llama de un horno, y alcanza un grado de pureza que nunca podría obtener por la mera austeridad externa. El sufí se vuelve entonces tan agudamente consciente de su relación con el mundo espiritual que pierde toda conciencia de este mundo y a menudo cae sin sentido.

Sin embargo, no es lícito para el aspirante al sufismo tomar parte en esta danza mística sin permiso de su Pir o director espiritual. Se cuenta del Jeque Abu’l Qasim Girgani que, cuando uno de sus discípulos le pidió permiso para tomar parte en una de estas danzas, dijo: “Haz un ayuno estricto durante tres días; a continuación
pide que te cocinen platos tentadores; si entonces todavía prefieres la danza puedes tomar parte en ella”. Sin embargo, al discípulo cuyo corazón no se encuentre absolutamente purgado de deseos mundanos, aunque pudiera conseguir una leve visión del camino de los místicos, su director debería prohibirle tomar parte en tales danzas, ya que le harían más daño que bien.

Aquellos que niegan la realidad de los éxtasis y otras experiencias espirituales de los sufíes no hacen sino poner al descubierto su propia mezquindad y necedad. Sin embargo, debemos concederles una cierta indulgencia, puesto que es difícil creer en la realidad de estados de los cuales uno no tiene experiencia
personal
, lo mismo que para un ciego es difícil comprender el placer de contemplar el verdor de la yerba y el correr del agua, o para un niño comprender el placer de ejercer la soberanía.

Un hombre sabio, aunque él mismo no tenga experiencia directa de estos estados, no por ello negará su realidad, porque ¡qué mayor locura que la de aquel que niega la realidad de algo sólo porque no lo ha experimentado él mismo! De esta gente está escrito en el Corán: “Aquellos que carecen de guía dirán: ‘Esto es un fraude manifiesto’.”


fragmento del Capítulo V del Libro: La alquimia de la felicidad de Al-Gazali (Ed. Sufi, Madrid 1993)
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MensajeTema: Re: LA MÚSICA Y EL ISLAM   Mar 8 Mayo 2012 - 23:10

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MensajeTema: Re: LA MÚSICA Y EL ISLAM   Miér 9 Mayo 2012 - 22:23

En el nombre de Allah, Misericordioso y Clemente


Opinión acerca de si el canto con música instrumental es lícito o no.


El gran jurista andalusí ibn Haçm de Córdoba refuta a aquellos que afirman la ilicitud de la música instrumental.

Allah bendiga y salve a nuestro señor Muhammad, a su Familia y a sus Compañeros.

Dice Abû Muhammad [Ibn Haçm]: Alabado sea Allah, Señor de los mundos. La recompensa será para los hombres piadosos, No habrá dureza más que para los injustos. Allah bendiga a Muhammad, sello de los Profetas.

Y después:

Allah te asista, y también a mí, con Su favor, y nos ayude con Su gracia para reconocer Sus verdades. Tú deseas que te explique si el canto con música instrumental es lícito o ilícito, puesto que nos han llegado algunas tradiciones (ahâdîz) que lo prohíben y otras que lo permiten. Voy a exponer las tradiciones que lo prohíben y señalaré los defectos de que adolecen (`ilal), y luego registraré las tradiciones que lo permiten y demostraré su autenticidad, si Allah quiere, pues Allah es el que ayuda a encontrar la verdad.

Las tradiciones que lo prohíben son éstas:

1] La que transmitió Sa’id ibn Abí Razin, tomada de su herma no; quien la recibió de Layz ibn Abi Salim, y éste de ‘Abd ar-Rahmân ibn Sábit, y éste de ‘A'isha Madre de los creyentes, y ésta del Profeta - sobre él sea la paz -, quien dijo: Allah ha prohibido las cantoras, ha prohibido venderlas, pagarlas, enseñarles [el canto] y escucharlas.

2] Transmitió Láhiq ibn Husayn ibn `Umar, que Ibn Abû-l-Ward al-Maqdisi refirió lo siguiente: Nos contó Abú-l-Murayyá Dirár ibn 'Ali ibn `Umayr el qádi a1-Yayláni, quien lo tomó de Ahmad ibn Sa'id, y éste de Muhammad ibn Kutayyir al-Himsi, y éste de Faray ibn Faddála, y éste de Yahyá ibn Sa’id; y éste de Muhammad ibn al-Hana fiyya, y éste de `Ali ibn Abi Tálib, lo siguiente: Dijo el Enviado de Allah: Cuando mi nación practique quince cosas que acarrean la ruina, es decir: cuando sea el dinero todopoderoso; y la lealtad perseguida; y el diezmo forzado; y el hombre se humille a su esposa, y desobedezca a su madre y maltrate a su padre; y se alcen las voces en las mezquitas; y el príncipe del pueblo sea el mayor malvado; y se honre a un hombre por temor al daño que pueda hacer; y se vistan de seda; y se utilicen cantoras e instrumentos musicales; y cuando el último de esta nación maldiga al primero de ella: entonces serán castigados con un viento rojo, transformados en monstruos y aniquilados.

3] Transmitió Abú `Ubayda ibn Fudayl ibn `Iyád, tomándolo de Abú Sa'id, mawlá de los Banú Hásirn, llamado `Abd al-Rahmán ibn `Abd Alláh, quien lo recibió de `Abd al-Rahmán ibn al-'Alá', y éste de Muhammad ibn al-Muháyir, y éste de Kaysán, mawlá de Mu'áwiya, y éste de Mu'áwiya, que el Enviado de Allah - Allah lo bendiga y salve - prohibió nueve [cosas], entre ellas el canto (al-giná'), el llanto de plañideras, la reproducción de figuras, la poesía, el oro, las pieles de animales, la seda gruesa y la seda fina.

4] Transmitió Salám ibn Miskin, tomándolo de un shayj que co noció a Ibn Mas'úd, lo siguiente: El canto (al-giná') engendra descreimiento hipócrita (nifáq) en el corazón.

5] Transmitió `Abd al-Malik ibn Habib, tomándolo de `Abd al `Aziz al-Andalusi, quien lo había recibido de Ismá'il ibn 'Ayas, y éste de 'Ali ibn Zayd, y éste de al-Qásim, y éste de Abú Umámá, que había oído al Enviado de Allah decir lo siguiente: No es lícito instruir a las cantoras, ni venderlas, ni comprarlas, ni utilizarlas, pues el lucrarse con ellas es cosa prohibida. Allah reveló esto en Su Libro [cuando dice]: «Entre los hombres, hay algunos que, faltos de conocimiento, compran relatos de recreo para extraviar a otros del camino de Allah» [Alcorán, XXXI-5]. Y ¡por Aquél en cuyas manos está mi alma! siempre que un hombre levanta su voz con el canto, le acometen dos demo nios que con sus pies le golpean pecho y espalda hasta que se calla.

6] También según `Abd al-Malik ibn Habib, quien lo había to mado de al-Uwaysi, y éste de `Abd Alláh ibn `Umar ibn Hafs ibn `Asim, el Enviado de Allah había dicho: Ciertamente el oído del cantor está en la mano de un demonio, que le hace temblar, hasta que se calla.

7] También según `Abd al-Malik ibn Habib, quien lo tomó de Ibn Mu'in, y éste de Músá ibn A'yan, y éste de al-Qásim, y éste de Abú Umáma, el Enviado de Allah había dicho: Ciertamente Allah prohibió instruir a las cantoras, comprarlas, venderlas y comer con el producto de su precio.

8] Bujári registra lo siguiente: Refiere Hisám ibn `Ammár, quien lo tomó de Sadaqa ibn Jálid, y éste de `Abd al-Rahmán ibn Yazid ibn Yábir, y éste de `Atiyya ibn Qays al-Kilábi, y éste de `Abd al-Rahmán ibn Gánim al-Ash'ari, y éste de Abú `Amir ó Abú Málik al-Ash'ari, quien había oído al Profeta - sobre él sea la paz - decir lo siguiente: Ciertamente, en mi nación, existirán algunas gentes que con siderarán lícito el uso de la seda gruesa, la seda fina, el vino y los instrumentos musicales.

9] Transmitió Ibn Sufyán, quien lo recibió de Ibráhim ibn `Utmán ibn Sa'id, y éste de Ahmad ibn al-Gamr ibn Abi Hammád, en Emesa, y de Yazid ibn `Abd al-Samad, y estos dos de `Ubayd ibn Hishám al-Halabi, apellidado Abú Nu`aym, y éste de `Abd Alláh ibn al-Mu bárak, y éste de Málik, y éste de Muhammad ibn al-Munkadar, y éste de Anas, que el Enviado de Allah había dicho: Aquél que escuche a una cantora (qayna), [sepa que], el día del juicio, se derramará plomo derretido en sus oídos.

10] También según Ibn Sha'bán, que lo tomó de su tío, y éste de Abú `Abd Alláh al-Dawri, y éste de `Ubayd Alláh al-Qawáriri, y éste de `Imrán ibn `Ubayd, y éste de `Atá' ibn al-Sá'ib, y éste de Sa'id ibn Yubayr, y éste de Ibn `Abbás, quien comentando las palabras de Allah - glorificado y ensalzado sea -, «Entre los hombres, hay algunos que compran relatos de recreo para extraviar a otros del camino de Allah», había dicho: Se trata del canto (al-giná') .

11] Transmitió Abú Bakr ibn Abi Sayba, tomándolo de Zayd ibn al-Habbáb, y éste de Mu'áwiya ibn Sálih, y éste de Hátim ibn Hurayz, y éste de Málik ibn Abi Maryam, quien dijo: Vino a vernos `Abd al Rahmán ibn Gánim y nos refirió que les había contado Abú Málik al-Mari que había oído al Profeta - sobre él sea la paz - decir lo siguiente: Gentes hay en mi nación que beben vino dándole otro nombre, que tocan instrumentos musicales sobre sus cabezas, y utilizan cantoras (al-qaynát), y por los cuales Allah arrasará la tierra.

12] También transmitió que Allah - ensalzado sea - ha prohibido dos voces malditas: la voz de la plañidera y la voz de la canto ra (muganniya).

En todo esto no hay nada de verdad, pues son relatos apócrifos: Por lo que se refiere a la tradición de `A'isha - Allah esté satisfe cho de ella - [n° 1], la transmite Sa'id ibn Razin, que la tomó de su hermano, y nadie sabe quién ha sido ninguno de los dos.

En la tradición de `Ali - Allah esté satisfecho de él - [n° 2], todos los transmisores citados hasta Yahyá ibn Sa'id no se sabe quiénes han sido.
En cuanto a Yahyá ibn Sa`id, no transmitió ni una palabra de Muhammad ibn al-Hanafiyya, pues no le alcanzó.

En la tradición de Ibn Mas'úd - Allah esté satisfecho de él - [n° 4], se alude a un Shayj que no se nombra y al que nadie conoce.

En la tradición de Mu'áwiya [n° 3], se cita a un Kaysán que no se sabe quién es, y a Muhammad ibn Muháyir que es dudoso (da'if) . En ella se prohíbe también la poesía, la cual era cosa permitida.

Las tradiciones de `Abd al-Malik ibn Habib [nos 5, 6 y 7], todas ellas son falsas (hâlika).
En la de Abû Umáma [n° 5], se cita a Ismá'il ibn 'Ayash, que es dudoso (da'if), y a al-Qásim [citado también en la n° 7] a quien le ocurre lo mismo.

La tradición aducida de al-Bujári [n° 8], no la registra este autor con el isnâd reglamentario, pues se limita a decir: «Refiere Hishám ibn `Ammár...» y luego sigue hasta Abû `Amir o hasta Abû Málik, y no se sabe quién es este Abû `Amir.

Las tradiciones de Ibn Sha'bán [n° 9 y 10] son falsas (hâlika):
La de Anas [n° 9], es recusable (baliyya) porque se transmite por desconocidos, y no fue nunca transmitida por los discípulos fidedignos de Málik.

La segunda tradición, se registra como procedente de Makhúl quien la había recibido de `A'isha, cuando aquél jamás alcanzó ni conoció a ésta; por otra parte, existen en él transmisores desconocidos, como Hâshim ibn Násih y `Umar ibn Músá; además, está truncado. -

La tercera [n° 10] viene tomada de Abú `Abd Alláh al-Dawri, que no se sabe quién es.

En la tradición de Ibn Abi Shayba [n° 11] aparecen Mu'áwiya ibn Sálih, que es dudoso (da'if), y Málik ibn Abi Vlaryam que no se sabe quién es.

En cuanto a la prohibición de las dos voces [n° 12], no se sabe quién la ha transmitido.
Así, cae absolutamente todo lo que afecta a este capítulo.

Por lo que toca a la explicación dada a las palabras de Allah - ensalzado sea - [nº 10]: Hay algunos hombres que compran relatos de recreo..., diciendo que aquí se trata del canto (al-giná'), tal interpretación no procede del Enviado de Allah, ni se atestigua en ninguno de sus Compañeros; únicamente es la opinión de un comentarista que no aporta ninguna prueba documental a su criterio, y lo que así se dice no es aceptable. Pero, aunque fuera cierto, no habría que entender que alude sólo al canto, pues Allah - ensalzado sea - sigue diciendo: ... para extraviar a otros del camino de Allah; y todo lo que puede provocar este extravío es una ofensa y un delito, aunque se trate de la compra de un libro sagrado o de la enseñanza del Al-Qur’ân. En Allah está el remedio.

Pero no hay nada de cierto en ello, pues Allah - ensalzado sea - ha dicho: «Ya se os ha explicado con detalle lo que se os ha prohibido» [corán, VI, 119]. También ha dicho - ensalzado sea -: «El es quien creó para vosotros todo lo que existe en la tierra» [corán, II, 27]. Y el Enviado de Allah (saws), en la línea de Sa'd ibn Waqqás, línea sólida, ha dicho: «La mayor parte de los musulmanes que cometen negligencias, son [los que preguntan por algo] que no está prohibido y queda prohibido por causa de su pregunta».

Queda claro, pues, que todo lo que Allah - ensalzado sea - nos prohibió, nos lo ha explicado con detalle, y que aquello cuya prohibición no nos consta detalladamente, está permitido.

Muslim ibn al-Haÿÿâÿ registra [la siguiente tradición] tomada de Hárún ibn Sa'id al- Ayli, quien la recibió de `Abd Alláh ibn Wahh, y éste de `Amr ibn al-Háriz, y éste de Ibn Shiháb y éste de `Urwa h, az- Zubayr, y éste de `A'isha, Madre de los Creyentes, según la cual, Abû Bakr entró a verla en los días de Miná, cuando con ella estaban dos esclavas cantando y tañendo, mientras el Enviado de Allah estaba arrebozado en su manto; Abû Bakr quiso arrojar de allí a las esclavas, pero el Enviado de Allah se destapó y dijo: ¡Déjalas, Abú Bakr, que son días de fiesta!

También registra Muslim, procedente de `Amr ibn al-Háriz, quien lo tomó de Muhammad ibn `Abd ar-Rahmán, y éste de `Urwa, y éste de `A'isha, que ésta refirió lo siguiente: Entró el Enviado de Allah, cuando dos esclavas estaban cantando una canción excitante, y se acostó en el lecho volviendo la cara; entonces entró Abú Bakr, quien me reprendió, diciendo: ¡El canto de Satán en la casa del Enviado de Allah! - Pero éste se volvió a él y le dijo: ¡Déjalas!

Si se dice que Abú Usáma transmitió esta tradición tomándola de Hishám ibn `Urwa, que éste había tomado de su padre y en la que dice: «No eran cantoras», se puede replicar que `A'isha dice que «cantaban» (tuganniyáni), con cuya palabra se documenta el «canto» (al -giná') de ellas, aunque no fueran [propiamente] «cantoras», es decir, «expertas» [en el canto]; y el Enviado de Allah, al oír decir a Abû Bakr: «El canto de Satán», desaprobó sus palabras, pero no desaprobó el canto de las dos esclavas. Esta es la prueba que nadie ha contra dicho y que siempre se ha considerado auténtica.

Transmitió Abú Dáwúd al-Siÿistáni, tomándolo de Ahmad ibn `Ubayd al-‘Adáni, quien lo había recibido de al-Walid ibn Muslim, y éste de Sa'id ibn `Abd al-`Aziz, y éste de Sulaymán ibn Mûsá, y éste de Náfî`, quien refirió lo siguiente: Oyó Ibn `Umar una flauta y puso sus dedos sobre sus oídos, apartándose del camino, y luego dijo: Nafî’, ¿oyes algo? - Contestó éste: No . - Entonces levantó sus dedos y dijo: Estuve con el Enviado de Allah y oyó algo igual a esto, y obró de forma igual a ésta. -

Si hubiera sido una negligencia, el Enviado de Allah no hubiera permitido a Ibn `Umar escucharlo, y Ibn `Umar tampoco hubiera permitido a Náfi` escucharlo. Sin embargo - sobre él sea la paz - repugnaba para sí todo lo que no fuera acercarse a Allah, como repugnaba el recostarse para comer, el enjugarse con su ropa después de lavarse y de perfumarse, el poner cortinas de brocado sobre la puerta de `A'isha o sobre la puerta de Fátima - Allah esté satisfecho de ellas -, y como repugnaba en extremo - sobre él sea la paz - que en su casa hubiera un dinar o un dirham. Unicamente su misión sobre él sea la paz - fue prohibir lo reprobable y ordenar el bien. Si aquello hubiera sido una negligencia, no se hubiera limitado - sobre él sea la paz - a taparse los oídos, sin ordenar que se suprimiese, prohibiéndolo. Pero no hizo - sobre él sea la paz - nada de eso, sino que lo dejó seguir y él se alejó. Está claro, pues, que es cosa lícita, aunque el abstenerse sea más meritorio, como ocurre con las demás cosas superfluas pero lícitas del mundo, sin ninguna diferencia.

Transmitió Muslim ibn al-Haÿÿâÿ, tomándolo de Zuhayr ibn Harb, quien lo había recibido de Yarir ibn Hishâm ibn `Urwa, y éste de su padre, y éste de `Á'isha, la cual refirió lo siguiente: Un grupo de abisinios comenzaron a danzar en la mezquita, un día de fiesta; el Enviado de Allah me llamó, puse mi cabeza sobré su hombro, y comencé a mirar a sus juegos [de danza], hasta que fui yo la que tuve que retirarme con él cesando de mirarlos.

Transmitieron Sufyán az-Zawri y Shu'ba, tomándolo ambos de Abû Isháq al-Sabi'i, y éste de `Amir ibn Sa'd al-Baÿali, quien refirió lo siguiente: Abû Mas'ûd al-Badri, Qurza ibn Ka'b y Zábit ibn Çayd, estaban en al-`Aris, y entre ellos sonaba el canto (giná'). Yo les dije: ¿Cómo es esto, siendo vosotros Compañeros del Enviado de Allah? - Y contestaron: Ciertamente se nos ha permitido el canto (al-giná') en las bodas y el llanto sin plañideras sobre los muertos. - Unicamente difieren en que Shu'ba trae «Zábit ibn Wadi'a» en lugar de Zábit ibn Çayd», y no menciona a «Abú Mas'ûd».

Transmitió Hishâm ibn Çayd, tomándolo de Hassán, y éste de Muhammad ibn Sirin, quien refirió lo siguiente: Un hombre vino a Medina por esclavas, y se alojó en casa de Ibn `Umar, pues había entre ellos quien tenía una esclava que tocaba [instrumentos musicales]. Llegó un hombre con él que estuvo regateando el precio, sin llegar a un acuerdo, y entonces dijo [Ibn `Umar]: «Vámonos a ver otro hombre que será más propicio que éste en la venta».- Fueron a `Abd Allah ibn Ya'far, quien les mostró las esclavas, y ordenó a una dé ellas: «¡Empieza [la música]!». - Ella comenzó a hacerlo hasta que Ibn 'Umar sospechó que aquello iba dirigido a él, y dijo: «¡Basta ya! ¡Todo el día con el canto de Satán!». - Y se concertó la venta. Luego volvió aquel hombre a ibn 'Untar y le dijo: «¡Oh Abû `Abd ar-Rahman! He sido estafado en novecientas dirhams». - Entonces vino Ibn 'Umar con aquel hombre al vendedor, y le dijo: «Este ha sido estafado en novecientos dirhams, de modo que, o se los das o se devuelve la compra». Y con testó: «Bien; se los daré». - Así pues, `Abd Alláh ibn Ya'far y `Abd Alláh ibn 'Umar - Allah esté satisfecho de ellos - escucharon el canto con laúd; aunque Ibn 'Umar repugnaba las cosas que no eran serias, no lo prohibió [el canto], e incluso intervino en la compra de una cantora (muganniya), como ves; si hubiera sido ilícito, no lo habría permitido, de ninguna manera. - Si alguien arguye que Allah - en salzado sea - ha dicho: «¿Qué hay más allá de la Verdad, sino el extravío?» [corán, X-33], y entendiera que en éste entra el canto (giná'), se le podría replicar: ¿Y dónde entra el solazarse en los jardines, el teñir de colores las ropas y todo lo que es cosa de recreo?

Dijo el Enviado de Allah: Las obras se valoran según las intenciones, y a cada hombre [se le juzgará] según la intención que haya tenido. - Cuando el hombre se propone con aquello la recreación de su alma y encauzarla para fortalecer su obediencia a Allah - glorificado y ensalzado sea - eso no acarrea extravío. Abû Hanifa ha dicho: A quien roba una flauta- o un laúd, se le corta la mano, y quien los rompe debe pagarlos. No se puede prohibir ni permitir nada sino con un texto de Allah - ensalzado sea - o de su Enviado - sobre él sea la paz -, porque está informado por Allah - ensalzado sea -, y no es lícito aportar información procedente de El - ensalzado sea - sino con un texto sobre el que no exista ninguna duda, pues el Enviado de Allah ha dicho: «Aquél que mienta sobre mí, intencionadamente, tiene preparado su asiento en el infierno».

Dijo Abû Bakr `Abd al-Báqi ibn Burriyál al-Hiÿári -- Allah esté satisfecho de él -: Cierto principal personaje me contó lo siguiente: Tomé el ejemplar que contiene las tradiciones aducidas sobre El vituperio del canto (al-giná') y la prohibición de vender las cantoras (al-muganniyât); y lo que sobre ellas dice Abû Muhammad [ibn Haçm] - Allah esté satisfecho de él -, y lo llevé al imâm y al-faquí Abû `Umar ibn `Abd al-Barr, y se lo confié durante unos días rogándole que lo revisara detenidamente; el ejemplar quedó en su poder unos días, al cabo de los cuales volví a él y le dije: ¿Qué hiciste con el ejemplar? - Y contestó: «Lo he examinado, y no veo que haya en él cosa que añadir ni quitar».

Fuente: http://www.musulmanesandaluces.org/hemeroteca/63/Licitud%20de%20la%20musica%20instrumental.htm?TB_iframe=true&height=500&width=940
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MensajeTema: Re: LA MÚSICA Y EL ISLAM   Mar 12 Jun 2012 - 21:49

Clarificación Acerca de la Música

Ibn Rushd en su Bayân wa at-tabyîna tomo 4 página 432; así como en al-muqaddimât wa al-mumahhidât 3/462 dijo:
Citación :
"el aviso del Imâm Mâlik sobre el asunto, como fue escrito en la Mudawwana: es que hace parte de lo autorizado (Mubâh), y que más vale evitarlo que hacerlo" (al-mubâh al-ladhî tarkuhu ahsanu min fi'lih).


Ibn Al-'Arabî al-mâliki el jurista dice en Ahkâm al-qurân:

Citación :
'En cuanto a los cantos para las mujeres acompañados de instrumentos, no conocemos a nadie que lo prohibió'


Algunos Fuqahâ (juristas) maliki detallaron la cuestión diciendo:
Autorizaron el hecho de escuchar el canto para el que lo toma como sabiduría, mientras que lo prohibieron para la persona que es seducida por él.

Le fue preguntado al Qâdî 'Iyâd Al-mâlikî ash-shablî, gran sabio maliki y eminente sufí, a propósito del Samâ' y respondió:

Citación :
'su apariencia es seducción, su interior es sabiduría, para el que conoce la sutilidad (ishâra), le es autorizado escuchar la sabiduría y la finalidad' (At-tâj wa al-iklîl tomo II página 62)


Ibn 'arafa el maliki relata según Al-'izz Ibn 'abdessalâm lo siguiente:

Citación :
'Al-'izz es un sabio famoso y no podemos imaginar un consenso sin él, Al-'izz había dicho en sus qawâ'id:
Citación :
el camino para la reforma de los corazones se hace por las causas exteriores.
Hay en primer lugar el Coran, y es lo mejor de lo que se puede escuchar,
hay también palabras, consejos y sabidurías;
después hay el Hidâ y el canto,
después hay el canto acompañado de instrumentos, a propósito de los cuales hay divergencia (entre los sabios) en cuanto a su licitud.
Si la persona que escucha estos instrumentos hace parte de los que los consideran autorizados:
hizo bien en escuchar lo que le proporciona estados (bendecidos), pero habrá dejado el escrúpulo: porque habrá escuchado algo a propósito de lo cual los sabios divergieron (acerca de su estatuto legal).
(At-tâj wa al-iklîl tomo II página 62 édition dâr al-fikr)

El aviso conocido de la escuela maliki es que el canto, esté o no acompañado de instrumentos: si se hace sin ocasión precisa y si es para al-itrâb (para divertirse): es Harâm (prohibido), otros avisos en la escuela dicen que es Makrûh (odioso).

Sin embargo, autorizaron (por unanimidad) el Hidâ (durante los viajes) y el canto que es simplemente una elevación de la voz con poesía correcta, para el amor del país…




Otros avisos que pensamos más adaptados:

El gran sabio maliki y jurista Sidi Muhammad Al-Harrâq (fallecido en Tetuán en 1845), maestro de la Tariqa al-harrâqiyya y eminente discípulo de Sidi Al-'arbî Ad-darqâwî era muy bueno en música sufí y era especialista del laúd árabe (al-'ûd).

El sabio contemporáneo Al-qardâwî emitió también Fatwas bien fundadas y realistas al respecto.


Para nosotros:

De hecho, no se trata de instrumentos para definir la licitud o no de la música, sino que se trata principalmente: de la intención del músico y del que le escucha, del asunto de la música, del tiempo (el momento en que se toca esta música) y su contexto.

La música puede ser, según los casos: ilícita, reprobable, lícita o recomendada...

Si la intención del que toca la música es de hacer recordar Allâh a la gente o difundir buenos valores o alabar el Profeta (Paz y Bendición con él): en este caso, cual sean los instrumentos utilizados, esta música no puede ser sino recomendada, excepto si se toca durante los tiempos de la oración e impide a la gente cumplir con un deber religioso…

Sin embargo, si el asunto de la música y la intención del músico es difundir el pecado o incitar a la gente a la desobediencia a Allâh, en este caso esta música es ilícita…


Si la intención del que escucha la música es mala y si es incitado al pecado, por ejemplo una música que se toca en la mixidad y que desencadena las pasiones: es ilícita.


Misma cosa si el asunto de la música es reprobable o si es un gasto de tiempo inútil… su estatuto será según el mal que lleva con ella.

Esto nos lleva al hadîth del Profeta (Paz y Bendición con él) en el sentido: «Ciertamente las buenas obras dependen de las intenciones (niyah), y cada hombre tendrá según su intención…»

No hay versículo en el Coran ni palabra auténtica de nuestro querido Profeta (Paz y Bendición con él) que prohíba la música sana y limpia...

El versículo siguiente, en el cual aparece la expresión «lahwa al hadîth»: «Hay hombres que compran (o a quienes les gustan mucho) palabras frívolas para extraviar del camino de Allah sin conocimiento y las toman a burla.» (Surah XXXI Luqmân, versículo 6)

Referirse a la música que aleja de Allâh y que incita a los pecados, a la desobediencia a Allâh, y al desprecio de la religión…

Ibn 'Ajîba al-hasanî en su tafsîr al-bahr al-madîd dice a propósito de la explicación del termino lahwu al-hadîth
citado en el versículo 6 de la Surah Luqmân:

Citación :
lahwu al-hadîth es lo que desvía de Allâh, sea la música u otros.
Si la música (el canto) incita a la invocación de Allâh y lleva el espíritu hacia la presencia de Allâh (hacia la guianza): será una buena cosa y una cosa justa (haqq).
Si provoca (alimenta) la pasión del alma será un mal (bâtil).
El Samâ' (canto espiritual) en la práctica de los Sufi es un pilar en su método (educativo) con tres condiciones:
el lugar,
el tiempo
y los hermanos. …

-fin del comentario de Ibn Ajiba-


El Hadîth auténtico en el cual la madre de los creyentes 'Âïsha (que Allâh esté complacido con ella) escuchaba a los etíopes cantar y bailar en el día de la fiesta en presencia del mismo Profeta (salla Allahu 3aleyhi wa sallam) sin que le lo prohíba o que prohíba lo que sea a los cantadores es la mejor de las pruebas al respecto... El Profeta (Paz y Bendición con él) había solamente preguntado: «Qué dicen?», la gente respondió: «Dicen cantando: Mohammed es un servidor piadoso... »

Las caravanas que viajaban para la peregrinación siempre estaban acompañadas de cantadores, para devolver el viaje más agradable, mencionar Allâh y elogiar a Su Profeta, es lo que llamamos: «Al hadw, al-hâdî»

Había lo mismo en las expediciones para las conquistas, para alentar a los fieles. Así como en los casamientos y las fiestas…

Conclusión: La música puede ser una herramienta de Satán, como puede ser una herramienta de comunicación de los buenos valores del Islam o para el elogio del Profeta (Paz y Bendición con él)... Pues para dar un estatuto a la música, hay que ver su contexto, su asunto, la intención y la finalidad…
No hay que abusar de la música, no debe volverse una droga ni un objetivo en sí mismo, no debe desviar al musulmán de la oración, ni incitar a los pecados o ser tocada en mixidad que despierta los deseos...


Finalmente, la música es un medio de comunicación entre otros, es un lenguaje universal y puede ser un mensaje muy fuerte y muy sutil si las intenciones son buenas y si los que la tocan son invocadores de Allâh, cuyos corazones son llenos de la presencia divina exclusivamente. Hasta puede ser un medio de acercarse de Allâh o de difundir el Islam.

Ver también una buena referencia maliki al respecto (en árabe):
http://www.aslein.net/archive/index.php/t-5314.html

Fuente:www.doctrine-malikite.fr
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