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 El Viaje Nocturno del Profeta Muhammad

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Maryam

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MensajeTema: El Viaje Nocturno del Profeta Muhammad   Miér 23 Jun 2010 - 1:31

"Gloria a Dios, Quien hizo viajar a Su servidor durante la noche, desde la Mezquita Sagrada (Meca) hasta la Mezquita Lejana (Jerusalén)" (17 :1).

"Dios y Sus ángeles bendicen al Profeta. Creyentes ! Bendíganlo ustedes también y salúdenlo dignamente" (33 :56).

"Por la estrella, cuando aparece,

Que vuestro compañero no se descarría, ni es engañado:

Ni habla por propio impulso.

Ello no es sino una inspiración que le fue revelada,

Que le transmitió el Fortísimo Gabriel,

El sensato, quien se le apareció

Cuando estaba en el sublime horizonte.

Luego, se le aproximó cerniéndose lentamente,

Hasta una distancia de dos arcos o menos aún,

Y reveló al siervo de Dios lo que Él reveló a Gabriel.

El corazón (del Apóstol) no desmintió lo que había visto.

¿Vosotros disputarían con él, sobre lo que vio?

Realmente, le vio en otro descenso,

Junto al loto del limite supremo,

Junto al cuál está el Jardín de la Morada,

Cuando cubre al loto lo que lo cubre ( del misterio inexplicable).

No se desvió su vista ni se extralimitó.

Ciertamente él presenció una de las más grandes revelaciones de su Señor" (53 :1-18).



Dios ordenó a Gabriel que descendiera con setenta mil ángeles hacia el Profeta Muhammad y que permanecieran junto a su puerta. "Acompáñenlo hasta Mi presencia. Y tú, Miguel, toma el conocimiento secreto y desciende con setenta mil ángeles y permanece junto a la puerta de su dormitorio. Tú, Israfil, y tú Azrail, hagan lo que se les a ordenado a Gabriel y a Miguel." Luego Le dijo a Gabriel: "Aumenta la luz de la luna con la luz del sol. Aumenta la luz de las estrellas con la luz de la luna."

Gabriel preguntó: "Oh Dios, ¿ha amanecido ya el Día de la Resurrección?"

Dios dijo: "No, pero esta noche estamos llamando al Profeta a Nuestra presencia, al último Mensajero que vino después de Jesús, para revelarle un secreto que Nos pertenece."

Gabriel preguntó: "Oh Dios, ¿cuál es ese secreto?"

Dios dijo: "Oh Gabriel, el secreto de los reyes no puede ser otorgado a los servidores. Ve con Mi orden y no preguntes."

Gabriel comenzó su descenso llevando con él el mensaje celestial. Todos los ángeles lo acompañaron, como Dios había ordenado, hasta que llegaron a la puerta del Profeta. Cuando arribaron dijeron: "¡Levántate mi Maestro, y prepárate! ¡Móntate en el lomo del buraq, la criatura celestial que te llevará en tu viaje hacia el Señor del Poder a través de la tierra de los ángeles!"



Buraq (el Animal Celestial)



Cuando Dios ordenó a Gabriel que llevara con él al buraq para que lo montara el Profeta, él fue al paraíso del buraq, y allí encontró a cuarenta millones de buraqs. Cada buraq tenia una corona en su frente inscripta con las siguientes palabras : "No hay dios excepto Dios y Muhammad es Su Mensajero." Debajo de esto estaba escrito, "Crean en Mi, en Mis ángeles, en Mis libros Sagrados y en Mis profetas." Gabriel vio entre ellos un buraq que se alejó de los otros y se sentó sólo llorando. Gabriel se le acercó y le preguntó por qué estaba en ese estado. El buraq respondió, "Escuché el nombre de Muhammad hace cuarenta mil años, y mi anhelo por él me ha impedido comer y beber." Gabriel eligió a ese buraq y lo llevó.

El buraq tenia el cuerpo de un caballo pero el rostro de un ser humano, con grandes ojos negros y orejas suaves. Su color era como el de un pavo real, en cuyo plumaje había rubíes rojos y corales, sobre el cuál se apoyaba una cabeza blanca de almizcle (musk) en un cuello de ámbar. Sus orejas y sus hombros eran de blancas perlas puras, unidas con cadenas de oro, cada cadena adornada con joyas resplandecientes. Su montura estaba hecha de seda rayada con hilos de oro y de plata. Su espalda estaba cubierta con esmeraldas verdes y su ronzal era puro peridoto.

La velocidad del buraq se basaba en su visión. Sus patas llegaban hasta donde sus ojos pudieran ver. Gabriel dijo, "Oh Profeta, ésta es tu noche. Tu turno ha llegado para que brilles en el cielo de la creación. Tú eres el sol del conocimiento antiguo y reciente. Tú eres la luz de la luna de las bellezas de los mundos, la felicidad de la creación y el adorno de las tierras de los seres humanos y los ángeles. Tú eres la copa de amor del río de leche y miel. El Río de la Abundancia (kawthar) en el paraíso se desborda con anticipación al verte. ¡Oh gozo de toda creación, oh orgullo del paraíso, las mesas están listas y los palacios del cielo están esperando tu venida!"

"Oh Gabriel:" dijo el Profeta, "¿has venido con un mensaje de misericordia o de ira?"

"Oh Muhammad, he venido con un mensaje de tu Señor para darte un secreto."

"¿Qué quiere hacer conmigo el Señor de la Generosidad?"

"El quiere bañarte con Su Misericordia y a todos los seres humanos que te acepten."

"Dame un momento para que me prepare."

"Te he traído agua del paraíso y un turbante con un mensaje inscripto: ‘Muhammad el servidor de Dios; Muhammad el profeta de Dios; Muhammad el amado de Dios; Muhammad el amigo de Dios.’"

"Oh Gabriel, dime más sobre ese turbante."

"Dios creó un turbante de Su Luz. El se lo confió a Ridwan, el ángel custodio del paraíso. Esta noche, cuando llegó la orden de tu visita, Ridwan tomó el turbante del paraíso y todos los cuarenta mil ángeles dijeron juntos: ‘Oh nuestro Señor, Tú nos ordenaste desde tiempo inmemorial que alabemos al dueño de ese turbante. Hónranos esta noche con su visión y permítenos caminar delante de él.’ Y Dios les otorgó lo que pidieron. Luego Dios me ordenó a mi, Gabriel, que le diera a Miguel la preciosa jarra del agua pura de Salsabil. Miguel se la entregó a Azrail. Azrail se la dio a Israfil, luego Israfil a Ridwan, luego Ridwan envía el agua otra vez al paraíso más alto: jannat al-firdaws, donde todas las bellas ángeles doncellas se lavaron sus rostros con ese agua y brillaron más vívidamente. Luego ellas me devolvieron ese agua, y yo te la doy a ti."

El Profeta se duchó con el agua del paraíso. En cuanto el agua tocó su noble cuerpo, quedó cubierto con una vestidura de luz angelical. Gabriel le dio el buraq para montar. Pero el buraq se detuvo y preguntó a Gabriel: "¿Es este el Profeta Muhammad, quien ha sido invitado por nuestro Señor?"

"Si", dijo Gabriel.

"¿Es él el dueño de la laguna bendita del paraíso?", preguntó el buraq.

"Si", dijo Gabriel.

"¿Es él el guía de la gente del paraíso?" dijo el buraq.

"Si", dijo Gabriel.

"¿Es él el intercesor en el Día del Juicio?" dijo el buraq.

"Si", dijo Gabriel.

En ese momento, el buraq comenzó a derretirse como la nieve se derrite en la luz del sol. Se arrodilló y le dijo al Profeta: "Oh orgullo de la creación, móntame, pero tengo una petición que hacerte: no te olvides de mi en el día de la intercesión."

Cuando el Profeta comenzó a cabalgar, él estaba llorando. Gabriel le preguntó, "Oh Profeta, ¿por qué estas llorando?"

El dijo: "Recordé a los seres humanos. ¿Montarán ellos en el Día del Juicio, como yo estoy ahora montando el buraq, e irán a sus palacios celestiales en el paraíso?"

Gabriel dijo: "Si, verdaderamente, nosotros vamos a resucitar a los devotos con delegaciones de jinetes. ‘El día que congreguemos hacia el Compasivo a los temerosos de Dios, en grupo’ (19 :85)."

El Profeta se sintió feliz en ese momento. El montó el buraq. Gabriel tomó el mando de las riendas, mientras Miguel sostenía la montura, e Israfil apoyó la manta de la montura. El buraq se movió en el espacio hasta que, en un instante, llegaron al lugar asignado para su primer parada en el medio del desierto.

Gabriel dijo: "Oh Muhammad, desmonta y reza a Dios en este lugar."

El Profeta preguntó: "¿Qué es este lugar?"

Gabriel respondió: "Este es el lugar a donde tu vas a emigrar y será tu segunda ciudad."

Ese era el pueblo de Yathrib no lejos de Meca y su nombre iba a ser Al-Medina.

Con un abrir y cerrar de ojos atravesaron el espacio nuevamente hasta que pararon por segunda vez y Gabriel le dijo al Profeta que desmontara y rezara.

"¿Qué lugar es este, oh Gabriel?" preguntó el Profeta.

"Este es el Sinaí, donde Moisés solía hablar con Dios."

Luego el buraq se movió a través del espacio una vez más hasta llegar a un tercer lugar donde Gabriel le ordenó rezar.

"Y ahora, ¿dónde estamos, oh Gabriel?"

"Estás en Belén, donde nació Jesús y desde donde esparció el mensaje del Rey de los cielos y la tierra."

Mientras el Profeta caminaba con placer en el suelo donde Jesús nació, él sintió a alguien moviéndose cerca de su hombro derecho que dijo: "¡Muhammad! Espera, quiero hacerte una pregunta." Pero el Profeta no respondió. Luego otra llamada vino por detrás de su hombro izquierdo, pero otra vez él no respondió. Finalmente, una hermosa montaña, inimaginable, cubierta con la riqueza y belleza de este mundo, apareció frente a él y le habló con voz humana, pero por tercera vez el Profeta no respondió. Luego, él le preguntó a Gabriel sobre las tres voces.

Gabriel dijo: "Si hubieras prestado atención a la primera voz, toda tu Comunidad hubiera sido corrupta, porque era la voz del mal. Si hubieras escuchado atentamente a la segunda, toda tu Comunidad hubiera sido tirana, porque era la voz de Satán. Y si te hubieras detenido a escuchar a la decorada montaña, toda tu Comunidad hubiera preferido este mundo al mundo eterno."

El Profeta continuó su camino y vio dos hermosos seres angelicales, uno masculino y uno femenino. Llevaban la bella vestimenta y fragancia del cielo, lo besaron entre sus ojos y se fueron. El le preguntó a Gabriel quienes eran, y él dijo: "Estos son los creyentes de tu Comunidad; ellos vivirán en felicidad y morirán en felicidad y entrarán en el paraíso."

Luego, otro ángel apareció ante él y le ofreció tres copas para beber: una de agua, una de leche y una de vino. El tomó la copa de leche y bebió. Gabriel dijo: "Has elegido la copa de fitra: inocencia." Entonces un ángel doncella apareció y le ofreció al Profeta tres juegos de ropa: uno verde, uno blanco y uno negro. El tomó los dos primeros. Gabriel dijo, "Blanco es el color de los creyentes y verde es el color del paraíso. Todos tus seguidores serán creyentes en este mundo y todos van a entrar al paraíso en el otro mundo."

Luego, cuando el Profeta estaba caminando en el lugar donde Jesús enseñó, entró en el templo de Salomón en Jerusalén, que estaba lleno de ángeles esperando por él. Todos los ángeles en el Templo representaban a un grupo de ángeles del paraíso. Luego vio a todos los profetas parados en filas. Le preguntó a Gabriel quienes eran.

Gabriel dijo: "Ellos son tus hermanos entre los profetas y éstos ángeles son los líderes de todos los ángeles del paraíso." Luego Gabriel hizo el llamado a la oración y después dijo: "Oh Muhammad, el más honorable de los seres a la vista de Dios, comienza la oración." Y el Profeta se adelantó y dirigió la oración prescrita. Todos los profetas y ángeles lo siguieron.

Luego Adán dijo: "¡Alabado sea Dios, Quien me creó con Sus manos y ordenó a los ángeles que se prosternaran ante mi y trajo a todos los profetas entre mis descendientes!"

Luego Noé dijo: "¡Alabado sea Dios, Quien aceptó mis plegarias y con la ayuda de los ángeles nos salvó a mi y a mi gente de ahogarnos, y me honró!"

Luego Abraham dijo: "¡Alabado sea Dios, Quien me tomó como Su amigo, me dio un enorme reino, me dio profetas como descendencia, me salvó del fuego de Nimrod y lo hizo fresco y seguro para mi!"

Y Moisés dijo: "¡Alabado se Dios, Quien habló conmigo sin intermediario, Quien me eligió para Su mensaje, Quien me hizo victorioso sobre Faraón con la ayuda de Sus ángeles y Quien me dio la Torah que Gabriel me enseñó a escribir, y me adornó con Su amor!"

Y David dijo: "¡Alabado sea Dios, Quien me reveló los Salmos, me enseñó como ablandar el hierro y todos los otros elementos sólo con mis manos y me eligió para Su mensaje!"

Y Salomón dijo: "¡Alabado sea Dios, Quien ha hecho que los vientos, los genios y los seres humanos se sometan a mi, Quien me enseñó el lenguaje de los pájaros, Quien me dio un reino que nunca entregó a nadie después de mi y me ayudó con todos Sus ángeles!"

Y Jesús dijo: "¡Alabado se Dios, Quien me envío como una Palabra de El para el mundo, me enseñó la Torah y el Evangelio, me hizo curar a los sordos, los mudos y los leprosos, me permitió resucitar a muertos con Su permiso y me ayudó con Gabriel y todos Sus ángeles!"

Y Muhammad dijo: "¡Todos ustedes alabaron al Señor y yo también alabo a Quien me envió como una misericordia para los seres humanos y me reveló el Corán, expandió mi pecho, sacó mis pecados, me elevó, hizo a mi Comunidad y a todos los seres humanos lo mejor que podían ser y me llamó ‘Bondadoso y Misericordioso!’"

Y Gabriel dijo: "Es por eso, oh Muhammad, que tú eres el último de los profetas y una misericordia para los seres humanos. ¡Oh profetas y ángeles, oh grandes y pequeñas creaciones, Dios y Sus ángeles envían bendiciones y saludos a Su Profeta! Ustedes también envíen muchas bendiciones sobre él, y los mayores saludos! Aumenten sus alabanzas. La alabanza es un ángel con dos ojos y dos alas, que vuela hacia Dios directamente para pedir perdón para aquel que la recite, hasta el Día del Juicio."

Luego el Profeta continuó su camino, montado sobre el buraq, junto con todos los ángeles que vinieron a saludarlo y a acompañarlo. Cada vez que pasaba a través de un universo diferente encontraba a los ángeles de ese universo reunidos para saludarlo y vestirlo con todo tipo de regalos y adornos. Ellos lo vistieron con los mantos de perfección y lo hicieron poseedor de toda belleza.

Entonces, el Profeta escuchó una voz muy poderosa del Arcángel Israfil, que venia por detrás de los velos de Poder del Señor y de la Perfección Angélica: "¡Oh paraísos y cielos! ¡Oh ángeles! ¡Oh montañas y arboles, y océanos y ríos! ¡Oh lunas, soles, estrellas, planetas y constelaciones! Sumérjanse en la belleza y perfección del Profeta. ¡Oh ángeles y huríes (hermosas mujeres) del paraíso, caminen con orgullo! Oh creación, sean felices esta noche, ya que estamos recibiendo ante nosotros al maestro de los seres humanos y Sello de los Profetas."

Otra voz vino de un ángel llamado Ismael, diciendo: "¡Oh escalera celestial, muéstrate y desciende!" con lo cuál la escalera del cielo descendió desde el paraíso más elevado (firdaws), hasta que llegó al templo de Salomón. Los brazos de la escalera brillaban con dos luces celestiales: rojo amatista y verde jaspe, de la mayor perfección. Todo creyente verá esa escalera y subirá por ella. Tiene cien escalones y va desde el Templo hasta el primer paraíso.

Gabriel llamó al Profeta y al buraq para que subieran el primer escalón. Allí el Profeta vio todo tipo de ángeles de color rojo. En el segundo escalón, el Profeta vio ángeles vestidos de amarillo. En el tercer escalón, los ángeles eran verdes y todos lo saludaron y le dieron regalos celestiales que él tomó y se los dio a Gabriel para que los tuviera como un crédito para los creyentes en la tierra. En el cuarto escalón, los ángeles mensajeros vinieron y dijeron: "¡Oh Gabriel, sigan subiendo que el Señor esta esperando!" Y el Profeta vio sus sutiles cuerpos brillando y sus rostros resplandeciendo como espejos en el sol.

Luego subió al quinto escalón y vio un enorme mundo de ángeles que no tenia principio ni fin. Todos alababan a Dios. Sus únicas palabras eran: "No hay más dios que Dios."

El Profeta le preguntó a Gabriel: "¿Cuántos ángeles son?" Estaba asombrado por la cantidad.

Gabriel dijo: "Si los cielos, la tierra, la luna, el sol, las estrellas y las galaxias fueran aplastadas hasta convertirse en polvo y fueran todas apiladas, sus partículas de polvo no llegarían a la décima parte de los ángeles de este escalón de la escalera del paraíso."

Luego el buraq subió al sexto escalón donde el Profeta se encontró con una gran sorpresa - un gran evento ocurrió, que está más allá de toda descripción. Un ángel inmenso, muy blanco, se sentó en un asiento de oro blanco pulido, acompañado por una gran multitud de ángeles que con amplias miradas penetrantes y estupefactas miraban a la Divina Majestad. El ángel blanco se paró y dijo: "¡Oh Muhammad, bienvenido! Yo te pido que bendigas mi asiento sentándote en él." Cuando el Profeta se sentó en la silla, ésta se derritió de amor por él y se convirtió en una nube de luz multicolor, cantando la alabanza de Dios. De cada gota de esa nube, Dios creó otro trono y a otro gran ángel sentado sobre ese trono.

Luego el buraq subió al séptimo escalón, y el Profeta vio ángeles cuya luz reemplazaba la luz de su visión, como sucede cuando alguien mira al sol y su visión desaparece. En ese momento él era capaz de ver todo lo que estos ángeles veían. Luego subió al octavo escalón y solamente veía ángeles prosternados. Subió rápidamente al noveno, para no interrumpirlos, donde vio ángeles más allá de toda descripción. Permaneció de pie con asombro y temor, incapaz de comprender su creación. En ese momento apareció su guía y dijo: "Oh Profeta! te estamos vistiendo con el secreto de nuestra creación, haciéndote capaz de entender todas las cosas por permiso de Dios."

Luego el Profeta subió al décimo escalón y vio a los ángeles que alababan a Dios en todos los idiomas que han sido creados desde el comienzo de la creación. El Profeta se maravillaba ante las ilimitadas creaciones de Dios. En el undécimo escalón, el número de ángeles era mayor que el de los ángeles del quinto escalón y con ellos resplandecía un número infinito de colores, diferente para cada uno de ellos. En el duodécimo escalón, el Profeta encontró ángeles con rostros como lunas y ojos como estrellas. La luz de sus rostros cubrían sus palabras. En el decimotercer escalón, aparecieron los ángeles más hermosos, que eran los ángeles de Dios, y Lo alababan con voces suaves manifestándose con una belleza de otro mundo. Su música no se asemejaba a ningún otro tipo de música. Si un tono de esa música fuera escuchado en la tierra, todos en ella se desvanecerían.

En el decimocuarto escalón, el Profeta vio al ángel Ismael con setenta mil ángeles montando caballos. Detrás de cada uno de ellos había un batallón de cien mil ángeles creados del atributo de la Belleza. Era el deber de cada uno de estos ángeles aparecer en la Tierra por lo menos una vez, para llevarle el toque de su belleza. Del decimoquinto al vigesimocuarto escalón estaban bajo la orden del ángel Ruqyail, grande y pequeño, delgado y ancho. Del vigesimoquinto al nonagésimo noveno escalón estaban gobernados por el ángel Qalail. Su mano derecha estaba bajo el primer cielo. Entre cada dos de sus dedos hay setecientos mil ángeles alabando continuamente a Dios. Por cada una de las alabanzas que ellos pronunciaban, hilos de perlas salían de sus bocas. El diámetro de cada perla es de ciento treinta kilómetros. Por cada perla, Dios crea un ángel que la protege y la mantiene como un depósito para los seres humanos hasta que entren en el paraíso.

Luego el Profeta vio un enorme trono de un material precioso diferente al oro, apoyado sobre cinco pilares. Cada pilar tiene dos alas, cada ala abarca la constelación de nuestro mundo cinco veces. Sobre cada ala descansan cincuenta mil ángeles y cada uno de ellos pide perdón por los seres humanos en un dialecto diferente y aún así, en completa armonía y con un sonido angelical que derrite las rocas de las siete tierras. De cada una de sus lágrimas Dios crea cincuenta mil ángeles más, cuya tarea es pedir perdón de la misma forma que lo hacen estos ángeles y muchas veces en más dialectos que ellos.

Luego el Trono le habló al Profeta y dijo: "Yo y los ángeles que me protegen fuimos creados para llevar a los seres humanos a sus estaciones en el paraíso." Luego, el Trono invitó al Profeta a sentarse sobre él. Cuando se sentó, sintió un placer que nunca antes había experimentado.



El Primer Paraíso : La Morada de la Paz



El Profeta arribó al centésimo escalón, donde escuchó a los ángeles alabando y glorificando a su Señor en el primer paraíso. Es llamado la Morada de la Paz (dar al-salam) y tiene ciento veinticuatro mil puertas. Cada puerta representa un profeta. Gabriel golpeó la puerta reservada para el Profeta Muhammad. Una voz desde adentro preguntó: "¿Quién es?"

Gabriel respondió: "Es Gabriel y el Profeta Muhammad."

La voz dijo: "¿Él ha sido llamado?"

Gabriel dijo, "Sí, ha sido llamado a la Divina Presencia."

La puerta se abrió. El ángel Ismael vino en un caballo de luz, cubierto en un manto de luz, sosteniendo un báculo de luz. Ismael cargaba en su mano derecha todas las acciones que los seres humanos realizaban durante el día y en la otra mano, todo lo que hacían durante la noche. Mil procesiones de ángeles lo acompañaban.

Ismael dijo: "Oh Gabriel, ¿quién está contigo?"

El respondió: "El Profeta Muhammad."

Ismael preguntó: "¿ÉL ha sido llamado?"

Gabriel respondió: "Sí."

Luego, se invitó al buraq a aterrizar en el primer paraíso, que es el más cercano al mundo. También se lo llama el cielo más cercano. Este paraíso puede compararse con una onda que gira sostenida en el aire. Dios le habló y dijo: "Sé una esmeralda roja," y así fue. Los habitantes del primer paraíso dicen constantemente: "Alabado sea el Poseedor de los Dominios de la Tierra y del Cielo."

Entonces el Profeta miró el primer cielo y encontró un ángel con forma de hombre. A él le son mostradas todas las acciones de los seres humanos. Si el espíritu de un creyente llega a él, pide perdón por él. Cuando el perdón es concedido, él lo envía al paraíso. El tiene una tabla hecha de luz que cuelga desde el Trono hasta el primer cielo, y en la que escribe los nombres de aquellos que son enviados al paraíso. Luego, el Profeta vio a un hombre con poder angélico hacia quien sintió una gran atracción. Cuando preguntó quien era ese hombre, Gabriel dijo: "Este es tu padre, Adán." Adán lo saludó y le dijo: "Bienvenido sea el buen hijo y recto Profeta."

Hay dos puertas, una a la derecha y otra a la izquierda de Adán. Cuando él mira hacia la derecha, está feliz y cuando mira a la izquierda, llora. El Profeta preguntó qué eran esas dos puertas y Gabriel dijo: "La puerta de la derecha es la puerta al paraíso y a las recompensas. Cuando Adán ve a sus hijos entrando en ella, él sonríe y está feliz. La puerta de la izquierda lleva al castigo y al fuego. Cuando Adán ve a sus hijos entrando en ella, llora y está triste por ellos. De cada una de sus lágrimas, Dios crea un ángel que pide perdón hasta el día en que sean perdonados y que se les permita entrar en el paraíso."

Luego los ángeles comenzaron a recitar poesía :



Anhelo ver a aquel a quien Dios creó

Para ser único en la creación!

Ningún amado es más puro, ni más elevado que aquel,

El amado de Dios es Su servidor, El Alabado

Cuyo nombre fue obtenido del nombre

Del Más Glorioso.

Suyos son los atributos que ninguna elocuencia puede expresar.

Es suficiente honor, que por él la luna se partió en dos.

¿Qué más se puede pedir que la perfección por Dios de su belleza?

Y verdaderamente, Dios lo agració con el mejor carácter.

Y verdaderamente, Dios creó su luz para ser la bendición más grande,

Y lo llamo "amado" antes que El creara la creación.

Y a causa de su luz, el sol fue oscurecido,

Por su luz irresistible llenando el firmamento.

Las nubes mostraron un gran milagro y se movieron

Como un rebaño salvaje,

Y el trueno golpeó y la lluvia descendió

Ante su mera petición.

¿Qué más quieren que el ablandamiento de la roca

Cuando él caminó sobre ella usando sandalias,

Aunque no hayan visto sus huellas

Cuando caminó sobre la arena?

Dios lo elevó a Su Presencia

Y al mundo angélico.

Si no fuera por él, no existiría el paraíso,

Ni los cielos, ni la tierra.

¡Qué honor Dios le concedió, cuando otorgó

Diez salutaciones para aquellos que le enviarían

solamente una a Él!



Ellos se movieron durante quinientos mil años luz, dentro del radio del primer paraíso. El buraq se movió más rápido que la velocidad de la luz, ya que cada uno de sus pasos podía llegar tan lejos como su visión. Toda la distancia que viajaron estaba llena de ángeles cuyo número es sólo conocido por el Creador, alabándolo y glorificándolo con todo tipo de alabanzas. No había ni un espacio que no estuviera ocupado por un ángel en prostración. Ellos eran de todos tamaños, grandes y pequeños. Una voz apareció diciendo, "¡Oh Mi amado Muhammad! Todos estos ángeles están glorificándome. Yo estoy enviando toda esta alabanza, como ola sobre ola de bendiciones angélicas, para ayudar a los seres humanos en su vida diaria. Estas bendiciones los guiarán hacia todo lo que les interesa. A ellos les abrirá todo tipo de conocimiento físico y espiritual, que los ayudará a progresar en sus vidas, materialmente y espiritualmente. Yo los elevaré a través de este poder angélico, y les permitiré entrar en Mis paraísos cuando vengan a mi Divina Presencia."





El Segundo Paraíso : La Morada de la Constancia



Gabriel le ordenó al buraq llevar al Profeta al segundo paraíso, cuyo nombre es la Morada de la Constancia (dar al-qarar). Luego golpeó una de las puertas del segundo paraíso, que estaba hecha de un material celestial que no tiene nombre en nuestro idioma. El ángel Jarjail vino con mil procesiones de ángeles que compusieron una música aún más alegre y superior a la de los ángeles del primer paraíso.

Una voz preguntó: "¿Quién es?"

"Gabriel."

"¿Quién te está acompañando?"

"Muhammad, el Profeta de la Misericordia."

Entonces la puerta se abrió. El Profeta vio ángeles cuyos rostros parecían soles redondos montando caballos y rodeados con espadas y lanzas espirituales.

El Profeta preguntó: "¡Oh Gabriel! ¿Quienes son ellos?"

Gabriel respondió: "Son ángeles que Dios creó para ayudar a los seres humanos contra los demonios. Sus alabanzas son: ‘Gloria al Señor de la Fuerza y el Poder’, y ellos usan turbantes amarillos. Cuando ellos alaban a Dios, sus turbantes se mueven e irradian una luz amarilla que apoya la luz del sol. También irradian otra luz que hace que los demonios huyan y ahuyenta los murmullos mal intencionados del corazón de los creyentes."

Luego, el Profeta vio dos hombres muy hermosos sentados en un trono hecho de rojos rubíes. El preguntó: "¿Quienes son ellos?"

Gabriel dijo: "Son tus parientes, Juan y Jesús."

Jesús tenía una tez rojiza como si acabara de darse un baño. Luego los ángeles llegaron hasta el Profeta en batallones, saludándolo uno por uno. Dios extendió el tiempo de tal forma, que un segundo fue suficiente para saludar a todos los ángeles y rezar con ellos cuando la hora de la oración había llegado.

Jesús y Juan se despidieron del Profeta y Gabriel le ordenó al buraq ir al tercer paraíso.





El Tercer Paraíso : La Morada de la Eternidad



El Profeta se movió en el espacio por otros quinientos mil años luz, hasta que llegaron al tercer paraíso, que es llamado la Morada de la Eternidad (dar al-khuld). Mientras se aproximaban a su destino, escucharon fuertes voces que retumbaban todo a su alrededor. "Ese es el sonido de los ángeles alabando a su Señor", dijo Gabriel. Cuando se acercaban ellos escucharon la música de los ángeles, con la cuál todo se mueve en las órbitas de los mundos celestiales. Gabriel se paró frente a una puerta hecha de cobre celestial puro pulido, y golpeó. "¿Quién esta ahí?" dijo una voz detrás de la puerta.

"Gabriel, trayendo a Muhammad."

"¿Él ha sido llamado?"

"Sí." Y la puerta se abrió.

El Profeta entró, y vio a un ángel que cambiaba de una forma a otra a cada momento. Según él cambiaba, su color también lo hacía. Parecía como alguien moviéndose en un flash, pero sin embargo inmóvil, como un film con series de figuras moviéndose donde cada imagen esta fija en su lugar. Detrás del ángel, el Profeta vio a setecientos mil ángeles, todos ellos moviéndose como el primer ángel, desde una imagen llena de color a otra, como innumerables calidoscopios. Sus pies llegaban a las siete tierras. Su alabanza musical era: "Gloria al Viviente, el Auto-Subsistente que nunca muere!" La melodía de su alabanza impulsó a todos los cielos hacia un gozo inexpresable, que derramó misericordia sobre la tierra y sus habitantes. El Profeta le pidió a Gabriel que le preguntase al ángel si los seres humanos podían escuchar esa música. El ángel dijo: "Cualquiera que abra su poder angélico y se conecte a si mismo con nosotros, oirá esa melodía y recibirá la recompensa que nosotros recibimos por pronunciar esta alabanza."

Luego el ángel recitó:



Realidad Secreta! Corazón angélico de luz,

Reino del poder, brillando con constante luz,

Firme en la base, completo en belleza,

Su esencia descendió en el trono del corazón de Adán,

Al igual que el Todo Misericordioso descendió en Su Trono.

La esencia de la luz de los ángeles se manifestó en Adán,

Y en unión con esto se logró la creencia en Dios,

La concesión que El hizo a toda la humanidad.

Aquí aparece conocimiento de la Luz de Dios

Conocido sólo por santos elegidos que pueden ver.

Donde resplandece Su conocimiento, huye la imperfección

Y todas las inquietudes del mundo se empañan y desaparecen.

Aquí termina y comienza el lugar para aproximarse

Donde los puros se establecieron, similar a luz sobre luz.



Mientras avanzaban, ellos vieron un hombre hermoso ante cuya belleza todo palidecía. "Este es José, el Profeta," dijo Gabriel. El Profeta Muhammad se acercó a él y lo saludó. José devolvió el saludo con el mejor saludo del cielo. Gabriel dijo: "Con la belleza de José, vino la belleza de todos los seres humanos. La suya es la belleza de la luna llena, del sol y las estrellas."

El anhelo por la belleza angélica derretirá los corazones de aquellos con corazón de piedra. Los de corazón débil no pueden tener esperanza de acercarse a su secreto, ya que inmediatamente caerán bajo su poder y se extinguirán a si mismos en él. Ese es el significado de la dulzura del anhelo doloroso en el amor. La aproximación a la belleza es todavía más dulce que abrazarla y poseerla, ya que la posesión del amado acarrea la satisfacción del ser inferior, mientras que continuar en dolor, a causa del amado, es mejor que el bienestar y el contentamiento.

Detrás de José, el Profeta vio un gran tumulto de personas, todas ellas vistiendo radiantes vestidos angélicos. El Profeta preguntó: "¿Quienes son estas personas, oh Gabriel ?"

El respondió: "Detrás de José Dios creó setecientos mil pilares en el Paraíso. En cada pilar, hay setecientas mil joyas rojas, cada joya contiene setecientos mil palacios, en cada palacio hay setecientas mil habitaciones, en cada habitación hay setecientas mil ventanas. Estas habitaciones están habitadas por seres humanos que portan poderes angélicos y pasan sus vidas amándose unos a otros y a la naturaleza. Sus corazones están llenos de Mi amor y desprovistos de bajos deseos. Ellos Me anhelan y Yo los anhelo. Todos los días, estos seres humanos se asoman a sus ventanas y miran a la gente del paraíso. A causa de su belleza una gran luz brilla, de la misma forma que el sol aparece en las ventanas del cielo y derrama su luz sobre la gente en la tierra.

"Luego la gente del paraíso dice: ‘Permítenos correr hacia los amantes de Dios.’ En cuanto los alcanzan, estos amantes los adornan con todo tipo de arcos iris y baños de luz. Ellos le dan vestidos hechos de seda verde, que simbolizan las cualidades de aquellos creados perfectos y de acuerdo con Dios."





El Cuarto Paraíso : El Jardín Protector



Gabriel llamó a la oración y el Profeta la dirigió entre todos los habitantes del paraíso. Luego el buraq se movió por otros quinientos mil años luz, durante los cuales viajaron hacia el cuarto cielo, el cuál es llamado el Jardín Protector (jannat al-mawa). Allí escucharon una voz en la que se mezclaban ángeles y espíritus. La puerta del Profeta estaba hecha de plata sobre un piso de oro. Otra vez la voz detrás de la puerta preguntó: "¿Quién esta allí ?"

"Muhammad", contestó Gabriel.

"¿Él ha sido llamado ?"

"Sí." Y la puerta se abrió.

El Profeta vio ángeles parados y sentados, echados e inclinados, alabando y diciendo: "Gloria al Rey Más Santificado, Señor de los ángeles y del espíritu!"

El Profeta le preguntó a Gabriel: "Oh Gabriel, ¿no es esa la plegaria de mi abuelo Abraham?"

Gabriel dijo: "Sí, esta es la forma en que tu abuelo Abraham solía rezar. Dios estuvo tan feliz con esa plegaria que creó una multitud de ángeles y llenó el cuarto paraíso con ellos. Él les ordenó repetir la misma oración. Si alguno de los seres humanos recita esa plegaria, Dios le dará recompensas de acuerdo al número de estos ángeles."

Luego el Profeta vio a dos ángeles, uno de un cristal transparente como agua de manantial y uno más denso como agua salada. Gabriel dijo: "Uno es el ángel de aguas dulces, que lleva en su pulgar derecho a todos los lagos y ríos de este universo. El otro es el ángel de las aguas saladas, que lleva en su pulgar izquierdo a todos los océanos de este universo. Estos son los ángeles responsables de ayudar a toda criatura en la creación por medio de agua dulce o salada. Ellos se encuentran sin mezclarse, como Dios ha dicho: "Ha dejado fluir las dos grandes masas de agua. Se encuentran, pero las separa una barrera. No se invaden una a otra." (55 :19-20).

Detrás de ellos, el Profeta vio ángeles con forma de pájaros, parados en la orilla de un gran río del paraíso. Cuando un ser humano en la tierra dice: "No hay más dios que Dios", uno de estos ángeles-pájaros abre sus alas. Si la persona dice: "Gloria a Dios", el ángel-pájaro entra en el río para nadar en él. Cuando la persona dice: "Alabado sea Dios", el ángel-pájaro bucea dentro del agua. Cuando la persona dice: "Dios es más grande", el ángel-pájaro sale fuera del río. Cuando la persona dice: "No hay poder ni fuerza excepto en Dios", el ángel-pájaro se sacude el agua y setenta mil gotas de agua salen de él; de cada una de ellas, Dios crea un ángel que pide perdón por esa persona hasta el Día del Juicio. Además, Dios ordena cuarenta mil recompensas escritas en el libro de esa persona y las guarda para ella hasta su resurrección.

El Profeta vio a un hombre que se arrimó a los Libros de los seres humanos, en los que están inscriptas todas sus acciones. El Profeta preguntó: "Quién es él ?"

"Este es el Profeta Idris," dijo Gabriel.

El Profeta se acercó a Idris y lo saludó. Idris le devolvió el saludo y dijo: "Bienvenido sea el hermano piadoso y Profeta perfecto."

Sobre él, el Profeta vio una cúpula de luz en la cuál estaba escrito: "No hay más dios que Dios, y Muhammad es Su Mensajero." El Profeta miró en su interior y vio un venerable hombre mayor con una barba blanca, lleno de luz y coronado con un turbante blanco. El preguntó: "¿Quién es él, oh Gabriel?"

El respondió: "Ese es el ángel representando al Profeta Idris."

El Profeta lo saludó y dijo: "Oh mi hermano! Dios te ha elevado y honrado. Tú has entrado en el paraíso antes que yo y has visto sus placeres."

Idris dijo: "Oh Amado! Al principio no entré en el paraíso ni vi su placer. Pero cuando dejé este mundo, entré en un jardín en cuya puerta vi : ‘Más allá de esa puerta nadie entrará antes que Muhammad y su Comunidad.’"

"Le pedí a Dios: ‘Por amor a mi nieto Muhammad, déjame entrar.’ Dios me dejó entrar, por eso ahora, gracias a ti, yo estoy en este lugar."

Luego Idris recitó :



Esta Estación es buscada por todos como refugio,

Este sublime lugar donde toda la gente se inclina en sumisión,

Allí se encuentra el noble Mensajero

Dotado de sabiduría y poder,

Estación de guía y de luz angelical

Donde la oscuridad de la noche y la tristeza de los huérfanos

Se borran instantáneamente,

Esta es la Estación de comunicación directa

Y la firme posición establecida para aquellos determinados a alcanzarla.

El Todo Misericordioso lo llamó Su amado

Y él es el amado del universo

Y de su luz vino la luz de toda la vida.





El Quinto Paraíso : El Jardín de la Belleza y la Felicidad



El Profeta viajó quinientos mil años luz, después de lo cuál llegó al quinto paraíso, que es llamado el Jardín de la Belleza y la Felicidad (jannat al-naim). Su puerta está hecha de una mezcla de oro y plata del cielo, Gabriel la golpeó y una voz preguntó: "¿Quién es?"

"Gabriel, trayendo a Muhammad."

"Él ha sido llamado?"

"Sí."

"¡Bienvenido, oh Amado, al quinto paraíso!"

La puerta se abrió y el Profeta vio cinco hermosas mujeres, cuyas radiantes luces entre sus servidores las hacían parecer diamantes rodeados de perlas. Su corazón se conmovió por ellas y le preguntó a Gabriel: "¿Quienes son estas damas?"

El respondió: "Esta es Eva, la madre de los seres humanos. Esta es la Virgen María, la madre de Jesús. Esta es Yukabid, la madre de Moisés. Y esta es Asiya, la esposa de Faraón." La quinta dama parecía un sol entre las estrellas. Su luz brillaba sobre el resto de los habitantes de ese paraíso, como una brisa gentil pasando a través de las hojas de los árboles. Gabriel dijo: "Este es un ángel representando a tu hija Fátima, ¡oh Profeta!"

El Profeta preguntó: "Gabriel, ¿cuál es el secreto de este paraíso?"

Gabriel dijo: "Dios creó este paraíso para reflejar la belleza y la perfección de las mujeres. La luz de este paraíso es la fuente de las luces angelicales de todas las mujeres en la tierra. Las mujeres han sido creadas para portar el secreto de la creación en sí mismas. Dios las ha honrado grandemente, haciendo de sus úteros el depósito de Su palabra, que representa el espíritu. El mira al lugar más sagrado y allí hace descender Su misericordia y bendiciones. El perfeccionó ese lugar y lo cubrió con tres capas protectoras para aislarlo de cualquier daño. La primera es una capa de luz, la segunda una capa de amor, la tercera una capa de belleza. Allí, El forma y crea a los seres humanos a Su semejanza, como el Profeta dijo: ‘Dios creó a Adán a Su semejanza.’ El ordena a los ángeles del útero perfeccionar Su creación, dándole al bebé vida, belleza, salud, inteligencia y todo tipo de atributos perfectos que harán que cada uno sea distinguido entre los seres humanos.

"Las mujeres no son creadas débiles, sino más bondadosas que los hombres. Ellas son creadas más hermosas y menos vehementes, ya que la belleza odia lastimar y dañar a otros. Es por esto que ellas parecen débiles ante la gente, pero en realidad no lo son. Los ángeles son los seres creados más fuertes. Las mujeres están más cerca de la naturaleza angélica que los hombres, ya que ellas están más preparadas que los hombres para llevar la luz angelical. Es el buen comportamiento y la ética de la espiritualidad que ellas portan, lo que las hace menos violentas que los hombres. Aún físicamente, ellas son extremadamente fuertes. Sufren grandes trastornos en sus cuerpos sin acobardarse, por amor al hijo que nace y enfrentan las condiciones físicas más extremas, más exitosamente que los hombres, porque Dios las ha fortalecido para asegurar la supervivencia de las generaciones.

"Dios le dio a las mujeres cinco cualidades angélicas que los hombres raramente tienen : *Ellas son la fuente de paz, como dijo Dios cuando las creó: ‘Para que ustedes encuentren descanso en ellas’ (30 :21). Este es el atributo del primer paraíso, que es llamado ‘la Morada de la Paz’.

* Ellas son oasis de constancia en el medio del caos y del cambio. Es por esto que dan a luz. La madre nutre y protege al bebé con más confianza que el padre. Este es el atributo del segundo paraíso, que es llamado ‘la Morada de la Constancia’.

* Ellas perpetúan las generaciones. A través de su descendencia, Dios crea profetas angelicales y santos, que establecen Su perpetuo recuerdo en la tierra como los ángeles lo establecen en el cielo. Este es el atributo del tercer paraíso, que es llamado ‘la Morada de la Eternidad’.

* Ellas son generosas y bondadosas. Se las describe como ‘tierra fértil’ en todas las escrituras, porque ellas dan sin calcular, incluyendo la vida. Se sacrifican por amor a otra creación, y este es el atributo del cuarto paraíso, que es llamado ‘el Jardín Protector’.

* Finalmente, ellas son la fuente de belleza. A través de su ternura y sutileza, Dios ha coronado la tierra con la diadema de la gracia angelical. Este es el atributo del quinto paraíso, que es llamado ‘el Jardín de la Belleza’."





El Sexto Paraíso : El Jardín del Edén



El Profeta viajó nuevamente en el buraq por quinientos mil años. En su camino al sexto paraíso, que es llamado ‘el Jardín del Edén’ (jannat adn), él vio comunidades y naciones de ángeles color azafrán parados en pedestales de mármol rosa. Ellos tenían mil alas y en cada ala había mil rostros. Cada rostro tenia mil bocas diciendo: "Alabado sea el Señor de la Majestad y el Esplendor!"

Gabriel golpeó la puerta del sexto paraíso que estaba hecha de aguamarina y oro. Como siempre, una voz detrás de la puerta preguntó quién estaba allí, y la respuesta fue, "Gabriel, trayendo al Profeta."

"¿Él ha sido llamado?" preguntó la voz.

"Si," respondió Gabriel. La puerta se abrió, el Profeta entró y lo que él vio excede toda imaginación y libro recordado, toda fábula, toda leyenda, toda historia.

En absoluta calma, estrellas de oro resplandecían con incrustaciones de perlas. Bajo cada perla, cincuenta mil ángeles giraban en un lago de galaxias produciendo un sonido celestial similar al de un millón de pájaros cantando junto con el zumbido de un millón de abejas. Todo se estaba moviendo a la velocidad de la luz, pero al mismo tiempo todo estaba silencioso y calmo. Todos los ángeles saludaron al Profeta al mismo tiempo en diferentes idiomas, pero de forma distinta y sin ninguna discordia el uno con el otro. Sus palabras eran enhebradas en coronas y guirnaldas de luz, que el Profeta uso una tras otra sobre su cabeza y alrededor de su cuello. Un ángel enorme llamado Semlail apareció a la cabeza de diez mil procesiones de ángeles similares, usando una corona de granates multicolores y recitando alabanzas a Dios en un idioma angélico que hacía que cada ángel se desvaneciera y se levantara alternadamente. Estos eran los karubiyyun o querubines : ‘Los Allegados.’ Nadie en la tierra puede verlos y seguir con vida a causa de la intensidad de la luz que toman prestado de Aquel a quien contemplan.

El Profeta preguntó: "¡Oh Gabriel! ¿Qué es este lustroso sonido celestial?"

"¡Oh Profeta!" Gabriel respondió, "ésta es la música de los espíritus angelicales en la presencia de Su Señor temblando como hojas, sin atreverse a moverse o a hablar, anonadados y devastados por la perfección, sin embargo vivificados y movidos por la Luz Divina, precipitándose al encuentro divino y anunciando tu venida."

El Profeta vio un ángel color miel de una belleza asombrosa y de una majestuosidad aún mayor, de modo tal que su majestuosidad superaba su belleza. Tenía una larga melena de cabello y una larga barba de la que salía una luz brillante semejante a los relámpagos. Tenía un rostro serio y sin embargo ojos de niño. Su enorme pecho parecía levantarse como un volcán en ebullición bajo su camisa de brocado celestial. Cuando el Profeta preguntó sobre él, Gabriel dijo: "Este es tu hermano Moisés, quien rezó seis veces en el Monte Sinaí para ser un simple servidor en tu Comunidad. El es el vencedor de los tiranos y el secreto de su padre Jacob. Dios escribió para él el carácter de un vehemente servidor. Es por eso que él se aproximó al arbusto encendido y no tuvo miedo cuando su Señor quiso hablar con él."

Moisés estaba llorando y le dijo al Profeta: "Oh Profeta de la Ultima Comunidad! Intercede por mí y por mi gente."

El Profeta preguntó: "¿Por qué estas llorando, oh mi hermano Moisés ?"

El respondió: "Lloro por amor a ti y por el gran honor con el que Dios te ha elevado y ha hecho que tu Comunidad cuente con innumerables personas, mientras que otras comunidades, incluyendo la mía, estaban formadas de poca gente. Oh Muhammad! Tú eres el sello de los profetas y la luz de la creación. Dios te hará ascender a Su presencia, hasta una estación donde nadie puede llegar. Acuérdate de mi allí, ya que Dios te ha hecho intercesor para todos los seres humanos incluyendo a los profetas, desde Adán a Jesús."

Luego él recitó :



Oh Profeta proveniente del linaje de Hashim,

Amante de El, Quien es alabado en lo alto,

Sello de cada libro revelado a la humanidad.

Quien abre el sublime conocimiento atesorado

Quien montó al buraq para ascender a su Señor,

El Dios en Cuya presencia nadie antes ha permanecido,

Se aproximó al lugar donde sólo los ángeles se acercaron

Oh Mensajero de Dios, ante quien los vientos y las nubes se mueven

Y se revelan millares de caminos claros hacia la luz celestial.

Las almas humanas ruegan y anhelan tu intercesión,

Oh Profeta, ante cuya visión los ángeles se deleitan !

Es por ti que el paraíso fue creado y embellecido,

Por ti, el árbol de loto del límite más lejano es hecho para perdurar

Y cargar el fruto de la compasión en cada tierra.

Oh amado Muhammad, quiera Dios concedernos estar

Siempre incluidos en tu noble grupo.





El Séptimo Paraíso : El Paraíso de los Paraísos



El Profeta arribó al séptimo paraíso, cuyo cielo toca el Trono celestial y cuyo nombre es ‘el Paraíso de los Paraísos’ (jannat al-firdaws), después de un viaje de quinientos mil años luz. El golpeó a la puerta que estaba hecha de pura esmeralda, topacio, berilio y oro. Después de entrar vio otra puerta de luz, de la que venia la alabanza de comunidades de ángeles escondidos, ante cuya visión uno podría morir maravillado a causa de su intensa belleza. Sus alabanzas eran simples: "¡Alabado sea el Creador de la Luz!" Más allá de esto, no está permitido hablar sobre ellos. El Profeta los saludó con el saludo de paz, avanzó más allá de la puerta de oro a una cúpula de luz que abarcaba todos los paraísos anteriores, aunque la distancia que él había viajado, entre el sexto y séptimo cielo fue igual que aquella entre cada dos de los otros niveles de paraíso.

Dentro de la cúpula, el Profeta vio un ser angélico que se parecía a él en cada forma y que estaba apoyado contra una pared de seda blanca que parecía moverse como una catarata, y sin embargo, se mantenía firme. El Profeta preguntó quien era, y Gabriel dijo: "Este es tu abuelo Abraham, el guía de los puros de corazón y un grande entre los profetas."

Abraham dijo, "¡Bienvenido sea el hijo piadoso y Profeta perfecto!"

Alrededor de Abraham se encontraban ángeles coronados. Cada una de sus coronas contenía cuatrocientos diamantes, cada uno de los cuáles con un valor superior al de todo lo que la tierra entera contiene. A su servicio estaban multitudes de ángeles coronados con la luz de los ángeles anteriores, y todos estaban leyendo el Verso del Trono. Gabriel dijo: "Este es el verso que mantiene al universo estable en su equilibrio. Este es el secreto del orden de la creación."

Y los ángeles recitaron:



¡Dios! No hay más Dios que Él, el Viviente, el Subsistente.

Ni la somnolencia, ni el sueño se apoderan de Él.

Suyo es lo que hay en los cielos y en la tierra.

¿Quién podrá interceder ante Él si no es con Su permiso?

Conoce su pasado y su futuro,

Mientras que ellos no abarcan nada de Su ciencia,

Excepto lo que Él quiere.

Su Trono se extiende sobre los cielos y sobre la tierra,

y su conservación no le resulta onerosa.

‘Él es el Altísimo, el Grandioso. (2 :255)



Circunvalaban el edificio sobre el cual Abraham se apoyaba, los universos enteros, las multitudes de ángeles de los siete cielos, los ángeles de la misericordia y los ángeles de la ira, los ángeles de la belleza, los ángeles de la llegada, los ángeles grandes y pequeños, los ángeles visibles e invisibles y todos los seres humanos cuyas almas angélicas habían sido purificadas y elevadas a la Divina Presencia, los profetas, los santos verdaderos, los mártires, los rectos, toda la creación giraba y rotaba en la misma dirección, como todo cuerpo celestial, en sentido contrario a las agujas del reloj, alrededor de la Kaaba de los cielos. El Profeta dijo: "Gabriel, ¡que magníficas son las increíbles maravillas de mi Señor!" Y Gabriel respondió: "¡Oh Muhammad! Tú solo has visto un destello de las maravillas de Dios."





El Arbol de Loto del Límite más Lejano



El Profeta y Gabriel viajaron otra vez hasta que llegaron al límite absoluto del intelecto creado, llamado "El Arbol de Loto del Límite más Lejano." Allí, ellos vieron lo que la lengua no puede describir. El efecto que produjo en el Profeta la visión que ellos contemplaron es un secreto que tuvo lugar en su corazón. Un sonido vino a ellos desde arriba, que disipó parte del asombro del Profeta. En ese momento, él vio un gran árbol que no se parece a ninguno de los árboles del paraíso, un árbol sin descripción, cubriendo todos los paraísos, cielos y universos. El tronco del Arbol era un enorme ángel llamado Samrafil. El Profeta no podía ver nada aparte de él. Creció desde un océano de musk infinito, inimaginable, indescriptible. El árbol tenia un número infinito de ramas, creadas de un elemento celestial que no tiene nombre en un idioma creado. La distancia entre las ramas era de quinientos mil años luz y en cada rama había un número infinito de hojas. Si todos los universos creados fueran colocados en una de estas hojas, ellos desaparecerían como un átomo desaparece dentro de un océano de agua. En cada hoja se sentaba un enorme ángel en una luz multicolor. Sobre su cabeza había coronas de luz y en sus manos bastones de luz. En su frente tenía la inscripción: "Nosotros somos los habitantes del Arbol de Loto." Siempre en sus labios estaba el himno, "Alabado sea Dios, Quien no tiene fin." Son llamados los Serafines, "Los Ocultos", por que ellos son creados del absoluto secreto del Señor.

Desde el tronco del árbol brotaban cuatro vertientes. La primera era de agua pura, transparente, cristalina. La segunda era un río de leche blanca. La tercera era un río de vino, limpio y placentero, que eleva sin humillar. El cuarto era un río de miel pura mezclada con oro. Dentro del tronco estaba el nicho de oración de Gabriel, y sus constantes palabras de alabanza eran :



¡Dios es el más Grande!

¡Dios es el más Grande!

y siempre llegaba la respuesta desde arriba:

¡Yo soy el más Grande!

¡Yo soy el más Grande!



Luego Gabriel entró en su nicho de oración e hizo el llamado para rezar. Todos los serafines se pararon en filas y el Profeta los dirigió en la oración. La oración terminó y a todos los serafines se les ordenó dar sus saludos al Profeta, uno tras otro. Después de esto, un gran ángel salió por detrás del nicho de oración de Gabriel y le pidió al Profeta que se acercara.

El Profeta y Gabriel entraron al tronco de ese árbol y en un instante alcanzaron la visión completa de la creación. En la punta superior del árbol vieron a Adán y Eva, Noé, Abraham, Moisés, Jesús y a todos los otros profetas a quien habían visitado. A su lado vieron a todas sus respectivas naciones, sentados con ellos en espíritu junto con aquellos de la nación del Profeta que ya habían dejado este mundo. Todos estaban allí sentados juntos, felices, disfrutando en el amor y la belleza de la misericordia del Señor y alabándolo.

Ese Árbol de Loto porta el conocimiento de toda la creación de Dios, desde el comienzo del tiempo. Todo lo que es creado forma parte de él y esta contenido en él. Fue llamado el árbol "del límite más lejano", ya que todo termina en él y después de él empieza una vida nueva. Dios lo decoró con la luz de Su propia esencia. Tiene tres características: un continuo halo de luz extendiéndose sobre cada creación, un continuo placer llegando a todos desde la fruta de sus ramas, y una continua fragancia de sus flores, perfumando con belleza la vida de la creación.

Luego el Profeta y Gabriel avanzaron. Un ángel serio y severo apareció y cubrió el horizonte ante ellos. Gabriel dijo: "Oh Profeta! este es el ángel de la muerte, Azrail." El ángel de la muerte dijo: "¡Bienvenido, oh Muhammad! Tú que portas la bondad, y bienvenidos todos los Profetas y sus naciones. Desde este lugar yo miro los destinos de cada persona y tomo los espíritus de aquellos que se me ordena traer a la vida eterna."

El Profeta dijo: "Cuéntame cómo tomas las almas de los que mueren."

El ángel de la muerte le reveló al Profeta: "Cuando Dios me ordena tomar el espíritu de un ser humano en su última hora de vida y la primera hora de su vida posterior, yo le envío mis diputados, que llevan consigo el perfume del paraíso y una rama del árbol del paraíso que ponen entre sus ojos. Cuando esa dulce fragancia lo alcanza y él le da una mirada a esa rama celestial, su espíritu es atraído y su alma comienza a ascender al paraíso, hasta que la fragancia llega a su garganta. En ese momento, yo desciendo desde mi lugar y tomo su espíritu con el mayor cuidado, porque Dios quiere que este momento sea fácil para Su servidor. Luego llevo su alma al paraíso. En el camino, cada vez que paso al lado de ángeles, ellos le dan la bienvenida y saludan a esta alma hasta que llegue a la presencia de su Señor. Dios, el Exaltado, le dice al alma en ese momento: ‘¡Bienvenido el buen espíritu que Yo creé y coloqué en un buen cuerpo! Oh mis ángeles! Escriban la estación más alta del paraíso como una recompensa para esa persona.’

"Luego los ángeles lo ascienden al paraíso, donde verá lo que Dios le ha preparado y estará feliz de estar allí. Sin embargo, Dios le ordena al espíritu que vuelva a su cuerpo en la tierra, donde él puede ver a la gente lavándolo, llorando por él y todos aquellos que lo aman parados alrededor de él hasta que llevan su cuerpo a la tumba. Allí la tierra le dice: ‘¡Bienvenido, oh mi amado! Yo siempre te anhelaba cuando estabas sobre mi. Ahora estás en mi interior y te mostraré lo que te voy a dar.’

"Inmediatamente, su tumba se agrandará más allá de la visión, hasta que los dos ángeles de la tumba vengan y le pregunten sobre su Señor y sobre su creencia. El les dará las respuestas correctas con permiso de Dios. En ese momento, ellos le abrirán una puerta que lleva al paraíso y su espíritu volverá a ascender al mismo lugar donde Dios antes lo llamó a Su Presencia."



Yo recuerdo cuando la muerte nos había separado.

Yo me consolé con el pensamiento del amado Profeta.

Dije: Todos nosotros atravesaremos este camino un día.

Quien no muera hoy, morirá mañana.

Se feliz, oh mi alma, porque tu Señor esta esperando por ti

Y el amado te esta llamando.



Luego Gabriel viajó otros quinientos mil años luz, montado en el buraq, hasta que llegaron a un lugar donde comenzó a disminuir la velocidad. El Profeta dijo: "¡Oh Gabriel! ¿Por qué estas frenando? ¿Me vas a abandonar?"

Gabriel respondió: "Yo no puedo ir más lejos."

El Profeta dijo: "Gabriel, no me dejes sólo."

"¡Oh Muhammad!" dijo Gabriel, "ahora debes bajarte del buraq y entrar a un lugar al que nadie ha ido antes que tú." En ese momento el buraq paró y fue incapaz de seguir. El Profeta se bajó y se movió vacilante.

Gabriel dijo: "Oh Profeta, adelántate sin miedo. Si yo continuara contigo sería aniquilado por la grandeza de la Luz."

El Profeta avanzó, vio a Miguel parado delante de él, miedoso y temblando. La luz de su rostro cambiaba rápidamente de un color a otro. El Profeta preguntó: "¿Miguel, es ésta tu estación?"

"Sí," respondió Miguel, "y si yo la traspasara sería aniquilado. Pero tú sigue y no te detengas."

El Profeta prosiguió. Luego encontró a Israfil con sus cuatro alas enormes, una de las cuales cubría su rostro, para velarlo de la luz que venía del horizonte de todo. El Profeta le preguntó, "¿Es esta tu estación, Israfil? "

Israfil dijo, "Sí. Si yo la traspasara, esa luz me quemaría. Pero tú sigue y no tengas miedo." Y el Profeta continuó. Él vio al espíritu al que Dios le dio el poder de la tierra y los cielos. Desde la punta de su cabeza hasta lo más bajo de sus pies, y desde cada célula, había rostros trazados en sutilezas de luz, cuyo número nadie conoce salvo Dios, y de cada uno de ellos Dios crea un ángel espíritu que se asemeja al espíritu, al que luego El toma para Si mismo como los ángeles espíritus de la Presencia Divina.

Todos los días el espíritu mira dentro del infierno tres veces, y gracias a la fría luz de su mirada angelical, el fuego del infierno se derrite hasta que se asemeja a un arco iris. El espíritu también mira dentro del paraíso tres veces todos los días y extiende hasta él la luz divina que Dios le da. Si Dios juntara las lágrimas de los ojos del espíritu, se inundarían todos los universos creados, y haría parecer al diluvio de Noé, como una gota recogida por una aguja sumergida en el océano. Este es el espíritu que Dios mencionó en el Corán: "El día en que el Espíritu y los ángeles estén de pie, en fila, sin hablar, excepto aquel a quien el Compasivo se lo permita y diga algo oportuno." (78 :38).

El Profeta dijo: "¡Oh Espíritu! ¿Es esta tu estación?"

El espíritu respondió: "Sí, y si yo la traspaso seré aniquilado por la luz que recibo. ¡Oh Muhammad! avanza y no tengas miedo. Tú estas invitado y tienes permiso."

El Profeta avanzó. Dios inspiró su corazón con el siguiente discurso: "Yo el Señor, me he velado a Mi mismo a los habitantes del paraíso, como Me he velado a Mi mismo a los habitantes de la tierra. Así como Me he velado a Mi mismo de sus mentes, Me he velado de su visión. Yo nunca estoy en ninguna cosa, y Yo nunca estoy fuera de todas las cosas."

Entonces, el Profeta se movió a través de los velos hasta atravesar mil velos. Finalmente, el corrió el Velo de la Unidad y se encontró a si mismo como una lámpara suspendida en medio de un aire divino. Vio una substancia grandiosa, magnífica e inenarrable y le pidió a su Señor que le diera fuerza y firmeza. Sintió que una gota de esa presencia era puesta en su lengua, y la sintió más fría que el hielo y más dulce que la miel. Nada en la tierra y en los siete paraísos sabia igual. Con esta gota, Dios puso en el corazón del Profeta el conocimiento del Primero y del Ultimo, el celestial y el terrenal. Todo esto le fue revelado en un instante más corto que el segundo más rápido. Le fue ordenado avanzar. Mientras se movía, se encontró elevado en un trono que nunca podrá ser descripto, ni ahora ni después. Se le dieron tres gotas más: una sobre su hombro, que constaba de majestad; una en su corazón, que constaba de misericordia; y una más en su lengua, que constaba de elocuencia. Luego vino una voz de esa presencia, que ningún ser creado había escuchado antes: "¡Oh Muhammad ! Yo te he hecho a ti el intercesor de todos." En ese momento el Profeta sintió a su mente extasiada y llevada, para ser devuelta con un asombroso secreto. El fue colocado en los Campos de la Eternidad y la Perpetuidad de Dios. En el primero no encontró principio y en el segundo no encontró final. Luego Dios le reveló: "Mi final está en Mi principio y Mi principio está en Mi final." Entonces el Profeta supo que todas las puertas estaban totalmente cerradas, excepto aquellas que llevaban a Dios, que Dios no puede ser descripto dentro de los límites de un determinado lugar, y que Dios abarca el todo de todos los lugares. Este es un secreto que ninguna lengua puede ser incitada a decir, ninguna puerta puede ser abierta para revelar, y ninguna respuesta puede definir. El es el Guía de Si mismo y el Señor de Su propia descripción. El es la Belleza de toda la belleza y la palabra con la cual se describe a Si mismo le pertenece sólo a El.



Oh Dios mi Creador, yo me paro asombrado en Tu inmensidad.

Yo me ahogo sumergido en Tu Océano de Unidad.

Oh Dios, a veces Tu me rodeas en intimidad familiar.

A veces Tu me dejas afuera, velado, alejado,

Escondido de Tu suprema Majestad.

Dame para beber el vino de Tu amor,

Ya que solo cuando estoy borracho por él, soy capaz de decir:

Mi Señor! Permíteme volver a verte.



Luego el Profeta miró a su derecha y no vio nada salvo su Señor, luego a su izquierda y no vio nada salvo su Señor, luego al frente, atrás y sobre él, y no vio nada salvo su Señor. El aborreció dejar ese honrado y bendecido lugar. Pero Dios dijo: "Oh Muhammad, tú eres un mensajero para Mis servidores como todos los mensajeros. Si te quedas aquí nunca serás capaz de comunicar Mi mensaje. Por lo tanto, vuelve a descender a la tierra y comunica Mi mensaje a Mis servidores. Cuando quieras estar en el mismo estado en que estas ahora, haz tus oraciones y Yo abriré este estado para ti." Por esto el Profeta dijo: "La oración es la delicia de mis ojos" y también la llamó: "Nuestro descanso."

Entonces se le ordenó al Profeta regresar a la tierra, pero él dejó su alma en el cielo, su espíritu en el Arbol de Loto y su corazón en la indescriptible Presencia Divina, mientras que su secreto quedó suspendido sin lugar. Su alma se preguntaba: "¿Dónde está el corazón?" y el corazón se preguntaba: "¿Dónde está el espíritu?" y el espíritu se preguntaba: "¿Dónde está el secreto?" y el secreto se preguntaba dónde estaba. Y Dios reveló: "¡Oh alma del Profeta! Yo te concedí la bendición y el perdón; y Oh espíritu! Yo te concedí la misericordia y el honor; y ¡Oh corazón ! Yo te concedí el amor y la belleza; y Oh secreto, tu me tienes a Mi." Luego Dios le reveló al Profeta la orden de recitar, "El es Quien, con Sus ángeles, os bendice para sacaros de las tinieblas a la luz." (33 :43)

"¡Oh Muhammad! Yo he ordenado a los ángeles de todos Mis cielos, aquellos creados y aquellos todavía no creados, que envíen bendiciones sobre ti y sobre Mi creación incesantemente, con Mi propia alabanza. Yo soy tu Señor Quien dijo: Mi Misericordia supera Mi ira. Y a todos Mis ángeles los he creado para los seres humanos." Y Dios le ordenó al Profeta descender de regreso a la tierra con este mensaje angélico

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Nassera

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MensajeTema: Re: El Viaje Nocturno del Profeta Muhammad   Jue 24 Jun 2010 - 13:27

Barakalaofik!
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fatma



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MensajeTema: Re: El Viaje Nocturno del Profeta Muhammad   Vie 9 Jul 2010 - 22:10

Salam alikum,



hermana Maryam,

Las citas del Corán aparecen en tu post pero el resto del relato aparece en Bujari y Muslim? ¿Podrías especificar los hadices o el libro del cual está tomada esta información? Gracias.

Es que me gusta tener toda la información localizada. Gracias de nuevo por la información que has aportado.

FI AMANI ALLAH.
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nadia hmaidi

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MensajeTema: Re: El Viaje Nocturno del Profeta Muhammad   Sáb 10 Jul 2010 - 7:17

hermana fatma le respondo yo mire los libros de albujari son muy pero muy certero y el post que puso la hermana maryam yo creo que al mirarlo nada mas sale bien claro se lo digo porque yo estudio bastante lo que tiene que ver con el profeta sallahu walahi wa sallam mirelo bien y lo encontrara ademas hay un link y que mejor respuesta que el coran amin salam hermanita
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fatma



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MensajeTema: EL VIAJE NOCTURNO Y LA ASCENSIÓN    Sáb 10 Jul 2010 - 10:04

Salam alikum,

espero que no se me haya malentendido. Que no dudo de que la información ofrecida por la hermana Maryam no sea fiable eh? Que yo en níngún momento he dicho eso. Conozco también el relato y numerosos hadices sobre este tema pero me gustaría que por ejemplo, igual que al citar el Corán se dice la sura y la aleya pues que se hiciera lo mismo al citar los hadices. No por desconfianza, es simplemente por comodidad y por poder tener la información lo más organizada posible.

También se evita que muchas veces por ejemplo alguien diga "tal como dice Bujari..." pero al final no te dicen en qué hadiz se narra eso y claro, te quedas como diciendo...A ver dónde encuentro yo ese hadiz...¿existirá de verdad?

Que repito, no es este el caso. Que en ningún momento dudo de la veracidad de la información ofrecida por la hermana Maryam pero, si se citan los hadices pues qué mejor que poner el número y las señas exactas. Así siempre podremos justificar nuestras respuestas con pruebas.

FI AMANI ALLAH.
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nadia hmaidi

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MensajeTema: Re: El Viaje Nocturno del Profeta Muhammad   Sáb 10 Jul 2010 - 10:23

claro hermana nadie pondria en duda lo que aqui se pone en los post y menos viniendo de la habiba que siempre ase lo correcto masha2allah gracias hermanita un saludo
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Maryam

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MensajeTema: Re: El Viaje Nocturno del Profeta Muhammad   Sáb 10 Jul 2010 - 11:13

Hermana fatma, no te preocupes, no hay ningun malentendido. Siento no poderte haber respondido antes.

Hermana nadia, shukran guiño
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fatma



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MensajeTema: al isra' (el viaje nocturno) al mi'ray (ascensión)   Dom 11 Jul 2010 - 2:00

Salam alikum,



1-El viaje nocturno (Isra´)

Un año después de la hiyrah, en una noche tranquila se abrió el techo de la casa del Profeta Muhammad (s.a.w.) y el ángel Yibril descendió hasta la habitación del Profeta. Fue hasta donde estaba el Profeta (s.a.w.) abrió su camisa y le hizo un corte en el pecho. Luego le sacó el corazón y lo lavó en las aguas de zamzam. Después de finalizar el lavado, lo puso en un recipiente de oro lleno con imán (fe) y hikmah (sabiduría), por último lo colocó nuevamente en el pecho del Profeta (s.a.w.) y lo cerró. (1). Yibril despertó al Profeta (s.a.w.) y le tomó de la mano, le llevó hasta la puerta de la Ka´abah y allí estaba un extraño animal de color blanco y con alas llamado “buraq”. Yibril ayudó a montar al Profeta (s.a.w.) y ambos se fueron hacia el norte. En instantes llegaron a Jerusalén y allí el Mensajero de Allah rezó dos raka´at. Entonces se dio cuenta de que otros profetas estaban allí y se le ordenó que dirigiese una oración conjunta con todos ellos. Entre los que estaban vio a Musa, a Isa y a Ibrahim que la paz sea con todos ellos. (2)

Luego el ángel Yibril le trajo dos recipientes y se los mostró al Profeta (s.a.w.) uno tenía leche y otro vino. El Profeta escogió el que tenía leche y bebió. Entonces Yibril le dijo: “has sido guiado hacia la fitrah” (3)

2-El Ascenso (Al-Mi´ray)

El Profeta y Yibril ascendieron a gran velocidad y llegaron hasta donde termina el universo. Allí se encuentra el límite del cielo más bajo. Yibril pidió que se abrieran sus puertas y el guardían al darse cuenta de que venía con el Profeta (s.a.w.) dijo: “¡Bienvenido. Es bueno que haya venido!” Al pasar, el Profeta (s.a.w.) vio a un hombre sentado junto a un gran grupo de gente. Cuando miraba a su derecha se reía y cuando miraba a su izquierda lloraba. Éste era Adam (a.s.), quien tenia a su derecha a sus descendientes que iban al Paraíso y a su izquierda a los descendientes que iban al Infierno.

En el segundo cielo vio a Isa (a.s.) y a Yahya (a.s.), en el tercer cielo se encontró con Yusuf (a.s.), en el cuarto con Idris (a.s.), en el quinto con Harun (a.s.) y en el sexto con Musa (a.s.). En el séptimo cielo encontró al profeta Ibrahim (a.s.) que estaba recostado contra Bait Al-Ma´mur, casa de adoración que usan los ángeles. El Profeta Muhammad (s.a.w.) vio aproximadamente setenta mil ángeles entrando en ese lugar sin que ninguno saliera. Luego Yibril condujo al Profeta hasta el Loto del Límite, este árbol marcaba el lugar que Yibril no podía sobrepasar pero que Allah permitió al Profeta (s.a.w.) cruzarlo. Allí Allah le reveló al profeta las últimas aleyas de la sura al-Baqqarah y le prometió que incluso los más grandes pecados de sus seguidores serían perdonados si no cometían shirk. También le dijo que se hacia obligatorio el salat cincuenta veces al dia. Cuando el Profeta (s.a.w.) salió de ese lugar se encontró con Musa quien le preguntó que tipo de adoración había prescrito Allah para sus seguidores. Cuando el Profeta le informó, Musa dijo: “ve a tu señor y pídele que haga las cosas más fáciles para tu pueblo. Te juro que intenté hacer las cosas lo mejor posible con los israelitas y les puse a prueba.” El Profeta así lo hizo, y Allah redujo el número de los salat, pero Musa le seguía insistiendo y así ocurrió varias veces hasta que Allah dijo: “Son cinco oraciones diarias recompensadas como cincuenta. Aquel que intente hacer una buena obra y no lo hace, será recompensado como si hubiese hecho una buena obra, pero si la hace será recompensado como si hace diez. Y aquel que piense obrar mal y no lo haga, no se le registrará nada en su contra, pero si la lleva a cabo se contará una en su contra”. Aún así Musa le dijo al Profeta (s.a.w.) vuelve una vez más y pídele a Allah que lo haga más fácil, entonces el Profeta (S.a.w.) respondió: “tengo vergüenza de volver a mi Señor, estoy satisfecho y me someto”

Después el Profeta (s.a.w.) fue conducido hasta el Paraíso y el Infierno contemplando sus escenas y paisajes. Por último descendió de nuevo hasta Jerusalén subió en el Buraq y regresó a Meca. Cuando llegó a su cama comprobó que aún estaba con el calor de su cuerpo.

3-El Regreso

A la mañana siguiente el Profeta (s.a.w.) informó de su viaje. Abu Yahl al escuchar llamó a toda la gente para que se burlaran del Profeta (s.a.w.) que contaba una historia increíble. Unas personas corrieron a donde Abu Bakr para contárselo con la esperanza de que deje el Islam. Pero Abu Bakr dijo: “Por Allah, si realmente dice eso ha dicho la verdad y yo le creo. No hay nada de que sorprenderse. Él me ha informado de la revelación que le llega de Allah desde el cielo a la tierra y eso es aún más extraño”.

La gente le pidió una prueba al Profeta (s.a.w.) de su historia, y el describió Jerusalén pues todos sabían que nunca había estado allí. Los que la habían visto se quedaron mudos y asombrados por las descripciones. Por si esto no fuera suficiente también les describió una caravana que iba de viaje desde allí hasta Meca con todo lujo de detalles. Cuando la caravana llegó todos comprobaron que era exactamente como el Profeta (s.a.w.) describió.

Los últimos versos de Al-Baqqara revelados durante el viaje fueron: “El Mensajero cree en lo que se ha hecho descender procedente de su Señor y los creyentes con él. Todos creen en Allah, en Sus Ángeles, en Sus Libros, en Sus Mensajeros. No aceptamos a unos mensajeros y negamos a otros. Y dicen: oímos y obedecemos, danos Tu perdón Señor y hacia Ti es el retorno. Allah no impone a nadie más allá de su capacidad, cada cual tendrá a su favor o en su contra lo que se haya buscado. ¡Señor nuestro! No nos tomes en cuenta si olvidamos o erramos. ¡Señor nuestro! No pongas sobre nosotros un peso similar al que pusiste sobre los que nos precedieron. ¡Señor nuestro! No nos hagas llevar lo que no podamos soportar. Bórranos las faltas, perdónanos y ten compasión de nosotros. Tú eres nuestro Dueño, auxílianos contra la gente incrédula.” (4)

Notas finales
(1) Relatado por Anas Ibn Malik y Abu Dharr. Compilado por Al Bukhari (Sahih Al-Bukhari vol., págs. 449-450 nro.605) y Muslim (Sahih Muslim vol.1, págs. 105-106, nro. 313)
(2) Relatado por Abu Hurairah y compilado por Muslim (Sahih Muslim, vol1, pág.110, nro. 322)
(3) Relatado por Abu Hurairah y compilado por Muslim (Sahih Muslim, vol1, pág.110, nro.322)
(4) Corán Al Baqqara 2(284-285)



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