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 LA PACIENCIA

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nadiamustafa



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Localización: MADRID

MensajeTema: LA PACIENCIA   Mar 22 Jun 2010 - 20:18

La paciencia


Busco refugio en Al·lâh, El Más Sublime, El Omnisciente, contra el maldito Satanás.

En el nombre de Al·lâh, El Más Compasivo, El Muy Misericordioso.

La alabanza es para Al·lâh, lo alabamos y en Él buscamos ayuda y buen camino y pedimos Su perdón; y en Él buscamos refugio del mal de nuestras almas y de nuestras malas acciones. A quien Al·lâh guía nadie podrá desviarlo y a quien desvía, nadie podrá guiarlo.





Nuestra virtud de hoy forma parte de las más importantes virtudes islámicas. Se trata de “la paciencia”. Varias veces me dicen algunos jóvenes que suelen incurrir en pecados como el de no bajar la mirada. Yo no sé lo que tengo que hacer y les respondo: debes tener paciencia. Pero mis palabras no les caen bien, piensan que son palabras teóricas lejos de ser prácticas. Para muchos de nosotros la palabra paciencia equivale a la palabra ‘teoría’, o perderse en discusiones bizantinas.



Algunos dicen: intento rezar la oración del alba y de al qiyâm "oración nocturna opcional" continuamente. Le digo: ten paciencia para rezar la oración nocturna. Sin embargo, cree que esta palabra “paciencia” no puede ser una metodología práctica a seguir. La paciencia en sí es una palabra práctica. Lo que ocurre es que no estamos acostumbrados a ella en nuestra vida a pesar de que los preceptos de los cielos y de la tierra están fundados sobre esta virtud.



Imaginad que esta virtud es una de los preceptos universales, no es relacionada solamente con el hombre sino que todo el universo está basado en el concepto de la paciencia o la progresión. ¿Cómo? ¿Ves al feto en el útero de su madre? ¿No ves como crece? Mírate a ti mismo cómo creces día tras otro, de forma progresiva. Mira la semilla como crece, ¿entiendes ahora la idea de la paciencia y la progresión sobre las que está basado el universo? Nunca hemos visto a una semilla que creciera de repente. Esto necesita paciencia y progresión paulatina. ¿No ves que Al·lâh ha creado los cielos y la tierra en seis días, sabiendo que, Alabado y Enaltecido sea, Podría crearlos en un día, en un parpadeo de ojos?. Entonces, ¿cuál es la lección que se puede sacar de ello?



Al·lâh quiso enseñarnos de su creación de los cielos y la tierra en seis días, que todo en este universo está basado en la progresión. Mostrarnos que la paciencia no es un acto humano, sino que todo el universo está basado sobre la idea de progresión y de paciencia. De hecho, todo lo que está en este mundo necesita de la paciencia. Para que tengas éxito en tu vida profesional debes tener paciencia durante 16 años aprendiendo, y para que tengas buenas notas con Al·lâh debes tener paciencia en las obediencias. ¿Quieres deshacerte de los pecados? Dejar de fumar por ejemplo. En este caso, debes ser paciente y tener una fuerte voluntad hasta dejarlo definitivamente.



Tú dices: Necesito tener paciencia por el problema que estoy padeciendo. Yo digo: debes tener paciencia, por eso, los ulemas dicen que la perfección del universo y de la religión depende de la paciencia.¿Cómo? Si hablamos de la valentía por ejemplo ¿Existe una valentía sin paciencia? O por ejemplo, la construcción de un país, de canales y diques ¿será posible sin paciencia? ¿Un desarrollo económico será válido sin paciencia? Tratar bien a los padres, cuando te piden cosas que no te gustan ¿Podrás tratarlos bien sin tener esa paciencia? Por lo tanto, la falta de un sentimiento religioso se debe a la falta de paciencia. ¿Qué es o qué empuja a alguien para cometer un adulterio? ¿No es su débil paciencia hasta que se case?. Un drogadicto es una persona que no ha tenido la suficiente paciencia para resistir ante el gran problema con que se enfrentó o el vacío en que vivió.



Por eso dicen que la paciencia es el medio de transporte de una persona: puede llevarle al paraíso como al infierno. Las bridas de este medio radican en la paciencia. Es el freno de tu espíritu. Si das riendas sueltas a este transporte, pues te llevará a donde quiera.



Queremos aprender el verdadero valor de esta virtud. Entonces, ¿Qué significa la palabra paciencia? Significa refrenar y aguantar. Ser paciente significa concentrar los deseos del alma en las obligaciones religiosas, como cumplirlas de forma regular, abstenerse de los pecados significa que me alejo de ellos. Y en los problemas, la paciencia significa que no me enfado ni me aburro. Todos estos son significados de la paciencia.



La paciencia en El Qor´ân



El término "paciencia" se ha mencionado en el Qor´ân más de 90 veces. Ninguna virtud se ha repetido de igual modo. Siempre viene en forma del imperativo (que tengas paciencia...) (tened paciencia...) fue mencionada más que la sinceridad y la fiabilidad ¿Veis el valor de esta virtud?



Al·lâh Dijo lo que podemos traducir como: “Buscad ayuda en la paciencia y en la oración” – [La sura de Al-Baqara "La vaca" 2: Aleya 45]



¿Quieres estar bajo el cuidado de Al·lâh? Entonces, ten paciencia. ¿Temes cometer pecados? ¿Cómo lograr la cercanía de Al·lâh? Con la paciencia, obedeciéndole, porque Al·lâh está con los pacientes.

Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea, dijo lo que podemos traducir por:



“Os Pondremos a prueba por terror, hambre, pérdidas en vuestros bienes, en vuestras almas y en vuestras cosechas. Pero anuncia buenas nuevas a los que tienen paciencia” [Al-baqara/ La Vaca, 2: Aleya155).



¿Quién te da la buena nueva? Al·lâh te la da. Imagina que Al·lâh, El Más Poderoso te dice: “alégrate paciente”. ¿Qué Hará contigo?. Y ¿qué es lo que te Ofrecerá?



Dice Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea, lo que podemos traducir como: “a los que tengan paciencia les retribuiremos por sus buenas obras sin cómputo” (Az-zumar/ Los Grupos, 39: Aleya10), sin calcular. Según la interpretación del Qor´ân, se vierte una variedad de actos buenos encima de los pacientes. Los que han tenido paciencia en la vida mundana, serán recompensados con las ilimitadas comodidades del paraíso. ¿Por qué exactamente los pacientes serán quienes serán recompensados sin cómputo? Porque no reprocharon a Al·lâh cuando les sometió a una dura prueba, ni le pidieron explicación por el destino que les ha asignado. Entonces Al·lâh no les va a juzgar en la Última Vida, porque como aceptaron el destino que les fue asignado en la vida terrenal, Él los recompensará en la Última Vida. Es la única virtud que nadie sabe el grado de su recompensa, sólo Al·lâh lo sabe. Todos sabemos que las buenas obras se multiplican por 10 y la limosna por 700, pero la paciencia es ilimitada, no se sabe por cuánto será recompensada.



Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea, dijo: “Al·lâh ama a los pacientes”. [La sura de 'Ale ‘Imrân "Famila de ‘Imrân 3: Aleya146] Al·lâh ayuda y ama a los pacientes. Imagina que Al·lâh te cuida y te quiere, en este caso ¿Tendrás paciencia o no? ¿Dejarás de fumar o no? ¿Tratarás a tus padres bien o no? ¿Bajarás la mirada o no? ¿Podrás resistir ante los pecados después de todo lo que hemos dicho, o aún no puedes dejarlos y tener paciencia?.



Dice Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea: “Les Hemos dejado líderes que guían al buen camino, con Nuestro permiso, por su paciencia y su fe en Nuestras aleyas”. [La sura de As·saÿda (La prosternación) 32: Aleya 24] Pues así eran los judíos cuando todavía tenían fe. Al·lâh nos indica que la función de un imám o líder en la vida terrenal se consigue por dos cosas: la paciencia y la confianza en Al·lâh.¿Cómo podrá la Umma –Comunidad Islámica, tan destrozada, ser el líder de las demás ummas –comunidades-? Lo conseguirá con la paciencia. No debemos ser pacientes sólo en la adoración, sino que hay que tener paciencia con la producción, con la mejora de la situación del país, hay que resistir ante pecados, soportar los problemas y las desgracias y tener fe en Al·lâh.



Dice Al·lâh, Alabado y Ensalzado sea: “El que tenga paciencia y perdone eso es de los asuntos que se asumen con resolución” [La sura de Ash·shûrâ (La Consulta) 42: Aleya 43] Si soportas un daño y perdonas, eres muy valiente.



En el Qor´ân figuran aleyas que insisten en que los creyentes y los mensajeros tengan paciencia. Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea, dirigiéndose varias veces al Profeta Mohammad, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dice: “Así pues, ten paciencia, como la tuvieron los mensajeros dotados de resolución”. [La sura de Al-Ahqâf (Las Dunas) 46: aleya 35]



¿En este caso, es teórica o práctica la frase “ten paciencia”? Es el mandamiento que más ha aconsejado Al·lâh al Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, de lo que han hecho los anteriores profetas: ((¡Vosotros que creéis! Sed pacientes, perseverantse, manteneos firmes y temed a Al·lâh para que podáis tener éxito.)) [La sura de 'Ale ‘Imrân "Famila de ‘Imrân 3: Aleya 200 ]



El Qor´ân insiste mucho en que una de las cosas más odiadas por Al·lâh es tener poca y débil paciencia.



Por ejemplo, la hermana que lleva la vestimenta islámica y sin embargo se dice: "estoy segura de que me lo quitaré un día porque mi paciencia es débil". Es algo inaceptable en el Islam, tienes que reforzar y fomentar tu paciencia. Dice Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea: ((Ya hicimos antes un pacto con Âdam "Adán", pero olvidó y no le encontramos resolución)) [La sura de Tâ-Ha 20: Aleya 115]

La idea es que tu resolución debe ser fuerte.



Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea, dijo: “Espera pues con paciencia el juicio de Al·lâh y no seas como el del pez*, cuando suplicó mientras estaba en la más completa indefensión., Si no le hubiera alcanzado una gracia de tu Señor, habría quedado abandonado en la soledad, reprobado.”.

*Alusión al profeta Yunus

[La sura de Al-Qalam (El Cálamo) 68: Aleya 48]



En las historias de los profetas narradas en el sagrado Qor´ân observamos que en la última línea aparece la lección o la moraleja de la historia. Abrid la sura de Yûsuf y encontraréis que la última página encierra las moralejas deducidas de la historia.



Mira el final de la sura de Hûd, de Nûh "Noé". Dice Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea: “Ten paciencia, que el buen fin es para los que temen a Al·lâh” [La sura de Hûd 11: Aleya 49]



Es como si Al·lâh contara esta historia al Profeta Mohammad, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, para llegar a esta última línea y decirle que debes tener paciencia porque el triunfo es para los que temen a Al·lâh, y si te han dañado pues ten paciencia que triunfarás al final.



Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea, nos enseña que los musulmanes y sus siervos no triunfarán sino con tener paciencia en la verdad. Al·lâh, Enaltecido y Alabado sea, describiendo el encuentro de Tâlût y Ÿâlût en la sura de La Vaca -es el enfrentamiento de un ejército de creyentes con otro de incrédulos- dice al final de la historia lo que podemos traducir como: “los que tienen la certeza de su encuentro con Al·lâh, dijeron: !Cuántas veces una hueste pequeña ha derrotado a un gran ejército con permiso de Al·lâh!. Al·lâh está con los pacientes” [La sura de Al-Baqara "La vaca" 2: Aleya 249]

Luego viene la aleya: “Y los derrotaron con permiso de Al·lâh”. [La sura de Al-Baqara "La vaca" 2: Aleya 251]



Al·lâh nos enseña en la sura de Al-anfâl: “Si hay veinte pacientes entre vosotros podrán derrotar a doscientos”. [La sura de Al-anfâl "Los botines de la guerra" 8: Aleya 65]



Para que veinte puedan derrotar a doscientas personas deben ser pacientes. Entonces ¿Puedes abstenerte de los pecados? ¿Puedes tener paciencia con las obediencias? ¿Puedes ser paciente con tus estudios? ¿Serás paciente con tus padres? ¿Has pensado adoptar esta virtud? No digas que son costumbres tuyas y que te enfadas rápidamente. Es imprescindible que te entrenes para ser paciente.

Al·lâh dice lo que podemos traducir como: “Cuántos profetas a cuyo lado combatieron multitudes de seguidores, y no desanimaron por lo que les afligía en el camino de Al·lâh, ni flaquearon, ni cedieron. Y Al·lâh ama a los pacientes”. [La sura de 'Ale ‘Imrân "Famila de ‘Imrân 3: Aleya 146 ]



Por lo tanto, la victoria de la religión depende de la paciencia.



Escucha conmigo a los hadices –dichos- del Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, sobre la paciencia. Dijo: "la paciencia es la luz".



¿Por qué el Profeta optó por tal descripción? ¿Por qué no dijo por ejemplo que la paciencia es un testimonio, una fuerza, o una voluntad, describiéndola como una luz? Pues porque las crisis de nuestra vida son oscuras. Perder a la madre o al padre o a una parte de tu cuerpo te hunde en una depresión hasta verlo todo oscuro. Los pecados también son una oscuridad. ¿De dónde viene la luz que te sacará de esta oscuridad? Tendrás que tener paciencia. El Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dijo: “La paciencia es la luz” Aprende y aplica. El Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dijo: "Un siervo de Al·lâh no ha recibido un don tan grande como la paciencia". No hay un don tan grande en esta vida como ser paciente. Aunque poseas un coche, bienes y un puesto de trabajo importante, lo mejor que se te puede ofrecer es la paciencia.



El Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, informando que el triunfo viene con la paciencia, dijo: “¡qué extraño es el estado del creyente! Pues todo lo suyo encierra un bien y esto no ocurre con nadie más que con el creyente. Si le ocurre un mal y tiene paciencia es mejor para él, y si le ocurre un bien y agradece a Al·lâh, es mejor para él”. A la hora de la gracia, agradeces a Al·lâh, y en la desgracia, eres más paciente y cercano de Al·lâh.



Existe un significado precioso, entre los bellos nombres de Al·lâh figura “El Más Paciente”. Si no hubiera más gracia y honor en la paciencia que pertenecer a los bellos nombres de Al·lâh nos hubiese bastado para adoptar esta virtud. Sin embargo, no se trata de una paciencia normal o del paciente porque ambos son menores que “el Más Paciente”, es decir cuya paciencia es duradera. Es una paciencia que no iguala a la humana, sino que es divina, digna de la majestuosidad de Al·lâh.



El Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dijo: “No hay alguien más paciente sobre el mal de los siervos que Al·lâh, pues pretenden que tiene un hijo y en cambio, Él les da y les sustenta”. Al·lâh es único, ¿quién puede ser más paciente con sus siervos que Él?



Algunas mujeres dicen: mi suegra habló mal de mí, y cada vez que me ve dice esto y lo otro. Mira la paciencia de Al·lâh con todo lo que dicen en Su contra, aunque puede castigarles fácilmente. Los ve, los oye, es Él el Eterno dueño de la soberanía, Quien cuando ordena a cualquier cosa que exista, obedece.



Pero mira su paciencia, Alabado y Enaltecido sea. Hoy en día hemos llegado aproximadamente a seis mil millones y medio de habitantes en el mundo. ¿Cuánto es el número de los creyentes? Si decimos 300 mil, sería estupendo. Entonces ¿porqué, Enaltecido y Alabado sea, no destruye el mundo? Porque es el Más Paciente e Indulgente.



Llegan momentos en el año en que toda la humanidad se hunde en los pecados, pero Al·lâh no les castiga, sino que se muestra paciente con ellos. Después de escuchar esto ¿procurarás ser paciente o no? Todas las criaturas de la tierra condenan lo que está pasando en el mundo; cada día el mar pide permiso de Al·lâh para ahogar todos los hijos de Adán, porque comen de Su sustento y adoran a otro distinto de Al·lâh; las montañas dicen: Al·lâh, permíteme derrumbarme encima de los hijos de Adán, porque comen de Tu sustento y adoran a otra divinidad; y la tierra dice: Al·lâh permítame engullir los hijo de Adán, porque comen de Tu sustento y adoran a otra divinidad. Sin embargo Al·lâh les contesta: Dejadles, si les hubieseis creado hubieseis tenido misericordia con ellos.

“Al·lâh sostiene los cielos y la tierra para que no se desplomen, y aunque se desplomaran no habría nadie, fuera de Él, que pudiera sostenerlos”. [La sura de Fâter (El Originador) 35: Aleya 41] Por eso el Profeta (SAAWS) tenía razón cuando dijo: “No hay alguien más paciente sobre el mal de los siervos que Al·lâh” ¿Quieres tener las virtudes de Al·lâh o no?



Los ulemas dicen que la paciencia es la mitad de la creencia. ¿Cómo? ¡Qué significa fe sino obedecer los mandamientos de Al·lâh y dejar los pecados!. ¡Qué es la paciencia sino ser paciente con las obediencias, alejarse de los pecados y aceptar el destino asignado por Al·lâh! ¿No es la mitad de la creencia? Tu vida no es más que una gracia que te viene o una desgracia que sufres, en los buenos momentos agradece a Al·lâh y en la desgracia sé paciente. La mitad de la creencia es el agradecimiento de Al·lâh y la otra mitad es la paciencia. Por eso, se dice que tenemos que adorar a Al·lâh en los buenos y malos momentos. Si cumplimos con estas dos adoraciones, seremos verdaderos siervos de Al·lâh. Al·lâh los reúne en la misma aleya cuando dice lo que se puede traducir como: “En eso hay signos para todo el que sea paciente, agradecido”. [La sura de Ibrâhîm (Abraham) 14: Aleya 5]



Es como si la fe fuera un cuerpo cuya cabeza es la paciencia, si la cortas muere la fe. ¿Quieres gozar de uno de los placeres mundanales? ¿No quieres rezar? Haz lo que quieras ya que no tienes cabeza. ¿Veis el valor de la paciencia? Por ello, sin paciencia no hay creencia.



¿Entonces qué tipo de paciencia nos pide Al·lâh? Es “la hermosa paciencia”



Dice Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea: “Ten una hermosa paciencia”, [La sura de Al-Ma' âriÿ ( Las Vías de Ascenso) 70: Aleya 5].



Ya’qûb, que la paz de Al·lâh sea sobre él, dijo en [la sura de Yûsof 12:Aleya 18]: “Hay que tener hermosa paciencia.



¿Qué es la hermosa paciencia? y ¿Por qué se le añade el adjetivo “hermosa”?

Es la paciencia sin aburrimiento, sin enfado ni protestas. Aunque no lo dices pero sí tu corazón dice “¿por qué me pasa esto?”. Entonces se harta, lo que significa que no es una buena paciencia.



La hermosa paciencia es sin mala cara. Incluso en tu cara debe manifestarse satisfacción como si no te hubiera pasado ningún problema o desgracia. Es verdad que el corazón sufre, y el ojo llora. Somos humanos, pero el corazón tiene que ser paciente por dentro.



Existe otro significado de “la hermosa paciencia”: tu paciencia debe ser positiva. Por ejemplo: un joven que no puede casarse será paciente y bajará la mirada, pero no trabaja seriamente para conseguir un piso y casarse. Por lo tanto, esta no es una hermosa paciencia. La hermosa paciencia significa ser paciente, desplegar más esfuerzos, y no ser negativo. Debes actuar y ser paciente al mismo tiempo. Entonces ¿cuáles son los tipos de paciencia?



Existen tres tipos:

§ Paciencia ante los pecados.

§ Paciencia para las obediencias

§ Paciencia ante el destino y las desgracias



Quien reúna estos tres habrá completado su paciencia.



Hay personas que a la hora de las adversidades, son fuertes pero a la hora del pecado, muy débiles.



Existen personas que rezan la oración nocturna y son pacientes en el ayuno pero si se enfrentan con una desgracia no pueden resistir, aunque son creyentes y obedientes. Mientras que hay otros que se caracterizan por las siguientes virtudes: bajan la mirada, se auto-respetan, pero no obedecen a Al·lâh y no rezan porque no pueden.



El más perfecto es el que cumple los mandamientos de Al·lâh y se arma de paciencia al mismo tiempo. Se resiste a pecar, y es paciente ante las desgracias y los problemas. Así es como completa su paciencia. Si completas tu paciencia habrás cumplido la mitad de tu fe. En este momento verás tu verdadera posición: “los que tienen paciencia les retribuiremos sus buenas obras sin cómputo”. (Az-zumar/ Los Grupos, 39: Aleya10),



¿Qué es lo mejor: tener paciencia con las desgracias y los problemas o tener paciencia manteniéndose en la obediencia y alejándose de los pecados?



Evidentemente la mayoría dirán: la paciencia debe ser con las desgracias y los problemas porque son más duros para las personas. No, el hecho de tener paciencia con el cumplimiento de los mandamientos y la resistencia ante los pecados es más valorado por Al·lâh y más perfecto. ¿Por qué?



Porque la paciencia con las desgracias es obligatoria, mientras que la paciencia en la obediencia y la resistencia a los pecados es paciencia opcional. Soy yo quien decide si bajaré la vista o no. Entonces ¿Cuál es la más perfecta: la paciencia de Yûsof en la cárcel y su resistencia ante la esposa de Al-‘Azîz, o la paciencia de Ayyûb, el afligido, quien ha caído enfermo y ha perdido su dinero y su hijo?



La respuesta será la paciencia de Yûsof porque es él quien eligió entrar a la cárcel. Le echaron en el pozo, aunque pasó por tremendos momentos en el desierto, dentro de un pozo lleno de serpientes, pero con su resistencia contra el pecado y en la cárcel, queda más valorada su paciencia que en el pozo.



Entonces llegamos a que la paciencia con la obediencia y resistiendo los pecados es más completa y más valorada. ¿Por qué?

1- Porque la principal razón de nuestra existencia es la adoración de Al·lâh, y conocerle. Dicha adoración se consigue con las obediencias.

2- Porque la recompensa de cada buena obra se multiplica por diez, en cambio la mala obra se castiga con un solo castigo, por lo que obedecer es más valorado por Al·lâh. Si uno comete pecados iguales a las buenas obras que ha realizado, hasta que se equilibre la balanza entre ambos, en este caso ¿a dónde irá? No estamos decidiendo lo que es más justo o menos justo sin contar con Al·lâh, sino que es Él, Alabado y Enaltecido sea, quien nos dice: “Mi Clemencia superó a Mi ira”.



No decimos esto para incitarles al pecado sino para demostrar lo misericordioso y perdonador que es Al·lâh.



De ahí que lo más valorado, es la paciencia para mantenerse en las obediencias, luego la paciencia contra los pecados y finalmente la paciencia ante las desgracias.



Tener paciencia ante las desgracias y el destino:

Paciencia ante la muerte: es una desgracia que nos toca a todos: a nuestra familia, nuestros cercanos y amigos, todos probamos ese tipo de paciencia.

Paciencia ante las enfermedades: cada día oímos la existencia de enfermedades.

Paciencia ante el maltrato de la gente.

Paciencia ante la pobreza.

Paciencia ante el fracaso de los hijos en sus estudios.

Paciencia en la vida matrimonial.



Empezamos con la paciencia ante la muerte: Es una de las desgracias más duras, especialmente para la mujer que sufre más que el hombre. He aquí algunos hadices del Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, destinados a la mujer para que se arme de paciencia:



Las mujeres dijeron al Profeta: “Tienes tiempo para los hombres más que para nosotras. Asígnanos pues, entre los días en que expones tus sermones, uno para nosotras”. El profeta aceptó. Un día, el profeta les habló y les aconsejó diciendo: “cada mujer que haya perdido a tres de sus familiares en su vida será esto una frontera que le aleja del infierno”. Una mujer le preguntó: “¿ y si sólo perdió a dos? El mensajero de Al·lâh contestó: “también.”



El profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dijo: “Cuando muere el hijo de alguien Al·lâh dice a Sus ángeles: ¿Habéis recogido el alma del hijo de mi siervo? Ellos le contestan: Sí Al·lâh. Entonces Él les dice: ¿Habéis recogido la semilla de su corazón? -veis hasta qué punto llega la misericordia de Al·lâh con esta tragedia- Dicen: Sí Al·lâh y Dice: ¿Y qué dijo mi siervo? dicen: Te agradeció y dijo: Pertenecemos a Al·lâh y a Él volvemos. Entonces Al·lâh, Enaltecido sea, dice: construid una casa a mi fiel siervo en el paraíso y nombradla: "casa del agradecimiento”.



Este hadiz está destinado a cualquiera que ha perdido a un ser querido: un padre, una madre, un hermano, un amigo o un profesor.... El Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dijo: “No encuentro mejor que el paraíso para un siervo creyente como recompensa por su paciencia por haber perdido a un ser querido”.



¿Puedes imaginar que la desgracia de la muerte es la que te llevará al paraíso? Es decir, tu paciencia ante la muerte. Es un consejo a las hermanas y a los jóvenes que han perdido un ser querido. El día en que has sido paciente se te reserva una casa en el paraíso. Ya eres un habitante del paraíso.



A las madres que tuvieron paciencia por haber perdido a un hijo o hija ya tienen una casa en el paraíso. En el día de la Resurrección vendrán los niños que murieron en la vida terrenal que no serán juzgados, Al·lâh les Dirá: entrad al paraíso, ellos dirán: Al·lâh, no entraremos hasta que llevemos a nuestros padres y madres con nosotros. Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea, les dirá: Tomad las manos de vuestros padres y vuestras madres y entrad al paraíso. Así que tenemos que intentar entender esta vida y sus desgracias de forma correcta.



¿Habéis visto la belleza de la virtud de la paciencia y su recompensa? El paraíso.



La paciencia ante las enfermedades: por ejemplo la enfermedad renal, la pérdida de la vista, e incluso los que padecen enfermedades psíquicas y depresiones.



Contempla los hadices del Profeta. Cuenta ‘Atâ´ Bnu Abî Rabbâh: Ibnu ‘Abbâs me dijo: ¿Quieres que te muestre una mujer de los habitantes del paraíso? Dije: Sí. Entonces dijo: Aquella mujer negra -las medidas de la vida mundana y del paraíso son distintas- que vino un día al Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, y le dijo: tengo epilepsia, entonces se me destapan partes de mi cuerpo, así que pide a Al·lâh que me cure. El Profeta le contestó: si quieres lo pido a Al·lâh pero si quieres ser paciente tendrás el paraíso. La mujer dijo: ¿que tenga paciencia?, ¡ pero se me destapan partes de mi cuerpo! -¿veis su pudor?, hoy hay personas que desean quitarse más ropa- pide a Al·lâh que no se me vea nada. Entonces el Profeta se lo pidió a Al·lâh, y siguió padeciendo de epilepsia sin que se viera nada de su cuerpo. Es una de las habitantes del paraíso".



El profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dijo: "Al·lâh Dijo: si daño mi siervo en sus bien amados –es decir los ojos. Se llaman así porque son los partes más queridas a uno de su cuerpo- y se arma de paciencia, no le encuentro algo mejor para premiarle que el paraíso".



El Profeta (SAAWS) dijo: "Al·lâh perdona todos los pecados de un creyente por padecer fiebre en una sola noche".



Si te duelen los riñones una noche, te levantas por la mañana totalmente perdonado. Después de haber escuchado estas palabras, podéis sufrir dolores pero, por dentro, sentiréis el sabor de la paciencia, y sentiréis que el perdón tiene un sabor más bueno.



Ibn Mas’ûd dijo una frase muy famosa: las buenas obras no se ganan con las desgracias – dijeron los que le escuchaban: entonces nos pusimos tristes - sino que borran los pecados - reaccionaron entonces los mismos diciendo: entonces nos alegramos.



Uno que pertenece a la generación que sucedió a la del Profeta (SAAWS), Yazîd Bnu Maysara, tiene también un dicho precioso: ocurre que un siervo cae enfermo y no había hecho nada bueno en su vida. Entonces Al·lâh arroja en su corazón el arrepentimiento –Ahora ha retornado a Mí mi siervo- mientras está sufriendo. Y tal vez sus ojos hayan llorado invocando la clemencia de Al·lâh, Alabado y Ensalzado sea. Entonces, se cura inmaculado de todos los pecados" ¿Veis cómo debemos cambiar nuestra opinión acerca de la enfermedad?



El Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, sufrió una profunda herida en su dedo en una batalla. Entonces la mira y dice: ¿Eres un solo dedo que ha sangrado por Al·lah? No dio importancia a lo que ha pasado a su dedo si sangra por Al·lâh.



Sin embargo, si tú ves que tu dedo está sangrando, te pones nervioso y triste. Por eso, el Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, siempre ha pedido a Al·lâh para los enfermos "que sean limpios con permiso de Al·lâh" Es una sunnah transmitida del Profeta (SAAWS), el hecho de decir eso al visitar a un enfermo, que quiere decir: que seas limpiado de los pecados con permiso de Al·lâh.



Entre los tipos de la paciencia figura la de ser paciente con las ofensas de algunas personas. Tolero a la vecina que me ha insultado, soporto a la suegra que me ha humillado, soporto una mala palabra de mi marido, de mi padre y soporto todo tipo de daños especialmente de gente que te odia o mantiene enemistad contigo.



El Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dijo: "Cuando Al·lâh reúna toda la humanidad en el día de la Resurrección, se llamará a las personas amables. Estos que son pocos se levantan y van corriendo hacia el paraíso. Los ángeles les pararán diciéndoles: ¿Quiénes sois? Responderán: somos la gente del favor. Los ángeles les preguntarán: ¿En qué consiste vuestro favor? Ellos contestarán: respondíamos con la paciencia ante la injusticia, perdonábamos los que nos han hecho daño y manteníamos paciencia ante los que nos han tratado con ignorancia* ". Entonces los ángeles dirán: entrad al paraíso !Que buena es la recompensa de los bienhechores”.

*con ignorancia: es decir con maltrato



¿Serías paciente si te ofendieran? O ¿responderás a la ofensa con otra igual?:



“El que tenga paciencia y perdone, eso sí es dar muestras de resolución” [La sura de Ash·shûrâ (La Consulta) 42: Aleya 43]



Un hombre vino al Profeta, que los rezos y la paz de Al·lâh sean sobre él, cuando estaba repartiendo el botín conseguido y le dijo: Mohammad, sé justo a la hora de repartir el botín, porque es una injusta y mala repartición



¡¿Hay un daño peor que este?! ¡Decir al Profeta que sea justo!



El profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, respondió: que Al·lâh tenga misericordia con mi hermano Mûsâ "Moisés" que ha sufrido más y fue paciente”.



Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea, dijo:

“Hemos hecho de algunos de vosotros una prueba para los otros.

¿Seréis pacientes? Al·lâh es el que todo lo ve”. [La sura de Al-Furqân (El Discernimiento) 25:20]



Hay que tener paciencia ante todo.



El Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dijo: "No hay desgracia que le ocurra a un musulmán: cansancio, enfermedad, tristeza, daño, pena, dolor o incluso una espina que se le clavara, sin que con ella Al·lâh le perdone algo de sus pecados."



¿Te das cuenta? Cualquier cansancio, enfermedad, daño corpóreo, tristeza, daño psicológico e incluso el daño que produce una espina. Todo esto es para que Al·lâh te borre tus pecados.



El Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dijo: "El creyente y la creyente seguirán soportando prueba tras otra en su salud, bienes e hijos hasta que se encuentren con Al·lâh y no tengan pecado alguno."



Por eso los enemigos del Islam y los que Al·lâh no quiere, no les pone a prueba, sino les da muchas comodidades para que cuando les coja no les deje: “Cuando estaban contentos con lo que les habíamos dado, les agarramos por sorpresa y entonces quedaron desesperados”. [La sura de Al-An'âm (Los Rebaños 6: Aleya 44)



Una vez alguien preguntó al Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él: ¿Quiénes son los que más se someten a pruebas por Al·lâh? Contestó: los profetas -para que no creas que cuando Al·lâh te pone a prueba significa que no te quiere, y no vayas diciendo: ¿por qué precisamente yo?. Mira a los profetas: son los que más se someten a pruebas- y luego los que se parecen a ellos y así sucesivamente. Cada hombre está sometido a pruebas según el grado de su creencia. Si es muy creyente, sus pruebas son más intensas, y si su creencia es débil, se le alivian y cuando las pruebas se le multiplican a un siervo, llega un momento en que camina por la tierra sin pecado alguno.”



¿Cuál es la lección que se puede sacar de una prueba?



1- El hadiz nos informa sobre una: aumentar nuestros rangos.

Os juro que cuando nos encontremos con Al·lâh el día de la Resurrección sin haber sido sometidos a desgracias estaremos arruinados. Cuando sufres una desgracia que te haga triste por una semana, un mes o un año consigues una gran posición en el paraíso; para alcanzarla, debes pasar por esta etapa.

2- Otra sabia lección: Diferenciar entre nuestras posiciones respectivas de forma práctica. Al·lâh sabe cómo actuamos ante cualquier situación, pero se niega a juzgarnos en el Día de la Resurrección con su sabiduría, y nos juzga según nuestras obras. Al·lâh por ser misericordioso y para que tengamos testigos vienen las desgracias para mostrar nuestras posiciones y actitudes, con las que se diferenciarán las buenas personas de las malas.

3- Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea, dice: “¿O contáis acaso con entrar en el paraíso sin que Al·lâh sepa quiénes de vosotros han luchado por Él y quiénes son los pacientes”.

[La sura de 'Ale ‘Imrân "Famila de ‘Imrân 3: Aleya 142]

Y dice: “Al·lâh no va a dejar a los creyentes tal y como estáis, hasta que no distinga al malo del bueno. Al·lâh no os va a revelar el No-Visto”

[La sura de 'Ale ‘Imrân "Famila de ‘Imrân 3: Aleya 179]

Esa distinción es ignorada por parte de nosotros y solo es conocida en la sabiduría de Al·lâh, sin embargo Él quiso que fuera evidente a través de las pruebas.



4- De la sabiduría de Al·lâh también: si todo nos pasa siempre bien sin problemas ni desgracias, si siempre tienes lo que quieres y vives en comodidad, te entrará altivez y arrogancia con Al·lâh, pensarás que no le necesitas. Por eso Él te somete a pruebas para que vuelvas a bajar la cabeza y digas: Al·lâh, necesito esto y aquello, etc.

Y también para que eches de menos el Paraíso. Nunca lo echarás de menos si no te sometes a pruebas y a desgracias en la vida. Si te cansas en la vida, echarás de menos la dulzura del Paraíso.



5- Las desgracias te hacen recordar a Quien da las gracias y Su gracia; son un motivo para agradecer a Al·lâh por lo bueno que te da.



6- Al·lâh quiere que, cuando Él decreta algo, aceptemos Su decreto y Su destino.



7- Te somete a prueba para que veas el poder de Al·lâh, Alabado y Santificado sea, cuando te salva y te saca de tu problema o desgracia. ¿Cuándo vamos a ver el poder de Al·lâh, El Poderoso, El Misericordioso, El Afectuoso, si llevamos una vida estable?



Ejemplos de pacientes ante las aflicciones.



El prototipo de paciencia es el profeta Ayyûb "Job", que la paz de Al·lâh sea sobre él. Vivió 80 años, era rico, sano, tenía 14 hijos y todos sus compatriotas le querían. Después de todos estos dones, y tras 80 años le mueren todos sus 14 hijos, y se puso muy enfermo hasta que se quedó minusválido. Es más, se le caían trozos de su cuerpo. La gente empezó a tenerle miedo, se alejaron de él. Sólo su fiel y paciente mujer se quedó con él -muchas esposas cambian cuando pasa algo a sus maridos-. Ayyûb "Job" se quedó minusválido durante 18 años, su mujer gastó todo su dinero sobre él porque su marido no trabajaba. Se acabó el dinero y no les quedó nada de comer -¿veis cuantas pruebas? -. Su mujer salió a trabajar, sabiendo que es la mujer de un profeta. Un día le dijo: ¿Por qué no pides a Al·lâh que te cure? Él le contestó: hemos vivido ochenta años en comodidad, tengo que soportarlo otros ochenta años y luego le pido- ¿Curioso, no? Hasta hoy en día damos el ejemplo de Ayyûb cuando hablamos de paciencia. Al·lâh dice:

“Lo hallamos paciente ¡Qué excelente siervo! Siempre pedía el perdón [de Al·lâh]”. [La sura de Sâd : 38:Aleya 44]



Permaneció paciente sin pedir nada a Al·lâh. Su mujer ya no encuentra con quien trabajar porque la gente tenía miedo de que haya sido contagiada de su marido. Se vio obligada a vender sus trenzas. Cuando se enteró Ayyûb empezó a invocar a Al·lâh: “Y Ayyûb cuando imploró a su Señor: el mal me ha tocado pero Tú eres el más Misericordioso de los misericordiosos.”. [La sura Al-Anbiyâ´ (Los Profetas) 21: Aleya 83] Y no dijo: Dios mío basta con 18 años, ni se quejó. Al·lâh dijo: “Y le respondimos apartando de él el mal que tenía”. [La sura Al-Anbiyâ´ (Los Profetas) 21: Aleya 84] Al·lâh es único. Según algunas versiones, Ayyûb "Job" tuvo después 28 hijos. ¿Por qué precisamente esta cifra? Pues porque Al·lâh dijo: “Y le devolvimos a su familia dándole además otro tanto" [La sura Al-Anbiyâ´ (Los Profetas) 21: Aleya 84]



Tenía 14 hijos y Al·lâh le multiplicó esta cifra dándole 28 hijos. Le devolvió su dinero y su salud. Es lo que ha pasado a Job, que la paz sea sobre él, y tú te pones triste por una pequeña herida, por una pequeña marca en tu coche, o por la muerte de un cercano. Mira lo que ha pasado al profeta de Al·lâh. ¿Eres más querido para Al·lâh que Ayyûb? Así que no vayas diciendo: Dios mío, ¿por qué me haces esto?



El segundo modelo de paciencia es Yûsof, que la paz sea sobre él.



Perdió a su madre y a su padre, su tierra y su familia, quedó fuera de su tierra durante veinte años, no sabe el camino de vuelta porque cuando le echaron era demasiado pequeño para recordarlo. Sus hermanos le odiaban, casi le iban a matar, pero acabaron por arrojarlo en un pozo muy profundo en el desierto lleno de serpientes. Después fue vendido como un esclavo, sabiendo que proviene de una familia de nobles. Es el hijo de Ya’qûb (Jacob), hijo de Ishâq (Isaac), hijo de Ibrâhîm (Abraham) que se vendió como esclavo. Luego sufrió dos puebas, al ser vendido al palacio de Al-‘Azîz: primero, cuando la mujer de éste empezó a perseguirle y luego, cuando fue encarcelado durante nueve años. Después fue sometido a la prueba del dinero y del ministerio. Glorificado sea Al·lâh, ¿veis cuántas aflicciones ha sufrido? Pero ha sido paciente.



Finalmente volvió a su padre tras diez años. Fíjense también en la paciencia de su padre Ya’qûb, por haber perdido a su hijo.



Otro ejemplo es uno de los compañeros del Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, ‘Imrân Bnu Hissîn. Se puso muy enfermo hasta tal punto que se quedó minusválido durante mucho tiempo. Sus amigos le visitaban y lloraban por él. Él les decía: lo que quiere Al·lâh, lo quiero yo también.



Miren la mujer a la que le amputaron su mano como castigo. Al cortársela sonrió; cuando le preguntaron si no sentía ningún dolor, les contestó: la dulzura del perdón me hizo olvidar el dolor.



Um Sulaym, una mujer de los aliados. Ella y su marido tenían un solo hijo llamado Talha. El hijo se puso muy enfermo, y su padre le quería mucho. Un día salió el padre, y por la tarde murió el hijo. Llorarle en estas horas era demasiado tarde, no pudieron enterrarle por la noche. Su madre muy paciente y creyente, no quiso entristecer al padre por la noche y soportó ella sola el dolor de la muerte de su hijo. Vino el hombre por la noche y la preguntó: ¿cómo está nuestro hijo? Le contestó: en reposo. Él entendió que se estaba bien pero ella quiso decir que estaba muerto y reposa. Entonces el marido dijo: gracias a Al·lâh. Por la mañana la mujer dijo a su marido: Si nuestros vecinos nos dejaran algo ¿No tendríamos que devolvérselo? Dijo: Sí. Um Sulaym, dijo: ¿Y si eso durara mucho tiempo? Contestó: Cuanto antes hay que devolverlo. Entonces la mujer dijo: tu hijo ha muerto, Al·lâh quiso recuperar lo que nos ha dejado. Hermanas, ¿pueden tener esta paciencia, aunque sea la mitad de Um Sulaym?



Tener paciencia requiere condiciones:

Para tener paciencia con las desgracias debes cumplir las siguientes condiciones:



1- Debe ser en el primer instante en el que te enteras de la desgracia ¿Cómo?

Mientras el Profeta, que los rezos y la paz de Al·lâh sean sobre él, pasaba por las tumbas, encontró a una mujer llorando con alaridos ante la tumba de alguien. El Profeta le dijo: teme a Al·lâh y ten paciencia. La mujer le dijo: déjame en paz. El Profeta le repitió: sierva de Al·lâh témelo y ten paciencia. Ella le contestó: déjame en paz. Entonces el Profeta la dejó y se marchó. Los compañeros se dirigieron hacia ella y le dijeron: ¿No sabes quién es éste? Es el Profeta. La mujer se precipitó hacia él y le dijo: perdóname, no supe que eras el Profeta. Él la contestó: la paciencia debe ser en el primer choque”, para que tenga una recompensa completa.



2- la segunda condición: Que digas en el momento: “Pertenecemos a Al·lâh y a Él volvemos, Apóyame mi señor en mi desgracia y concédeme algo que sea mejor”.

Espero que aprendamos esta súplica. Debes repetirla siempre que te suceda una desgracia: aunque te roben tus zapatos en la mezquita, o has perdido algo, siempre repítelo y Al·lâh te lo cambiaría por algo mejor.

El marido de Um Salama, murió en la batalla de Badr. Le dijo el Profeta que dijera la anterior frase para invocar a Al·lâh que le diera un marido mejor que Abû Salama. Pero ella se quedó vacilante porque empezó a pensar quién sería mejor que este último, un compañero del profeta que murió como mártir, pero al final lo dijo y terminó casándose con el Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él.



3- La tercera condición: enfrentar las desgracias sin quejas ni enfado, pero esto no quiere decir que no lo digas a nadie. Al contrario, si lo dices con la intención de informar y de que te duele lo que pasó está bien, pero si es con la intención de quejarte del destino de Al·lâh ¡no! Esto depende de la intención de cada uno.



Os aconsejo de una aplicación práctica de la paciencia, paciencia en las casas entre maridos y mujeres, especialmente para los maridos. El profeta que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dijo: "Un creyente no debe disgustar a una creyente. Si ve en ella una virtud que odia, verá otra que le gustará”. No todo lo que está en tu mujer es malo. Porque seguramente hará algo que te va a gustar. Si no te gusta una cosa acepta el resto.

Surge otro tema muy importante, que estamos viviendo en nuestra sociedad. Muchos maridos quieren casarse por segunda vez. Dice que no puede seguir con su mujer ¿Por qué? Y dice: la verdad es que es muy buena persona y educa bien a nuestros hijos, pero hay algunas cosas que me molestan en ella.



Yo le diría: Acaso no has oído lo que dijo Al·lâh, Enaltecido sea: “a los que tengan paciencia les retribuiremos por sus buenas obras sin cómputo” (la sura de Az-zumar/ Los Grupos, 39: Aleya10),



Y también dijo: “tal vez os esté disgustando algo en lo que Al·lâh ha puesto mucho bien.” [La sura de An·nisâ´ (Las Mujeres) 2: Aleya 18]



Aconsejo a los maridos que sean pacientes con sus mujeres y si ves en ella algo que te moleste, habla con ella y ayúdala a superarlo.



De las prácticas que hay que seguir:

Aconsejo a las personas que permanecen pacientes y aprenden de las desgracias, pero cuando Al·lâh les libra de ellas ya no pueden ser pacientes. Son pacientes ante la desgracia pero no ante la gracia y la comodidad. Un compañero del Profeta, que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él, dijo: Hemos sufrido aflicciones con el Profeta y hemos tenido paciencia. Después hemos tenido la gracia pero no hemos logrado ser pacientes”.



Es lo que ocurre a algunos. Es creyente paciente, pero cuanto más aumentan las comodidades más desobedece a Al·lâh y no puede resistir o ser paciente.



Por eso ¿qué es lo peor? ¿La paciencia del profeta Yûsof en la cárcel, o cuando fue nombrado ministro? O ¿Acaso cuando se nombró ministro, porque la tentación de la gracia viene de forma indirecta mientras que la tentación de la desgracia es directa y la notas? Así que temed a Al·lâh en la gracia y en la comodidad.



El segundo tipo de paciencia es,

Paciencia ante los pecados:



Aquí mi palabra va dirigida a los jóvenes.



Os doy un ejemplo de un problema que viven los jóvenes. Se trata de la relación sexual entre las mujeres y los hombres. No hay mejor ejemplo que el de Yûsof, que la paz de Al·lâh sea sobre él, con la mujer de Al-‘Azîz. Este profeta era un joven fuerte y muy guapo. Al·lâh le otorgó la mitad de la belleza y la otra mitad se dividió entre todo el mundo. No sólo la belleza de los humanos sino de todas las criaturas en este universo. Era soltero, esbelto y era un esclavo que no se juzgará por sus actos porque es mandado. Era un extranjero, entonces podía cometer todo tipo de pecados ya que no le conoce nadie. Imaginaos todas estas cualidades reunidas en él.



La mujer de Al-‘Azîz era guapa, de una clase alta. Fue ella la que lo persiguió, cerró todas las puertas y le dijo: "soy tuya", es ella la que le invita a cometer el adulterio, y nadie los veía. Luego le amenazó: Si no haces lo que te digo te arrojaré en la cárcel. ¿Hay algo peor que esto? Y luego todas las mujeres de la ciudad intentan acercarse a él, todas le perseguían. Él resiste y pide auxilio a Al·lâh. ¿Puedes actuar del mismo modo? Tú vas tras los pecados, pero él aún estando en medio de todas estas aflicciones resistió.



La historia de Yûsof no dejó ningún pretexto a ningún joven. Un joven te dice: es que tú no has visto la facultad… Yo le digo: tú no has visto el palacio de Al-‘Azîz. Dice: es que no has visto los canales satélite y lo que contiene de escenas pornográficas. Yo le contestaría: Eres tú quien no ha visto la mujer de Al-‘Azîz, que era guapa, de clase alta, intentando seducir a un joven soltero, que era su esclavo, al decirle: “Soy tuya”.



¡Jóvenes! tened paciencia hasta que os caséis. No digas ¡oh Al·lâh! estaba en una situación muy dura, estaba obligado ¡Chicas! Vosotras que tenéis novios y no podéis desprenderos de las conversaciones telefónicas, mirad a Yûsof.



Al·lâh, Alabado y Enaltecido sea, dice:

"A los hombres se les ha embellecido el amor por todo lo deseable: las mujeres, los hijos, la acumulación de caudales de oro y plata, los caballos de raza, los animales de rebaño y las tierras de labor. Ese es el disfrute de la vida de este mundo, pero Al·lâh tiene junto a Sí el lugar de retorno más hermoso".

(La sura de Âle-'Imrân (La Familia de 'Imrân) 3: Aleya 14).



¿No podemos tener paciencia para alcanzar el paraíso, por bajo de los cuales fluyen arroyos? Yo lo veo como el ejemplo más extraordinario sobre la paciencia ante los pecados. Tras escuchar este ejemplo ¿serás capaz de dejar de fumar?



En este contexto, recuerdo un ejemplo de un gran hombre, de gran prestigio que permaneció fumando durante 40 años. Cuando oyó la importancia de la súplica a Al·lâh y sus beneficios, pidió a Al·lâh que le ayudara para dejar de fumar. En efecto, lo dejó en dos semanas. ¿Os dais cuenta? Es como si la paciencia ante los pecados te dejara hacer milagros.



Ten paciencia y fe en Al·lâh porque te ayudará a dejar los pecados. Así que aléjate de las malas compañías, no te metas en la vida de los demás. Es un consejo destinado especialmente a las mujeres. Algunas dicen: quiero ser como fulana. Y empiezan los pecados sólo con aspirar a vivir como los demás. Su marido empieza a desviarse del camino recto para satisfacer los deseos de su mujer ((Y no dirijas tu mirada hacia los placeres que hemos dado a algunos de ellos como flor de la vida de este mundo para ponerlos a prueba. Y la provisión de tu Señor es mejor y más duradera)).

(La sura de Tâ-Ha 20: Aleya 131]



Me contento con este ejemplo del profeta Yûsof al hablar de la paciencia ante los pecados. Y que sea tu lema: “paciencia de Yûsof”. Lee la sura de Yûsof y escucha sus palabras cuando dijo: “Dijo: ¡Señor mío! Prefiero la cárcel antes que aquello a lo que me invitan”.(La sura de Yûsof 12: Aleya] ¿No te sientes más fuerte ante el pecado al escuchar estas palabras?. Por eso dicen que cualquiera que se sienta triste, tenga un problema o desee gozar de un placer ilícito que lea la sura de Yûsof y se alejará de ello y se sentirá aliviado.



La paciencia con las obediencias:



Tenemos como ejemplo a Abraham y su hijo Ismael, que la paz sea sobre ambos.



Imagina que la obediencia de un padre a Al·lâh puede llega hasta tal punto de sacrificar a su hijo, cuando puso el cuchillo encima de su cuello y su hijo le dijo: “!Padre! haz lo que se te ordena, Encontrarás, si Al·lâh quiere, que soy de los pacientes. Y cuando ambos se habían sometido y lo tumbó boca abajo”. [La sura de As·sâffât (Los Alineados en Filas) 37: Aleyas102 &103]

Pero el cuchillo no funcionó porque Ibrâhîm realizó el sueño y confirmó su obediencia y sometimiento a Al·lâh.



¿Y después de esto, tú no puedes rezar la oración nocturna?. No puedes rezar en su tiempo y te alejas de las oraciones no obligatorias. Veis que Ibrâhîm no tardó en obedecer las órdenes de Al·lâh e iba a sacrificar a su hijo, ¿Dónde está tu obediencia de los mandamientos de Al·lâh. Incluso su hijo, Ismâ’îl que tenía 14 o 15 años aceptó y obedeció las órdenes de Al·lâh, Alabado y Ensalzado sea, y le dijo “Encontrarás, si Al·lâh Quiere, que soy de los pacientes”. Entonces ¡joven! ¿Dónde está tu paciencia, si ves que un joven tuvo paciencia obedeciendo a Al·lâh?.



Todos sabemos el famoso hadiz que dice: "Siete personas estarán bajo la sombra de Al·lâh el Día en que no habrá una sombra excepto la Suya” los siete tienen paciencia:

1- Un imán justo: Que, aunque podía ser tirano, se mantuvo paciente y fue justo.

2- Un joven que fue educado y crecido adorando a Al·lâh: Desde su infancia y es paciente con las obediencias (lee el Qor´ân, suplica a Al·lâh, Lo recuerda y pide Su perdón).

3- Dos hombres que se aman por y en Al·lâh. Se unieron por Al·lâh y se separaron por Al·lâh (Ha soportado el uno al otro y han tenido paciencia mutua para amar más a Al·lâh).

4- Un hombre, cuyo corazón está vinculado con las mezquitas

5- Uno que dio limosna en secreto hasta el punto de que su mano izquierda no supo lo que dio su mano derecha. [la paciencia al hacer una obediencia ocultándola para alcanzar su recompensa]



6- Un hombre al que ha invitado una mujer con prestigio social y belleza, y le dijo: ciertamente temo a Al·lâh

7- Un hombre que al recordar a Al·lâh en su intimidad, le salen lágrimas (la paciencia aquí radica en mantener este momento en secreto, en vez de salir contándola a los demás por jactancia, para alcanzar su recompensa).





Otros ejemplos de la paciencia: la paciencia en trabar amistad con las buenas personas. Dice Al·lâh, Enaltecido sea: “Y sé constante en la compañía de aquellos que invocan a su Señor mañana y tarde anhelando Su faz, no apartes tus ojos de ellos por deseo de la vida de este mundo ni obedezcas a aquel del que hemos hecho que su corazón esté descuidado de Nuestro recuerdo; sigue su pasión y su asunto es pérdida. " (La sure de Al-Kahf (La Caverna) 18: Aleya 28).



Sed constantes en la compañía de los creyentes.



Entre los mandamientos y modelos de paciencia en la obediencia de Al·lâh:



Dice Al·lâh, Enaltecido sea: “Ordena a tu familia la oración y persevera en ella” (La sura de Tâhâ, aleya 132).



Debes aconsejar a tu familia e instadles a ser pacientes, sea tu mujer, tu padre o tu madre, sobre todo para rezar la oración nocturna.



‘Omar Bnu Al-Jattâb siempre cumplía la oración nocturna. Y despertaba a su mujer y a sus hijos una media hora antes de la oración del alba diciéndoles: “Ordena a tu familia la oración y persevera en ella”.

Por último, mis rezos y mis saludos sean sobre el Profeta de Al·lâh,

que los Rezos y la Paz de Al·lâh sean sobre él.



Que la Paz, la Misericordia, y las Bendiciones de Al·lâh sean con vosotros.
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LA PACIENCIA

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